TRIBUNALES
El juez procesa al médico del Sagrado Corazón de Valladolid por delitos de agresión sexual, varios con penetración
O.V., que empezó a ser investigado en marzo del año pasado tras la denuncia de una paciente, continuará en prisión provisional, comunicada y sin fianza

Servicio de Urgencias del sanatorio Sagrado Corazón,
Al depredador sexual del Sagrado Corazón ya le pesa el auto de procesamiento por parte de la titular de la plaza 6 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Valladolid, poco más de un año después de destaparse su caso y ser detenido por la Policía Nacional por la denuncia de una paciente que sufrió tocamientos y una grabación con el teléfono móvil del médico. A O.V.P., que llegó a ser arrestado en una segunda ocasión por un por un delito de agresión sexual y contra la intimidad, se le encontraron diez vídeos de pacientes en su móvil así como numerosos dispositivos tecnológicos –ordenadores, cámaras y pendrives– tras el registro de su domicilio en Burgos.
En el perfil de este facultativo ahora se detalla que entre las acusaciones de agresión sexual por las que se le empezó a investigar, varias de ellas fueron con penetración. Además, también es procesado por diferentes delitos contra la intimidad, si bien no se especifica el número exacto, conociéndose que son al menos diez mujeres víctimas, ocho de ellas de Valladolid y dos de Burgos, de quienes existían grabaciones en el teléfono móvil particular de O.V.P..
En la parte dispositiva del auto de procesamiento se requiere al acusado para que, en el plazo de tres días, designe abogado y procurador, y se mantiene su situación de prisión provisional, comunicada y sin fianza, así como las medidas cautelares de prohibición de aproximación a menos de 300 y 500 metros de las víctimas y la prohibición de comunicación por cualquier medio. También se le prohíbe ejercer como médico o facultativo sanitario en cualquier centro público o privado, y que realice el ejercicio de su profesión en consulta privada.
Además, se precisa al procesado que preste una fianza de 32.000 euros para asegurar provisionalmente las responsabilidades pecuniarias que pudieran imponérsele en cualquiera de las clases admitidas en el artículo 591 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, con el apercibimiento de que de no prestarla se le embargarán bienes en cantidad suficiente para asegurar la suma señalada.
Conviene recordar que, si bien las dos detenciones que sufrió O.V.P. se produjeron en marzo del pasado año, su historial delictivo empezó a desarrollarse en 2016, cuando era entonces MIR de tercer año de la especialidad de Neurocirugía. En ese año, fue pillado tras colocar una cámara oculta en un cambiador de médicas del citado área del Clínico y las investigaciones del Juzgado de Instrucción 1 de Valladolid, encargado del caso, pudieron determinar que el sanitario había grabado a una doctora cuando se cambiaba de ropa. Así, fue condenado a un año de prisión, además de ser suspendido empleo y sueldo por por decisión de la gerencia del hospital vallisoletano.
O.V.P. continuó su carrera en los centros asistenciales de San Juan de Dios de Burgos y de Palencia, pero a su regreso a la capital vallisoletana, concretamente en Urgencias del Sanatorio del Sagrado Corazón, volvió a reincidir como depredador sexual en marzo de 2025 tras tocar a una paciente –precisaba asistencia por un dolor en el pie– en la zona genital y grabarla con el teléfono móvil. La denuncia de esta víctima abrió una investigación contra el facultativo, que terminó otra vez arrestado, mientras el juzgado autorizó el estudio de su móvil, en el que encontraron diez vídeos con seis mujeres víctimas.
El acusado quedó en libertad, pero en menos de dos semanas volvió a estar entre rejas por una nueva denuncia en su contra, lo que motivó el registro en su domicilio por parte de la Policía Nacional, donde encontraron seis teléfonos móviles, dos discos duros, tres tabletas, seis tarjetas de memoria, cinco ordenadores portátiles, dos cámaras de fotos, dos minicámaras y tres pendrives. Además, la UFAM de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Valladolid identificó a ocho mujeres de Valladolid y dos de Burgos a partir de los videos grabados por el médico, mientras de Palencia, donde trabajó en el centro San Juan de Dios, no se registraron víctimas.