Casado avala a Mañueco y pone en marcha la carrera electoral
CON LAS elecciones autonómicas y municipales a menos de un año vista, las circunstancias que han rodeado al Partido Popular en los últimos meses han dilatado el nombramiento oficial del presidente del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, como aspirante a presidir el Gobierno autonómico.
Aunque su nombre parecía firme para optar a sustituir a Juan Vicente Herrera al frente de la Junta, lo cierto es que el nombramiento oficial no llegaba. Por medio se cruzó la crisis en el PP motivada por la pérdida del Gobierno, en la moción de censura que llevó a la Moncloa al socialista Pedro Sánchez, y la dimisión como líder del PP de Mariano Rajoy. Su marcha provocó un proceso de primarias para elegir al sucesor en el que la organización regional de los populares, con Mañueco al frente, aunque no se pronunció públicamente por ningún aspirante, sí dio su respaldo a la exvicepresidenta del Gobierno, la vallisoletana Soraya Sáenz de Santamaría.
El triunfo final del palentino y diputado por Ávila Pablo Casado, llevó a algunos a especular sobre la candidatura de Fernández Mañueco. Pero el nuevo líder nacional de los populares, en su primera visita a la Comunidad y a su provincia política de adopción, zanjó rápidamente cualquier duda y proclamó al también alcalde de Salamanca como el candidato a presidir la Junta.
Fue un pronunciamiento claro, aunque tendrá que pasar la formalidad del refrendo oficial, pero que sirvió para dar el pistoletazo de salida a la carrera electoral para las autonómicas y municipales de mayo del año próximo. El propio Casado instó ayer a Fernández Mañueco, durante la Junta Directiva del PP abulense, a que «salga ya a explicar lo que el partido tiene que ofrecer». Además, no ahorró en elogios hacia el presidente del PP de Castilla y León, al que definió como «el mejor candidato que tienen los castellanos y leoneses» para presidir la Junta, «incluidos» los que no votan a los populares. Aseguró además que Mañueco cuenta con experiencia tanto en el Gobierno autonómico –donde fue consejero con Herrera– como en la Alcaldía de Salamanca, además de saber lo que es «la política de cercanía», pero también «la de partido».
Fernández Mañueco, por su parte, ofreció el «apoyo incondicional» de la organización regional para que, tras unas elecciones generales, el Gobierno vuelva a estar presidido por un castellano y leonés.
La carrera para las autonómicas va a ser dura y llena de incógnitas, además de un test para lo que pueda ocurrir en unos comicios nacionales, si estos no se adelantan. El PP ya perdió la mayoría absoluta hace tres años y está por ver si Ciudadanos mantiene el empuje que le daban las últimas encuestas, así como la influencia que tendrá para el PSCyL contar con un Gobierno socialista al frente del país.