Butter chicken indio
Es uno de esos platos indios de influencia británica, sobre todo por el uso de la mantequilla. Pollo marinado en yogur y especias, y bañado en una salsa de tomate, mantequilla, leche de coco y nata, que acompañaremos con un poco de arroz cocido

BUTTER CHICKEN
INGREDIENTES
- 600 gr Pollo
- 150 gr Yogur natural
- 1 ud Limón
- 1 ud Cebolla
- 30 gr Jengibre fresco
- 4 dientes Ajo
- 1 cucharadita Cúrcuma
- 2 cucharaditas Pimentón dulce
- 2 cucharaditas Comino molido
- 3 cucharaditas Garam masala
- 1 cucharadita Cilantro molido
- 50 gr Mantequilla
- 30 ml Aceite de oliva virgen extra
- 400 gr Tomate triturado
- 150 ml Nata para cocinar
- 150 ml Leche de coco
- 240 grArroz basmati
- 40 gr Pistachos pelados y picados
- 4 ud Guindillas secas
- Sal y pimienta negra
A tener en cuenta
- Tiempo de preparación: 25 minutos (más 1 hora de maceración)
- Tiempo de cocinado: 30 minutos
- Raciones: 4
- Tipología de receta: carnes
- Coste aproximado: 18 €
Para conocer parte de la comida de la india hay que conocer parte de la historia de este país. Buena parte de su recetario es de su cocina más tradicional, pero, en otra parte del mismo, aparece la impronta de haber estado bajo el dominio del imperio británico durante cerca de 200 años. Y este plato del que hablamos hoy tiene esas influencias, sobre todo apreciables en el uso de productos como la mantequilla.
Sobre el nacimiento de este plato hay varias leyendas. El butter chicken, o murgh makhani, es pollo cocinado en una salsa cremosa de tomate, mantequilla y especias. Murgh significa pollo y makhan, mantequilla. Su historia está ligada al restaurante Moti Mahal, "palacio de perlas". Según la familia Gujral, nació en Peshawar, en el actual Pakistán, donde Kundan Lal Gujral se hizo con el local en el que trabajaba. Su especialidad era el pollo tandoori, cocinado en el tandoor, un horno de barro. El pollo que no se vendía se resecaba, y Gujral ideó una salsa de tomate, mantequilla, nata y especias para devolverle la jugosidad. Nació así, casi por accidente, la salsa makhani. Es decir, el butter chicken es una receta nacida del aprovechamiento en un restaurante del norte de la India. Pero hay más historias sobre su origen, ya que otros cuentan que lo inventaron en los años treinta en Peshawar y otras versiones dicen que en Delhi en los cincuenta.
Su valor nutricional
El pollo nos aporta proteínas completas, hierro, zinc, selenio y vitaminas B3 y B6 y, utilizado sin piel, su grasa es sobre todo grasa insaturada. El tomate aporta licopeno, que se absorbe mejor cocinado con grasa, y también vitamina C, al igual que el limón. La cúrcuma contiene curcumina, un antioxidante mejor absorbido con grasa y pimienta. La mantequilla y la nata dan la textura sedosa, pero también aportan calorías y la grasa saturada. El arroz basmati aporta energía con índice glucémico medio y, los pistachos, proteína vegetal, fibra y grasas insaturadas.
Elaboración del plato
Empezamos por el pollo para que marine. No es necesario un tiempo de marinado excesivo porque es una carne blanda, pero si podemos tenerlo una hora estaría bien. El yogur y el limón ablandan la carne y nos van a ayudar a que ese marinado aporte sabor a nuestra proteína relativamente rápido. Para hacer el marinado lo primero es preparar el pollo. Vamos a retirarle el exceso de grasa que pueda tener y lo troceamos en tacos de un tamaño lo más similar posible entre ellos, no muy grandes, como de un centímetro y medio como mucho. Lo ponemos en un plato o una bandeja y añadimos sal. Rallamos el jengibre y picamos bien finos los dientes de ajo retirando el germen central. Mezclamos en un bol el yogur, el limón exprimido, la mitad del ajo picado y del jengibre que hemos rallado, la cúrcuma, el pimentón, el comino, el garam masala, la pimienta y mezclamos bien. Añadimos todo el contenido del bol al pollo y lo embadurnamos bien, envolviendo el marinado con la carne del pollo. Lo metemos en la nevera mientras hacemos el resto de la elaboración.
Lavamos el arroz y lo cocinamos según indique el fabricante en el paquete. Lo dejamos reposar tapado tras la cocción. Por otro lado, picamos la cebolla muy fina. Ponemos una cazuela a fuego suave y añadimos la mantequilla para que se derrita. Añadimos la cebolla y cocinamos unos diez minutos, moviendo de vez en cuando. Añadimos el resto del ajo picado y del jengibre rallado, salteamos un minuto y añadimos el pimentón, el comino, el cilantro y dos cucharaditas de garam masala. Incorporamos el tomate, que puede ser rallado y tomate cortado en daditos muy pequeños, y cocinamos otros ocho minutos o hasta que haya perdido el agua, momento en el que añadimos el pollo y toda su marinada. Salteamos tres minutos y añadimos la nata y la leche de coco, ponemos punto de sal y cocinamos unos cinco minutos más, hasta que el pollo esté cocinado por completo y la salsa esté un tanto espesa. Emplatamos poniendo el butter chicken sobre un par de cucharadas de arroz y añadimos los pistachos.