Diario de Valladolid

MULTAS

Cuenta atrás para sancionar a los patinetes en Valladolid

Los menores de 16 años o los usuarios que circulen sin casco se enfrentarán a una sanción de 200 euros y a la inmovilización del vehículo

Una imagen de archivo de un patinete. 

Una imagen de archivo de un patinete. Europa Press

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Terminó el periodo de gracia. Los Reyes Magos no traerán carbón a los usuarios de patinetes eléctricos de Valladolid, pero sí una buena colección de 'recetas' si no cumplen con la nueva ordenanza del uso de bicicletas y vehículos de movilidad personal. Tras tres meses de pedagogía, toques de atención y una labor informativa a pie de calle, el Ayuntamiento ha marcado en rojo el 1 de enero en el calendario. Y es que el listado definitivo de infracciones y sanciones, aprobado el pasado 5 de diciembre, comenzará a aplicarse con todo el rigor nada más arrancar el año nuevo. El objetivo es, según señalan fuentes municipales, poner orden a los numerosos conflictos entre peatones y coches, responsables de un aumento del 60% de la siniestralidad en los últimos dos años.

El cambio más drástico afectará directamente al bolsillo de las familias, sobre todo a aquellas con hijos adolescentes que han convertido el vehículo de movilidad personal (VMP) en su medio de transporte habitual. La nueva normativa es tajante: la edad mínima para ponerse a los mandos de uno de estos aparatos es de 16 años. Si la Policía Municipal da el alto a un menor de esa edad, la broma saldrá cara. La sanción estipulada es de 200 euros –considerada infracción grave–, pero el castigo no termina ahí. Los agentes procederán a la inmovilización inmediata del patinete, dejando al conductor a pie y obligando al titular (normalmente los padres) a recuperar el vehículo previo pago y trámite administrativo.

La seguridad pasiva deja de ser una recomendación para convertirse en una obligación ineludible. También olviden la imagen de melenas al viento: circular sin un casco homologado y adecuadamente abrochado conllevará idéntica multa. Serán otros 200 euros y, al igual que con los menores, el patinete acabará requisado. Es una de las medidas estrella de una ordenanza que busca frenar la gravedad de los accidentes, cada vez más frecuentes en el entorno urbano.

El documento de sanciones, que desarrolla la normativa en vigor desde octubre, pone coto a las conductas incívicas más habituales. Ver a dos personas subidas en un mismo patinete, una escena cotidiana en muchos barrios de la ciudad, pasará a costarle al conductor 200 euros. La misma cantidad deberán abonar quienes decidan circular escuchando música con auriculares o manejando el teléfono móvil, conductas que distraen y que están detrás de muchos de los atropellos recientes, según apuntan fuentes municipales.

Pero, sin duda, el caballo de batalla será la ubicación del vehículo en la vía. El Ayuntamiento insiste en que los patinetes son vehículos y su lugar es la calzada (en vías de un carril o limitadas a 30 kilómetros por hora) y los carriles bici. Rodar por la acera o zonas peatonales, que actualmente aglutinan más del 60% de las denuncias, está tipificado como infracción leve, pero castigado con 100 euros, según recoge la nueva codificación de la ordenanza municipal reguladora del uso de los ciclos y vehículos de movilidad personal. Si además el usuario decide aparcar el patinete en un lugar no permitido, estorbando el paso, sumará otros 100 euros a la cuenta.

El catálogo de prohibiciones se extiende también a infraestructuras específicas. Queda terminantemente prohibido circular con VMP por túneles urbanos, carriles bus o travesías, acciones que se consideran graves y se multan con 200 euros. Además, se vigilará con lupa el estado del conductor: el consumo de alcohol o drogas se sancionará con la misma severidad que a un conductor de coche, y los agentes contarán con medios para detectar si el patinete ha sido trucado para superar los 25 kilómetros por hora, lo que conllevará también su inmovilización.

Multas de patinetes

Multas de patinetes

La normativa desciende al detalle para garantizar la visibilidad. Con la llegada del invierno y las pocas horas de luz, es vital recordar que circular de noche (entre el ocaso y la salida del sol) sin luces ni prendas o elementos reflectantes ya no será solo una imprudencia, sino una infracción grave de 200 euros que, además, implicará que el patinete se quede en el depósito, ya que no se permite continuar la marcha en esas condiciones. Incluso el calzado cuenta: la ordenanza recoge multas de 100 euros por conducir con un calzado inadecuado (como chanclas) que impida el control del vehículo.

Aunque el Ayuntamiento está a la espera de que la Dirección General de Tráfico termine de perfilar el registro nacional y el seguro obligatorio –que deberá cubrir hasta 6,45 millones de euros por daños a víctimas y 1,3 millones por daños materiales–, cuya ausencia podría acarrear multas de hasta 1.000 euros en un futuro próximo, la normativa local ya contempla sanciones de 500 euros para los casos más flagrantes que contravengan la futura legislación estatal.

A todo esto se suma el requisito de la identificación, una medida pensada para sacar del anonimato a los cerca de 4.000 patinetes que, según estimaciones municipales, circulan por Valladolid. La meta es que cada vehículo luzca una matrícula visible expedida por la DGT que vincule el patinete con su dueño. Aunque el consistorio aguarda la activación final de la herramienta estatal, las cuentas para el usuario ya están claras. El trámite tendrá un coste total de 15,67 euros –desglosados en 8,67 euros por la tasa de inscripción y 7 euros por la placa física–. Ignorar este papeleo saldrá muy caro: el cuadro de multas recién validado ya reserva un castigo de 500 euros, considerado infracción muy grave, además de la inmovilización del vehículo, para quienes circulen sin figurar en este registro oficial una vez sea plenamente exigible.

tracking