DEMOGRAFÍA
Pueblos sin chupetes
En uno de cada tres municipios de Castilla y León hace más de cuatro años en los que no nace ningún niño, sin que la tendencia parezca cambiar. En 220 municipios ni siquiera hay menores de dieciséis
-J.M. LOSTAU
Los columpios se desgastan sin disfrutarse y los chupetes y biberones desaparecieron de las listas de la compra. No se producen llantos de bebés que alteren el sueño de los vecinos, ni ruidos de jolgorio infantil.
Sin embargo, lo que desvela a cada vez más vecinos de Castilla y León es esa excesiva tranquilidad que se perpetúa en determinados núcleos por la falta de menores correteando y de nuevas generaciones que garanticen el futuro.
No es que haya pocos niños, que también, sino que en 634 municipios castellanos y leoneses no nace ninguno. En casi uno de cada tres pueblos de los 2.248 de laComunidad no hay censado ni un menor de cuatro años, según las últimas cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística sobre el padrón a 1 de enero de 2017. En 220 ni siquiera hay adolescentes porque todos los empadronados rebasan los dieciséis.
Que el envejecimiento y la despoblación son dos de los problemas estructurales de Castilla yLeón lo conoce cualquier castellano y leonés, pero las últimas cifras del INE inciden en este peligro que acecha a cada vez más municipios de una Comunidad, con cada vez más pensiones que escolares y que alberga al 10% de las personas centenarias del país.
De los 2.425.801 habitantes que residen en algún lugar de las nueve provincias, sólo el 3,6% (87.322) son menores de cuatro años, frente a un peso nacional medio de estas edades de un punto mayor sobre el conjunto de la población. Además, en su mayoría se encuentran empadronados en las capitales o en grandes municipios, que concentran fundamentalmente los servicios y el empleo.
La escasa natalidad coloca a Burgos como la provincia con más localidades sin menores de cuatro años (135), pero también sobresale en la misma tónica negativa por sus 61 pueblos en los que no vive nadie por debajo de los dieciséis años. La realidad y la estadística de Soria van en sintonía con la burgalesa y por muchos de sus toboganes sólo se deslizan gotas de lluvia y hojas caídas: un centenar de núcleos sin rastro de niños pequeños y medio centenar sin menores de 16.
En esta despoblada Comunidad, León se sitúa en el otro extremo. Sólo uno de sus 211 municipios no cuenta con menores y otros doce hace más de cuatro años que no recuerdan el nacimiento de un paisano. Valladolid, pese a sus 225 pueblos, sigue a la provincia leonesa, con medio centenar de lugares sin nacimientos en los últimos años, una docena sin ni siquiera adolescentes y dos centenares de personas que han soplados más de cien velas.
Pese a la tendencia general, hay excepciones. Núcleos que atraen a familias jóvenes y con hijos por ofertas de trabajo, escuelas o por el medio de vida. Esto sucede a pequeña escala en Dehesa de Romanos, en el noroeste de Palencia, donde los menores de dieciséis superan el 20%: ocho de cuarenta y uno. Igual que en Aldea de San Miguel, Valladolid, con 32 niños que no superan los doce años de un censo de 232 vecinos.
En los ranking de sangría demográfica es obligado que aparezcan referencias a Castilla y León. Por su propia idiosincrasia, no extraña que cuente con el pueblo de España más grande sin niños menores de cuatro años (el leonés Villaornate y Castro) y con el tercer municipio más envejecido del país, el segoviano Cobos de Fuentidueña.
El peso de los mayores de 65 es elevado en todas las provincias y en los pueblos.Pero en cuanto a capitales, destacan León, Valladolid y Salamanca.