HOSTELERÍA
Dámaso aplaza la ampliación del bar de la pérgola del Campo Grande de Valladolid para "preservar su espíritu"
El chef descarta por ahora el cerramiento previsto y estudia "una intervención más ligera" que respete las enredaderas y la sombra natural del parque

Algunos clientes en el bar de la pérgola del Campo Grande el pasado verano.
La ampliación del bar de la pérgola del Campo Grande tendrá que esperar. Dámaso Vergara ha decidido aplazar el proyecto de cerramiento que había previsto para su local en este pulmón verde de Valladolid y revisar la propuesta inicial antes de acometer nuevas actuaciones. La experiencia del primer verano al frente del establecimiento le ha llevado a replantear una intervención que, tal y como estaba concebida, podía alterar uno de los elementos que considera «esenciales» en este enclave, la vegetación que cubre la pérgola y da sombra a la terraza.
«Una vez que estás allí y pasas un verano, te das cuenta de que quizá no es el proyecto adecuado. Tiene que ser algo más ligero, que deje la pérgola despejada y preserve su espíritu», explica el cocinero. La intención pasa ahora por buscar una solución que permita introducir algunos elementos sin cubrir la parte superior de la estructura. «Cuando ves las ramas y las enredaderas que cuelgan, entiendes que cerrar esa zona no tiene mucho sentido. Prefiero que se mantenga como está, más natural», señala.
El chef reconoce que su percepción ha cambiado tras comprobar el funcionamiento del establecimiento durante el verano. La propuesta que presentó para recuperar este espacio municipal contemplaba cubrir y cerrar parte de la pérgola, pero la experiencia de este verano le ha llevado a reconsiderarla. «Si tapas la parte superior, dejas de disfrutar de la pérgola, de su sombra y de las ventajas que tiene la vegetación, que también refresca. Se pierde un poco el sentido del lugar», apunta Vergara.

Recreación de la ampliación que se iba a realizar en el bar de la pérgola.
Por ahora, la instalación mantendrá el formato de terraza de verano de esta primera temporada. El proyecto de ampliación queda aplazado mientras se revisa su planteamiento. «Tendría que ser algo más liviano. A lo mejor basta con unas mamparas que no invadan la parte superior», explica el cocinero, que insiste en la necesidad de conservar la imagen y el funcionamiento de este espacio del Campo Grande.
La propuesta, que contemplaba habilitar un espacio de unos 150 metros cuadrados bajo la estructura existente, tenía como objetivo habilitar un comedor para los meses de invierno, con una oferta gastronómica vinculada a la de La Galera, y utilizarlo también durante el verano como zona cubierta. Antes de esta iniciativa, Vergara había descartado la instalación de unas estructuras hexagonales, similares a iglús, que figuraban en los primeros planteamientos para ampliar el establecimiento.

Proyecto descartado por Dámaso Vergara para el bar de la pérgola.
La decisión responde también a una cuestión de calendario. Vergara quiere recuperar la actividad en el bar de la pérgola a partir de marzo, «siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan», y reconoce que no hay margen para ejecutar las modificaciones previstas antes de esa fecha. «Si queremos abrir en marzo, no nos da tiempo. Además, estamos revisando el proyecto», afirma. La prioridad inmediata será instalar en febrero las nuevas barras para la próxima temporada, con la intención de tenerlas preparadas para la reapertura.
La actividad en el establecimiento del Campo Grande se desarrolló hasta el pasado 30 de septiembre. Dámaso Vergara hace «un balance positivo» de estos primeros meses, pese a las lluvias de mayo y las jornadas de calor del verano. La terraza, que ha contado con 60 mesas, ha registrado una elevada afluencia, según el chef. «Ha habido muchísimo movimiento», resume.
La experiencia también ha servido para identificar los cambios que quiere introducir en la oferta gastronómica. «El arroz al horno ha sido uno de los platos mejor recibidos, junto con propuestas como la ensaladilla, las patatas bravas, las croquetas y las rabas». De cara a la próxima temporada, el cocinero estudia «concentrar la carta en cinco o seis productos» para agilizar el servicio durante las horas de mayor demanda.
«Hay momentos puntuales en los que tenemos a 240 personas sentadas y necesitamos dar un servicio mucho más ágil. Queremos reducir la oferta a lo que más sale y evitar esperas», apunta. La idea es mantener el carácter de la terraza, con una propuesta pensada para tomar algo y compartir unas raciones, sin reproducir en este espacio el modelo gastronómico de su restaurante.
Mientras tanto, Vergara ha recuperado la actividad habitual en su local del Club de Campo La Galera. El establecimiento reabrió el 10 de octubre y seguirá funcionando mientras el bar de la pérgola permanezca cerrado durante los meses de invierno. Mantiene su propuesta basada en productos de temporada y abre todos los días excepto los lunes.
La reapertura de la pérgola en la pasada primavera puso fin a tres años sin actividad en este espacio, que había permanecido cerrado desde el verano de 2022. La recuperación del enclave también ha tenido una buena acogida entre los vecinos y habituales del parque. El chef asegura que ha recibido comentarios positivos, en especial de personas de la zona que echaban de menos la posibilidad de volver a tomar algo bajo la estructura del Campo Grande.
Además de preparar la próxima temporada, el cocinero quiere impulsar la programación cultural que planteó para el recinto junto al colectivo Laika. La intención es organizar un ciclo de conciertos durante el verano, aunque su puesta en marcha dependerá de la colaboración del Ayuntamiento y de empresas privadas. Durante la primera temporada se celebraron el festival Véral y otras actuaciones, pero el objetivo es dar continuidad a una programación propia.