BARRIO A BARRIO | CALLE TÓRTOLA
La calle vallisoletana que suena a verano
El pequeño comercio mantiene viva a esta vía de Los Pajarillos, que conecta la calle Salud con el paseo de Juan Carlos I
Comercios veteranos ocupan la zona en una arteria que se caracteriza por «la vida de barrio» y una clientela «cercana y que no es de paso»

Instituto Leopoldo Cano en los años 70
El paso de las estaciones evoca para cada persona diferentes recuerdos. Sonidos, experiencias y emociones que se relacionan con diferentes vivencias y bandas sonoras. Igual que en la primavera se llevan el protagonismo las golondrinas, sin duda el verano pertenece a las tórtolas. Y en Valladolid, ese sonido da el nombre a una de las vías del barrio de Los Pajarillos llena de vida comercial: la calle Tórtola.
Con unos orígenes que se remontan a los años 60 del siglo pasado, cuando la ciudad del Pisuerga experimentó un llamativo crecimiento industrial masivo tras la llegada de de los talleres de Fasa-Renault, esta vía conecta la calle Salud con el paseo Juan Carlos I, dos de las arterias más estratégicas de la ciudad. Además de su constante ajetreo, que se ve especialmente acentuado los martes «por el mercado», la vía destaca por un tránsito casi ininterrumpido de viandantes, además de por «una vida de barrio muy marcada», tal y como reconocen los comerciantes de la zona, que también destaca por la presencia del instituto Leopoldo Cano y el colegio de educación especial El Pino.
Así lo confirma Agapito, uno de los trabajadores de la carnicería Hermanos González, con 40 años ofreciendo sus servicios en la calle Tórtola. Un tiempo en el que si algo lamenta es, precisamente, el paso del tiempo. «Nos hacemos mayores todos los vecinos y eso también se ve reflejado en la clientela, ya que prácticamente toda la gente que viene son personas jubiladas», explica. Una clientela a la que conoce muy bien de tú a tú ya que, en sus propias palabras, «no es gente de paso».
A pocos metros se encuentra la tienda Tapizados Lera, el lugar en el que los vecinos de la zona confían para dar un ‘nuevo look’ a sus sillas, sillones, mecedoras y otro tipo de muebles. Al frente de este local desde hace casi un año se encuentra Lucía Lera, que lleva vinculada al negocio del tapizado desde hace 40 años, cuando inició su trayectoria en el barrio de Las Flores. «La gente responde muy bien, sobre todo lo que me funciona es el boca a boca», confiesa. Pese a tener un público mayoritariamente mayor y del barrio, este ‘boca a boca’ parece estar teniendo su efecto positivo, hasta el punto de tener que reducir los días de jornada para poder abarcar todo el trabajo pendiente. «Están empezando a venir personas más jóvenes justamente por eso. Saben que aquí hago este tipo de apaños y entonces vienen a ver si les puedo ayudar».
Lera, vecina de la zona desde la infancia, confiesa que lo mejor de trabajar en el negocio es el trato cara al público. «Nos conocemos todos y hay muy buen rollo. Yo estoy encantada con la acogida», afirma. Sin embargo, si algo lamenta es el cierre de negocios. «Da mucha pena cómo va pasando el tiempo y van desapareciendo los comercios». En Gráficas Jumisa se toman muy en serio eso de la creatividad. Y es que eso es lo que intentan ofrecer a sus clientes que van en busca de la invitación de boda perfecta, tal y como lo explica Gabriel, uno de los trabajadores. «Antes la zona era más conflictiva, ahora todo está mucho más tranquilo», recuerda sobre años atrás.
De invitaciones de boda a problemas informáticos, al frente de SAInformática se encuentra Ismael, que este año cumple 26 años con el título de ser uno de los comercios de la calle Tórtola, una experiencia más exitosa que en su anterior ubicación. «Antes tuve el local en calle San Isidro y me funcionaba peor, yo creo que porque era más de paso, pero en Tórtola la verdad que bien». Ismael también celebra la tranquilidad que ahora domina la calle, además del ambiente de barrio que se respira, lo que para él es, sin duda, el punto fuerte de la vía.
Quien decida cambiarse el pelo en la calle Tórtola tiene a pocos pasos la peluquería Unisex. Lucía García, propietaria del negocio desde hace tres años, no pierde la concentración mientras corta el pelo a una de sus clientas. «Lo mejor es la personalidad de la gente. Estoy encantada porque todos son muy amables. Además, tengo la suerte de tener clientas de todas las edades», afirma García. Entre pan, dulces, bollería, embutidos y todo tipo de alimentación se encuentra María del Mar con su negocio Mar de Trigo, alojado en uno de los locales míticos de la calle, con más de 50 años de antigüedad. «Cogí el relevo cuando los anteriores dueños se jubilaron, que llevaban 25 años al frente».
El hecho de tener una clientela fija a la que ven cada día, esa «cercanía», es el punto fuerte de su trabajo cara al público, algo por lo que está «muy agradecida» a quienes son ya habituales. Así lo confirma Paquita, una de sus mejores clientas, con la que coincide en la importancia de potenciar el pequeño comercio, ese tesoro que albergan los barrios y que «les da vida», tal y como ella misma define.
Y si algo no puede faltar para dar vida a cualquier calle, eso son los bares. Lugares donde con el paso del tiempo, se va formando una pequeña familia entre todos, como ocurre con el bar Zeppelin, que afirma que su negocio se encuentra en la que han bautizado con el título personal de ‘la mejor calle de Pajarillos’. «Llevamos 45 años abiertos y lo mejor sigue siendo el trato con los clientes a los que conocemos de toda la vida», explica su dueño a este periódico mientras se prepara para hacer su turno.
Por paradójico que suene, los vecinos de Tórtola dejan en manos de la tienda de calzados de Gregorio las recomendaciones en cuanto a zapatos se refiere. Pese haber trabajado en otras zonas de la ciudad, Gregorio confiesa que el lugar donde tiene ahora la tienda en su preferido. «Es una calle movida, siempre hay tránsito, pero es muy sencillo adaptarse a ella por cómo te acoge la gente».
Gregorio apunta a la seguridad que aporta el hecho de que las calles de barrio tengan comercio. «Si el comercio pequeño muere, todo se va a abajo. Es un gran problema del que no somos realmente conscientes». En la retina de este comerciante quedará siempre la inundación que se produjo en su tienda en el año 2011 como consecuencia de una tromba de agua.
Sin embargo, se acuerda porque coincidió con el terremoto que tuvo lugar en Lorca (Murcia). «Recuerdo que se me inundó la tienda por una tromba de agua que cayó, y cuando vino el perito para que comprobara los daños, le llamaron para que cogiera un tren inmediatamente y fuera hasta allí para evaluar los daños. Así que un papeleo muy rápido», rememora el comerciante.
La librería Leopoldo Cano es de esas en las que los estudiantes confían cuando se acerca la época de exámenes. Y es que su proximidad a la biblioteca, lugar donde los estudiantes se aislan hasta que terminan los exámenes, convierte al negocio de José en el sitio de confianza para imprimir sus apuntes. «Tengo mucha clientela joven justamente por el instituto y los dos colegios, pero viene gente de todas las edades a comprar».
Si algo es los ojos y oídos de todo barrio, eso son los kioscos. Desde prensa a golosinas, los vecinos de la zona se acercan hasta el kiosco de Javier para comprar esos caprichos que no pasan de moda. «La proximidad del centro cívico ayuda mucho. Me gusta que hay muchas actividades sociales, especialmente para la gente mayor». Como el arrullo del ave que le da nombre, esta vía continúa abriendo las persianas de los negocios para mantener viva la esencia del barrio que durante décadas ha definido a esta calle de Pajarillos.

