VILLAVAQUERÍN
El pequeño pueblo de Valladolid en el que sus vecinos fueron extras de Delibes
Villavaquerín vivió su momento de oro cuando el pueblo participó en el rodaje de la película Las Ratas
De apenas 165 habitantes, la construcción de una piscina pública para 2026 es su principal proyecto

Eva, Silvia, Sergio, Espe, Tomás, Juani y el Alcalde Diego posan junto a la D que indica las rutas de Delibes en Villavaquerín.
Fueron sólo dos días, pero tan especiales que los reviven cada año y a pantalla grande.
En el pequeño pueblo vallisoletano de Villavaquerín la película más vista por gran parte de los vecinos como Diego no es una franquicia de Hollywood ni un taquillazo, sino la española Las Ratas, basada en la novela de su paisano Miguel Delibes.
«La hemos visto casi tantas veces como Pretty Woman, que la reponen cada dos por tres, pero esta porque salimos en ella casi todo el pueblo», comenta el alcalde, Diego Recio, uno de los extras que aparecen en la cinta dirigida Antonio Giménez Rico.
Las Ratas fue rodada en esta localidad vallisoletana hace ahora 29 años y recreaba la dura realidad de una Castilla en el límite de la supervivencia.
Este título formó parte de la cartelera del cine de verano de Villavaquerín el año pasado y este mes de julio de 2025 tiene todas las papeletas para volver a proyectarse ante todos los vecinos. «Hace mucha ilusión. Ves a uno y a otro, a algunos que ya no están, y te acuerdas de lo bien que lo pasamos entonces», comenta Diego, que formó parte de aquel rodaje casi por accidente gracias a que se encontraba de permiso de la mili.
Un jornal de 3.000 pesetas
Villavaquerín, a 28 kilómetros de Valladolid capital, apenas registra 165 habitantes. Cuando los focos y las cámaras llamaron a la puerta del ayuntamiento de la localidad llegaban a 200 vecinos y más de un centenar de ellos se vistió con ropas de la posguerra y recibió un sueldo «de 3.000 pesetas y un bocadillo de chorizo» por actuar de extras.
«Es lo más significativo y curioso que le sucedió al pueblo en unos años. Estuvieron muy bien esos dos días. Se involucró todo Villavaquerín, Mari Carmen, José, Marcos, Purificación, Tere, Antonio, mi madre Lorenza... Mucha gente y algunos ya fallecieron. Rodaron en las escaleras de la iglesia, en el propio templo y en la ermita», recuerda Diego.
No se trata de escenarios al azar. La iglesia de Santa Cecilia es el monumento principal de esta localidad del Cerrato al que más aprecian y que celebran que fuera exhibido en el cine.
El único bar
Hoy todavía hay vecinos que hablan de ese hito, alguno en la barra del único bar del municipio: el Sol y sombra que regentan Paulino, Esperanza y Noelia. También están a cargo de la única ‘tienda’, útil mezcla de colmado. Un negocio ambulante. «Paulino va en furgoneta por las casa unos días a la semana y vende fruta, pan, pescado y lo que pidas», apunta Diego.
No hay más comercio. El carnicero de Quintanilla se acerca de vez en cuando y «alguno que vende melones o zapatos pasa alguna vez». «Hasta el panadero dejó de venir», lamenta el regidor en lo que ya se ha convertido en una carencia de los pueblos pequeños. El cajero móvil de la Diputación los visita dos veces al mes.
Por el lado optimista, la gran empresa del término municipal es Toro Equipment, dedicada a la fabricación y puesta en marcha de equipos para el tratamiento de aguas residuales industriales y urbanas.
Sin embargo, pese a que genera empleo no fija tanta población en este municipio eminentemente agrícola como quisieran por el gran problema del mundo rural: la falta de vivienda. «La fábrica tiene unos 120 empleados, pero no viven la mayoría aquí. Alguno sí y otros en pueblos cercanos como Tudela, pero ojalá tuviéramos más casas para que pudieran residir en Villavaquerín», expone el alcalde.
«Querríamos más vivienda para subir el pueblo. Aunque tampoco hace falta llegar a 3.000 habitantes, pero una población de 250 o 300 habitantes estaría muy bien», agrega.
El gran proyecto municipal a la vista es la piscina pública con la que esperan volverse más atractivos. «Estamos haciéndola y vamos a inaugurarla para que se pueda usar en el verano de 2026 tras una inversión que ronda los 80.000 euros». Para una temporada que el vecindario engorda porque recibe la visita de los que añoran el pueblo en el tiempo libre. «Lo más bonito de Villavaquerín es la amabilidad, que parece que todos somos familia, y la tranquilidad que se respira».
Entre ellos viven 13 niños menores de 14 años. No disponen de colegio, se cerró el 2002 y volvió a abrirse fugazmente hace seis cursos para cerrar al poco tiempo, por lo que para ir a clase los menores deben trasladarse a Tudela.
Sin embargo, sí cuentan con extraescolares de inglés o música en el pueblo para reforzar conocimientos. «Para que los niños no se vayan», apunta Diego.
Para ellos están pensadas gran parte de las actividades lúdicas programadas para este mes de julio, donde es probable que vuelvan a encontrarse con Miguel Delibes a través de Las Ratas y el cine. Y es que el pueblo guarda un vínculo con el literato, más allá de la película. «Cazaba aquí, en la finca Sinova, que era muy grande».
La obra de uno de los más ilustres escritores vallisoletanos le encumbró como un referente de las letras hispanas del siglo XX, pero de manera particular, está especialmente viva en este pequeño pueblo de Valladolid en el que cada poco se pronuncia con aprecio el nombre de Delibes.

