BALONCESTO / SEGUNDA FEB
Nueva lesión en el UEMC Baloncesto Valladolid
El equipo morado pierde ahora al menos por dos meses al pívot Fares Ochi y sigue pagando el haber apostado por una plantilla corta

Fares Ochi pugna por el control de un balón con un jugador de Logroño.
‘Houston, tenemos un problema’. La célebre frase icónica de la misión Apolo 13 de la NASA en 1970 vuelve a sonar fuerte y no por primera vez en el seno del UEMC Baloncesto Valladolid. Casualidad o no, las lesiones vuelven a cebarse con el primer equipo del club morado. Y no solo este año sino también el precedente, casualidad o no, después de que el club tomara un nuevo rumbo en los servicios médicos prescindiendo del hasta entonces máximo responsable, el Doctor Javier Alonso tras treinta años dedicado al primer equipo.
El UEMC Baloncesto Valladolid ve ahora como un nuevo contratiempo, el enésimo, le obliga a modificar sus planes tras caminar en el alambre al optar por una plantilla corta de solo 10 profesionales debido a los conocidos problemas económicos que condicionan al club. Desde que comenzara la pretemporada David Barrio no ha podido aún entrenar con su corta plantilla al completo. Y por lo que acaba de suceder con el diagnóstico de Fares Ochi, no lo hará como poco en los dos próximos meses.
El pívot internacional tunecino estará de baja entre dos y tres meses. «Tras las distintas pruebas a las que se ha sometido el pívot morado, el diagnóstico ha confirmado una pequeña fractura en el metatarso del tercer dedo de su pie izquierdo, lo que le mantendrá ausente durante dos o tres meses, aunque su vuelta a la dinámica del grupo dependerá de su evolución», reza el parte médico facilitado por el club.
Cabe recordar que Ochi, que no ha tenido descanso este verano por los compromisos internacionales con su selección, ya arrastró problemas físicos la pasada campaña con la Cultural Leonesa en la fascia plantar.
La lesión del ‘cinco’ tunecino deja al equipo con un solo pívot alto, ‘center’, Taiwo (que también cayó lesionado con anterioridad), con todo el riesgo que ello conlleva. El club tenía guardado un as en la manga de cara al mercado de invierno (febrero), una carta que igual debería utilizar ya comenzando primero por rastrear el mercado. Y es que sin pívots en el baloncesto no hay paraíso, con lo que el ‘Houston, tenemos un problema’, vuelve a sonar con fuerza en Pisuerga.