Alicia CalvoValladolid / ZamoraCecilia entregó a su público un ‘
ramito de violetas’ perpetuo, pero antes lo tuvo en sus manos. «
Preguntaba mucho por las violetas. Se interesó muchísimo por cómo se hacían los ramitos, por saber todo de estas flores».
Evangelina Sobredo Galanes (1948-1976), conocida por el público como la cantante Cecilia, visitaba a su amigo músico
el vallisoletano Joaquín Díaz y, entre canciones, juegos y conversaciones, se interesó por cómo la tía de Joaquín cuidaba las violetas y cómo hacía ramitos para las tiendas de flores de Madrid. «Se empapó sobre el tema. Mi tía le mandó un ramito al día siguiente de visitarnos en la finca de mi abuelo. En esos ratos se pasaba el día cantando, y al poco sacó la canción». Un poema sonoro convertido en un himno de su época, un ‘
Ramito de violetas’ que nunca se marchita pues hoy, 50 años después de la muerte de una joven Cecilia,
su ‘querida España’, como ella le cantaba, aún la recuerda.