Pilón donde antiguamente se lavaba la ropa
El pueblo de los extras de Delibes

Juani vuelve de hacer la compra.
El pueblo de los extras de Delibes

Iglesia de Santa Cecilia
El pueblo de los extras de Delibes

Cuadro del pintor Juan Antonio Morales Ruiz que se encuentra en el Ayuntamiento.
El pueblo de los extras de Delibes

Eva, Silvia, Sergio, Espe, Tomás, Juani y el Alcalde Diego posan junto a la D que indica las rutas de Delibes.
El pueblo de los extras de Delibes

Iglesia de Santa Cecilia.
El pueblo de los extras de Delibes

Ermita de Nuestra Señora del Prado.
El pueblo de los extras de Delibes

Ermita de Nuestra Señora del Prado.
El pueblo de los extras de Delibes

El Alcalde Diego Recio en el puente del arroyo Jaramiel.
El pueblo de los extras de Delibes

Eva, Silvia, Sergio, Espe, Tomás, Juani y el Alclalde Diego posan delante de el cartel de Bienvenidos, a la entrada del pueblo.
El pueblo de los extras de Delibes

José Antonio realiza labores de limpieza para el Ayuntamiento
El pueblo de los extras de Delibes

Veleta que recuerda a Miguel Delibes
El pueblo de los extras de Delibes

Chozo ubicado a la entrada del pueblo en el kilómetro 3 de la VP-3006.
El pueblo de los extras de Delibes

Fernando nos muestra parte de su bodega que actualmente la está restaurando.
El pueblo de los extras de Delibes

Dionisio Martín delante de su casa.
El pueblo de los extras de Delibes

Subida a la iglesia de Santa Cecilia.
El pueblo de los extras de Delibes

Tomás en la terraza de su casa con sus perros.
El pueblo de los extras de Delibes

Petra se dirige a casa después de su paseo.
El pueblo de los extras de Delibes

Jesús Cancela delante de su casa después de hacer varios kilómetros con la bici.
El pueblo de los extras de Delibes

Dos vecinas tomán café en el bar Sol y Sombra
El pueblo de los extras de Delibes

Miguel Ángel se dirige al bar por la calle José Antonio.
El pueblo de los extras de Delibes

Placa homenaje aal pintor Juan Antonio Morales Ruiz.
El pueblo de los extras de Delibes

Espe, dueña del bar Sol y Sombra atiende a Primo y a Pedro Pablo.
El pueblo de los extras de Delibes

Calle Buenavista.
El pueblo de los extras de Delibes

Villavaquerín.
El pueblo de los extras de Delibes

Villavaquerín.
El pueblo de los extras de Delibes

Empresa Indemat en Villavaquerín.
El pueblo de los extras de Delibes

Campos de cereales en Villavaquerín
El pueblo de los extras de Delibes

Villavaquerín
El pueblo de los extras de Delibes

Bodega de Villavaquerín
El pueblo de los extras de Delibes

Villavaquerín
El pueblo de los extras de Delibes

Ayuntamiento de Villavaquerín
El pueblo de los extras de Delibes

Cementerio de Villavaquerín
El pueblo de los extras de Delibes

Pasaje del libro de Miguel Delibes Diario de un Cazador donde menciona la finca en la que cazaba.
El pueblo de los extras de Delibes

Obras de lo que el próximo año sera la piscina Municipal.
El pueblo de los extras de Delibes

Pilar Rodríguez delante de su casa en la plaza del Arco.
El pueblo de los extras de Delibes

La colorida Casa de Cultura.
El pueblo de los extras de Delibes

Luis Adolfo Catalina, en su Quad, junto a Adolfo.