Diario de Valladolid

SUCESOS

Todo lo que se sabe del depredador sexual del Sagrado Corazón de Valladolid

O.V., detenido por segunda vez tras tocar y grabar a una paciente, guardaba en su casa en Burgos diez videos de hasta siete mujeres

Hospital Sagrado Corazón, donde ha trabajado O.V.

Hospital Sagrado Corazón, donde ha trabajado O.V.sscvalladolid

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Cuando O.V. colocó una cámara en el vestuario femenino del área de Neurocirugía del Hospital Clínico de Valladolid para grabar a una médico cuando se cambiaba de ropa y fue condenado por ello en 2018, su futuro currículum invitaba a poner punto y final a su apetito sexual en el ámbito laboral. No lo logró y sus deseos se vieron alimentados por continuas grabaciones a lo largo de los años, siempre desde el más absoluto secretismo para lograr captar los desnudos de pacientes, compañeras, o ambas. Como aquella doctora del Clínico, hubo quienes tuvieron fuerza para denunciarle, como hicieron dos pacientes del Sagrado Corazón que provocaron sus detenciones el 3 y 21 de marzo. Pero todavía faltan más voces que se hagan escuchar contra O.V. porque, de momento, son siete las víctimas de este depredador sexual afincado en Burgos que tenía gigas y gigas sobre ellas en diez diferentes videos. Y pueden ser más, a la espera de concluir una investigación de un médico que pasó por Valladolid, Burgos y Palencia.

El Clínico, el comienzo

Antes de que en este mes de marzo la Policía Nacional intensificase sus investigaciones para localizar el verdadero domicilio de este médico de origen peruano, su historial delictivo se remontaba muchos años antes. Concretamente, al 2016, cuando O.V. era entonces MIR de tercer año de la especialidad de Neurocirugía. 

En ese año, fue pillado tras colocar una cámara oculta en un cambiador de médicas del citado área del Clínico y la inquietud se prolongó en el tiempo porque hasta que no terminó la investigación se desconocía el número de mujeres grabadas y si el acusado había compartido las imágenes con terceras personas. Finalmente, las investigaciones del Juzgado de Instrucción 1 de Valladolid, encargado del caso, pudieron determinar que el sanitario había grabado a una única mujer, una doctora, cuando se cambiaba de ropa, y que fue llamada a declarar; y la Policía Nacional también pudo comprobar que, en principio, no había difundido estas imágenes.

Por estos hechos, O.V. se enfrentaba a una posible de pena de entre uno y cuatro años de prisión por un delito de atentado a la intimidad y de revelación de secretos, pero fue finalmente juzgado y condenado a un año de prisión. El castigo al entonces MIR no se quedó solo en el ámbito penal, ya que fue apartado del puesto -suspensión empleo y sueldo- por decisión de la gerencia del Clínico tras abrir sobre O.V. un expediente administrativo y trasladar los hechos a la Fiscalía de Valladolid.

Con pasado en Burgos y Palencia

Si su currículum pudo haberse afectado por la grabación clandestina a mujeres en el Clínico, el doctor peruano decidió proseguir su carrera fuera de Valladolid. En concreto, en los centros asistenciales de San Juan de Dios de Burgos y de Palencia. En este último, como ‘director técnico’, pronunció una conferencia el 29 junio de 2022 en la Jornada «La salud mental y el covid» celebrada en el Centro Lecrac de Palencia y organizada por el Ayuntamiento de Palencia.

Primera denuncia en el Sagrado Corazón

Pero como toda historia, el origen se interpuso en los acontecimientos. Así, meses después regresó a Valladolid para trabajar en Urgencias del Sanatorio del Sagrado Corazón. Y allí regresó su apetito sexual, cuando una paciente entró a su consulta en marzo de 2025 por un dolor en el pie y le ordenó se quitara la parte de abajo. Si la paciente siguió sus instrucciones, observó que el médico la estaba grabando con el móvil. Y además, comenzó a tocarla en la zona genital.

Nada más concluir la consulta, y tras intentar poner una queja en el mismo centro bajo recomendación de un sanitario, la paciente se fue directamente a la Comisaría de la Policía Nacional a interponer denuncia. Lo que expuso hizo activar al instante a los agentes y se presentaron en el sanatorio de la calle Fidel Recio, detuvieron al doctor y lo condujeron a dependencias policiales.

Un primer arresto que no sería el último

La carrera profesional de O.V. volvería a estar en entredicho tras ver cómo el 3 de marzo era detenido por los hechos denunciados, como presunto autor de un delito de agresión sexual y delito contra la intimidad. Pero si su libertad le llegó pronto, le duraría poco más de dos semanas tras una nueva denuncia de una paciente el 17 de marzo.

Por hechos similares que incluían tanto tocamientos y grabaciones, la Policía Nacional efectuó la detención del médico peruano y procedió a iniciar las pesquisas para localizar el verdadero domicilio del denunciado ante el riesgo de fuga.

Ordenadores, cámaras y diez videos con grabaciones

Tras su detención y con la autorización judicial correspondiente del registro de su domicilio se intervinieron «seis teléfonos móviles, dos discos duros, tres tabletas, seis tarjetas de memoria, cinco ordenadores portátiles, dos cámaras de fotos, dos minicámaras y tres pendrives».

Una vez finalizado el registro, O.V. fue trasladado a dependencias policiales de Valladolid donde se estaba llevando la investigación y este sábado fue a puesto a disposición de la autoridad judicial que determinó su ingreso inmediato en prisión.

Si la investigación continúa abierta, no se descarta la aparición de nuevas víctimas en relación con los hechos investigados y tras el estudio del contenido de todos los dispositivos intervenidos a este médico del Sanatorio Sagrado Corazón convertido en un depredador sexual.

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