ÁVILA (Navaquesera)
Con el corazón en Francia y sin niños en tres décadas
El municipio abulense de Navaquesera es uno de los más pequeños de la provincia con sólo 16 habitantes censados, según la última estadística, aunque «de continuo» sólo viven cuatro durante el invierno, llegando a seis cuando pasan los meses más fríos, según señala su alcaldesa, Natividad Rodríguez, que habla del pueblo con pasión, pese a no ser de allí.
Asegura haber aprendido a quererlo, pero la falta de vecinos y el envejecimiento de la población han hecho que se vaya despoblando y que en las últimas elecciones no hubiera candidatos de la localidad. Ni siquiera se presentaron tres personas para completar las listas. Cuando se le pregunta a Rodríguez por el último nacimiento en Navaquesera, dice no saberlo. Lo más parecido fue hace más de tres décadas, cuando se pudo empadronar el último niño.
Ahora, la media de edad ronda los 70, aunque recientemente puede haber bajado por el empadronamiento de un joven de unos 30. Ha decidido dar el paso por la vinculación familiar a este municipio que quizá pronto cuente con una casa rural.
Una de las curiosidades de Navaquesera es que cada verano vienen muchos de los que en los años 60 y 70 tuvieron que emigrar a Francia, al área metropolitana de París.
De esta manera, la población se dispara hasta los 200 habitantes. Ninguno perdona el retorno al pueblo que sigue formando parte de ellos, porque según reconocen, entraron en parís, pero la capital francesa no lo hizo en ellos. Por eso retornan cada verano. En la plaza unos hablan en castellano y otros en francés.
En servicios, el médico va una vez a la semana, el panadero cada dos días y el carnicero y el pescadero también se acercan cada siete días.