Diario de Valladolid

El Zambrana de Valladolid cambia los sistemas de acceso «por la continua detección de deficiencias»

La Junta reconoce que en algunas puertas del centro de menores hay cerraduras obsoletas que disminuyen el nivel de protección

Un interno en la sala de lectura del Centro de Menores Zambrana, en una imagen de archivo.

Un interno en la sala de lectura del Centro de Menores Zambrana, en una imagen de archivo.ICAL

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Valladolid

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El centro de menores Zambrana de Valladolid continúa incorporando medidas de seguridad para evitar altercados en el recinto y, después de varios refuerzos de plantilla y de mejoras como la ampliación de cobertura en el sistema de pulsadores SOS para los trabajadores, ahora se va a renovar el sistema de accesos «por la continua detección de deficiencias», según reconoce la propia Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades para justificar la inversión.

En la documentación donde razona la necesidad de sustituir los controles en las puertas del centro de internamiento ubicado en la calle Ruiz de Temiño, en el barrio de Delicias, la Gerencia de Servicios Sociales reconoce que han «detectado» varios «problemas» que, sobre todo, afectan al «nivel de protección» y «aumentan el riesgo ante posibles ausencias del personal responsable».

En concreto, el área que dirige la consejera Isabel Blanco destaca que «las cerraduras de autobloqueo instaladas en las puertas del sistema se encuentran obsoletas y descatalogadas, lo que impide realizar mantenimientos correctivos con componentes originales». Debido a este hecho, se han sustituido algunas por cerraderos eléctricos estándar, y eso «disminuye notablemente el nivel de protección previsto en el diseño original».

Por otra parte, el programa de gestión que se está utilizando «no cumple los estándares» porque «se aloja en un único equipo» y «causa cuellos de botella para la atención de averías y aumenta el riesgo ante posibles ausencias del personal responsable».

Además, se suma el hecho de que el cableado, los cerramientos y los módulos de control «están deteriorados y descatalogados en el mercado, lo que dificulta su reemplazo y actualización», así como la posibilidad de añadir mejoras, añaden en el expediente.

A tenor del análisis efectuado en el Zambrana, la Junta de Castilla y León ha calculado un desembolso de 145.200 euros para renovar a principios del próximo año el sistema de seguridad a fin de «poder dar solución» a las deficiencias observadas, una vez se resuelva el contrato. La empresa elegida dispondrá de dos meses para ejecutar los cambios.

Se trata de «migrar» del sistema de videoportero actual a uno «antivandálico» que sea compatible con el circuito de cámaras, para un total de 52 puertas –49 de ellas repartidas en las tres plantas del edificio principal y otras tres en el edificio de control de acceso al recinto–.

Gracias al nuevo dispositivo, desde la garita de control se podrá establecer comunicación con cualquiera de los videoporteros instalados y se podrá abrir cualquiera de las puertas –además de la apertura automática de una serie de salidas para facilitar la evacuación del edificio ante una emergencia–.

Más allá de estas mejoras, también se van a sustituir «35 cerraduras obsoletas» por otros modelos de seguridad más actuales en aras de «garantizar un alto nivel de protección y disponibilidad de repuestos en el mercado». En el resto de puertas no será necesario porque ya se ha incorporado un sistema de apertura con tarjeta que incluye la sustitución de las cerraduras.

La renovación del sistema de seguridad se suma a otras actuaciones recientes llevada a cabo por la Junta de Castilla y León con el objetivo de atajar los continuos problemas que exponen los educadores que trabajan en el centro de menores de la capital vallisoletana. Sólo en lo que va de año han denunciado varios episodios de violencia y numerosas bajas en la plantilla por agresiones o ansiedad.

De hecho, el pasado mes de noviembre los sindicatos CCOO y UGT promovieron una concentración a las puertas del Zambrana para demandar a la Administración autonómica «respuestas» ante lo que consideran una «situación insostenible» y, aunque finalmente desconvocaron la jornada de huelga prevista, insistieron en la falta de personal porque, consideran, algunas jornadas no llegan a la ratio mínima de trabajadores exigida en cada turno para atender a los menores. Sólo en la última quincena de noviembre contabilizaron cuatro jornadas por debajo del cupo necesario.

Mientras, la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, anunció en marzo de este año la creación de la figura del ‘educador-vigilante’ para «actuar o prevenir diferentes situaciones de conflicto», la disposición de un ‘retén’ de trabajadores para cubrir las bajas de sus compañeros lo más rápido posible, la mejora en las prestaciones del sistema de pulsadores SOS o antipánico, y la instalación de cámaras en el recinto que no fuesen sólo de seguridad, sino que también permitieran grabar imágenes y audios.

El año anterior, recordó entonces la responsable de la Gerencia de Servicios Sociales, se había contratado un vigilante extra, se habían adquirido pinganillos para los vigilantes y se les había dotado de chalecos antitrauma o antipinchazo.

Ahora el Zambrana sumará nuevas mejoras relacionadas con el sistema de seguridad para subsanar las deficiencias detectadas.

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