AUTOVÍA DEL DUERO
Puente inaugura 31 kilómetros de A-11 en Valladolid que empezó Ábalos hace siete años
El ministro de Transportes acudirá al acto inaugural de la Autovía del Duero en el que quedará abierto parcialmente el tramo a la espera de acabar el viaducto del Duero

Autovía del Duero a punto de estrenarse
La eterna promesa por fin ha llegado tras años de espera, obras y aplazamientos que hicieron pensar que algún día la empresa sería imposible. Valladolid verá este lunes como se abren dos nuevos tramos, eso sí de forma parcial, de la Autovía del Duero, 31 kilómetros que mejorarán la conectividad, la circulación y la seguridad al este de la capital vallisoletana.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, será el encargado de abrir oficialmente este lunes 24, tal y como lo avanzó hace un mes este periódico, los tramos de la A-11 después de años y años de retrasos acumulados y una inversión de 233 millones de euros que comenzó con José Luis Ábalos hace siete años.
Los vecinos de la zona podrán disfrutar de una nueva zona de autovía aunque dependiendo de la dirección que tomen el tramo será mayor o menor. Hacia la ciudad de Valladolid se abrirán 31 kilómetros y hacia Peñafiel, 26. Esta diferencia de distancia nace con el fin de aliviar de mejor manera el tráfico de las carreteras del entorno y garantizar la seguridad vial. Por ello, la circulación por las carreteras provinciales y autonómica está pensada solo para vehículos ligeros y no para camiones.

Gráfico de los tramos de la A-11 que se pondrán en funcionamiento el lunes 24
En dirección a Valladolid la incorporación a la autovía se hará en San Bernardo, pedanía de Valbuena de Duero, tras pasar el inacabado viaducto en Quintanilla de Arriba. Para acceder a la Autovía del Duero se deberá entrar por la VP-3001 y se podrá continuar hasta Tudela de Duero.
Si el sentido es el contrario, hacia Peñafiel, los vehículos deberán salir de Tudela de Duero por la carretera VP-3302 para enlazar desde Villabáñez y salir también por San Bernardo para terminar enlazando con la N-122 tras pasar por la VP-3001 y la VA-101.
Unas entradas y salidas de la autovía motivadas porque todavía no está concluido el viaducto sobre el río Duero en Quintanilla de Arriba. Una infraestructura que está prevista que finalice a finales de este año. Pero con la A-11 uno nunca sabe.
El próximo lunes 24 será la inauguración oficial después de siete años, el doble del tiempo previsto, que han estado llenos de retrasos y de promesas incumplidas. El proyecto empezó con el entonces todopoderoso ministro Ábalos cuando la cartera todavía era de Fomento. Posteriormente pasó a manos de Raquel Sánchez que también dejó inacabados estos dos tramos y finalmente será Óscar Puente quien inaugure de forma parcial los tramos Tudela-Olivares y Olivares-Quintanilla de Arriba.
El tramo Tudela-Olivares tenía un plazo de ejecución de 36 meses, las obras comenzaron en diciembre de 2019. Mientras, la siguiente parte de entre Olivares y Quintanilla también tenía un plazo de ejecución de tres años, pero no es ahora, casi seis años después de su contratación, cuando se pone en marcha. Unas obras que se han ido retrasando una y otra vez, pero por fin la espera llega a su final.