Fachada del centro de salud en el pasado en una fecha desconocida
La calle vallisoletana que suena a verano

Instituto Leopoldo Cano en los años 70
La calle vallisoletana que suena a verano

Niña jugando en una escombrera en calle Tórtola en 1976
La calle vallisoletana que suena a verano

Parque del barrio Pajarillos, situado entre bloques de viviendas, cercano a calle Tórtola en 1984
La calle vallisoletana que suena a verano

Vista aérea del barrio de Los Pajarillos en 1982
La calle vallisoletana que suena a verano

Lucía Lera, dueña del taller de tapicería Lera, en el número 5
La calle vallisoletana que suena a verano

Marta Pérez, Nerea Hernández y Patricia Martín, equipo de la clínica dental Encinas Blasco, en la esquina con la calle Cigüeña
La calle vallisoletana que suena a verano

Mar Calleja, dueña de la tienda de alimentación Mar de Trigo, en el número 14.
La calle vallisoletana que suena a verano

Isabel Bratos con Eva María Cuesta, equipo del centro de estética Aloe, en el número 14
La calle vallisoletana que suena a verano

Agapito González, dueño de la carnicería Hermanos González, en el número 2.
La calle vallisoletana que suena a verano

Enrique Herrera, dueño de la barbería Erick Goldhand, en el número 18
La calle vallisoletana que suena a verano

Gregorio, dueño de la zapatería Goyo, en el número 16.
La calle vallisoletana que suena a verano

Lucía García, dueña de la peluquería Lucía García, en el número 14.
La calle vallisoletana que suena a verano

Gabriel Pérez, dueño de la imprenta Gráficas Jumisa, en el número 5.
La calle vallisoletana que suena a verano

Ismael Sanz, dueño de la tienda de informática Sainformática, en el número 5.
La calle vallisoletana que suena a verano

Javier, alias El Butxi,con Estrella dueñosdel bar Churruka, en el número 14
La calle vallisoletana que suena a verano

La calle Tórtola en la actualidad
La calle Tórtola en la actualidad

La calle Tórtola en la actualidad
La calle Tórtola en la actualidad

La calle Tórtola en la actualidad
La calle Tórtola en la actualidad

La calle Tórtola en la actualidad
La calle Tórtola en la actualidad

La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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La calle Tórtola en la actualidad
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