EFEMÉRIDE
El 'abuelo' de este pueblo de Valladolid Cirilo Sanz llega a los 107 años: así es su día a día
Nacido el 9 de julio de 1919 vive con su familia y continúa valiéndose por sí mismo pese a que a lo achaques y que la falla la vista y el oído

El vallisoletano Cirilo Sanz Sanz cumple 107 años
Cirilo Sanz Sanz, el ‘abuelo de Íscar’, ha superado ya la barrera de los 107 años, por lo que se ha convertido en una de las personas más longevas de la provincia de Valladolid. Su cumpleaños fue este pasado jueves, 9 de julio, si bien no ha sido hasta este domingo cuando su familia lo ha celebrado como se merece una cifra así.
Natural de la localidad de Torre de Peñafiel (Valladolid), informa Ical, vive en Íscar y Pedrajas de San Esteban, donde recibe los cuidados de sus tres hijos -Inés, Santos y María Luisa-, aunque conserva una buena salud no exenta de achaques. No le acompaña la vista desde hace años y, ahora, tampoco el oído, pero a pesar de todo sigue utilizando de vez en cuando el teléfono para comunicarse con sus nietos o familiares más próximos.
Los 107 años le pesan ya a Cirilo Sanz, un hombre de campo que fue labrador, si bien los problemas en la visión le hicieron dejar esta actividad para cuidar el ganado de su pueblo. Ya con su familia formada, dejó Torre de Peñafiel para vivir en Íscar, a donde llegó en 1968 en busca de más oportunidades.
Nada ha sido fácil en su larga vida. Enviudó hace décadas al fallecer a los 66 años su mujer de una dolencia en el corazón. No fue la única desgracia que le ha acompañado en este siglo largo de vivencias, pues perdió un hijo joven en diciembre de 1975 por un accidente laboral en Bilbao.
Sin embargo, Cirilo Sanz, muy conocido por los más mayores de Íscar y Pedrajas de San Esteban, no ha perdido el humor. “Es muy cariñoso, muy amable y ha sido muy buena gente”, afirma su hija María Luisa, con quien pasa esta semana, si bien destaca que su padre sigue valiéndose por sí mismo, aunque ya no sale a la calle como lo hacía antes de la pandemia del COVID.
En su día a día, la radio le ayuda a no perder la conexión con el mundo. Oyente de la Cadena COPE, se enfada los domingos cuando no puede escuchar la misa y disfruta con emoción de la información deportiva sobre el fútbol o estos días sobre el Mundial. “Está pendiente de todo y sabe con quién juega cada uno”, señala su hija.
Uno de los placeres a los que no renuncia Cirilo a sus 107 años es el del vino, con el que acompaña sus comidas, y el de la siesta, que no la perdona. También le encanta recibir la visita de sus familiares, sobre todo, de sus nietos y bisnietos, de los que sabe con detalle qué hace cada uno.