ENFERMEDAD DE NEWCASTLE
La crisis sanitaria avícola se extiende en un área de 884 km² en Valladolid
Los focos del virus de Newcastle en la provincia prolongan el rebrote de iniciado en Valencia a finales de 2025, con 10 casos notificados
Las OPAS piden trabajar «mucho más» en la vacunación
Pollos de corral salen a toda prisa de su gallinero en una granja de Aldea de San Miguel, en una imagen de archivo
Los brotes de Valladolid aún no figuraban en el último informe de situación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, publicado en mayo, pero el documento ya advertía de una «presión epidemiológica creciente» en Europa por el incremento sostenido de focos de Enfermedad de Newcastle en explotaciones comerciales y aves cautivas durante 2025 y los primeros meses de 2026. Alemania y Polonia concentraban entonces buena parte de los 224 brotes registrados en el continente, mientras que España apenas acababa de detectar los primeros casos en Valencia. Meses después, Valladolid se ha convertido en el principal epicentro de la enfermedad en el país, con 15 focos repartidos por un área de 884 kilómetros cuadrados.
Habrá que esperar al informe de situación correspondiente a junio que publique el Ministerio de Agricultura para comprobar cómo contextualiza el episodio de Valladolid, donde la Enfermedad de Newcastle encadena ya cuatro semanas consecutivas de nuevos brotes desde que el pasado 16 de junio se detectara el primero en una granja de Aldea de San Miguel. En cualquier caso, un escenario como el actual resulta prácticamente inédito en la provincia, con más de 1,2 millones de aves sacrificadas pese a las rápidas actuaciones desplegadas por la Junta de Castilla y León para contener la propagación del virus.
Valladolid
La Junta, "muy preocupada" por el impacto económico ante el avance de la enfermedad de Newcastle
Ricardo García
Sólo el dato que concentra la Enfermedad de Newcastle en la provincia vallisoletana supera la situación global en la Unión Europa en cuanto al número de aves afectadas por el virus entre 2022 y 2023, con 127.971 en total. No obstante, los focos detectados en ambos años fueron 27 –tres de ellos en Almería, que supusieron los primeros focos detectados en España desde 2009–, lo que refleja la magnitud del brote detectado Valladolid, que con poco más de la mitad de puntos de propagación multiplica por diez el número de aves sacrificadas.
Tras aplicar las medidas de erradicación, España recuperó en octubre de 2022 el estatus de país libre de Enfermedad de Newcastle. Sin embargo, el virus siguió avanzando por Europa. La peor situación se originó en Polonia, que sufrió un primer pico de contagios en explotaciones agrícolas en el año 2024, con 29 brotes, que continuó en 2025, con 86 focos, y que ya suma otros 48 en lo que va de 2026, algunos de ellos en granjas previamente vacunadas. La vacunación, de hecho, fue impuesta como obligatoria en 2025 por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Polonia en todas las aves de corral de todo el territorio. Una medida que Castilla y León también aplicará ahora para hacer frente al «elevado riesgo epidemiológico» derivado de la propagación del virus en Valladolid.
Propagación de la Enfermedad de Newcastle entre granjas de Valladolid
Aunque el origen de la enfermedad de Newcastle en las explotaciones vallisoletanas sigue sin determinarse, con la principal justificación en el movimiento de aves silvestres al poder actuar como portadoras del virus, está presente de forma natural, en Alemania sí se pudo establecer el vínculo epidemiológico. Investigadores del Instituto Friedrich-Loeffler concluyeron que la propagación estaba «estrechamente relacionada» con la cepa circulante en Polonia. De hecho, la evolución de los contagios en el país germano fue exponencial, de forma que tras los escasos focos registrados en 2022 y 2023, el número de brotes se elevó hasta los 57, convirtiendo a Alemania en el segundo país europeo más afectado por la enfermedad.
Donde sí parece haber dado resultado el conjunto de las medidas de control, incluida la vacunación obligatoria, es en la Comunidad Valenciana, que no ha vuelto a registrar nuevos focos de enfermedad de Newcastle desde el pasado 10 de mayo. No obstante, antes de que la Generalitat impusiera la inmunización obligatoria en todas las explotaciones avícolas de producción y reproducción –con la única excepción de las aves de autoconsumo–, la evolución del brote ya había sido mucho más intermitente que la registrada ahora en Castilla y León. Por ejemplo, entre el quinto y el sexto foco transcurrieron tres semanas; entre el sexto y el séptimo, un mes; y entre el séptimo, el octavo y el noveno volvieron a pasar varias semanas.
Además, el radio de los focos de Enfermedad de Newcastle en la Comunidad Valenciana no superó los 10 kilómetros de extensión, menor que el de Valladolid, donde sólo los dos últimos brotes confirmados, en Tordesillas y Simancas, se encuentran separados por 54 kilómetros. Con esta última actualización ya son 15 los puntos afectados en la provincia, todos ellos granjas sin vacunar. Una situación que, a priori, deberá cambiar a partir del 1 de agosto, que es cuando la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental impondrá como obligatoria la vacunación frente a la enfermedad de Newcastle en todas las explotaciones avícolas de producción y reproducción que no sean de autoconsumo, aunque sólo en las ubicadas en las provincias de Valladolid y Segovia. A partir del 1 de septiembre se aplicará en las del resto de la Comunidad.
Provincia
La enfermedad de Newcastle sigue sin control en Valladolid con dos nuevos focos con 152.500 pollos en Íscar y Tordesillas
Diario de Valladolid | El Mundo
La Consejería de Agricultura, a cargo de Joaquín Antonio Pino, adoptó estas medidas de seguridad ante el «elevado riesgo» que supone la propagación de la Enfermedad de Newcastle para la sanidad animal y para el medio ambiente. «La vacunación se venía haciendo en el caso en el caso de de las gallinas de puesta», apuntó el titular de Agricultura, «y hemos recomendado que se haga en lo que son las granjas de broiler». Eso sí, como refleja el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la vacunación no protege al 100%, aunque sí que reduce el riesgo de que las aves se infecten, así como reduce la cantidad de virus excretado en las aves vacunadas e infectadas, por lo que limita el riesgo de diseminación del virus a nuevas granjas. Una vacunación que, no obstante, Jesús Manuel González, coordinador regional de la Unión de Campesinos, enfatizó en trabajar «mucho más», con una perspectiva general por todos los virus que puedan llegar a los animales.
Pino también apuntó el consejero que las actuaciones van más allá y que se complementan «extremando las medidas de bioseguridad, tanto el personal que entra en las exportaciones como de los medios de transporte». «Estamos también tratando, de cara a la semana que viene, en esas zonas donde están ubicadas las granjas tratar de quitar los animales que hay en la granjas que no están afectadas, todo ello confiando en que todas esas medidas que se están tomando den los resultados que esperamos que sean más pronto que tarde en ese sentido», apostilló. Mientras tanto, con un periodo de incubación de 5 a 20 días, no puede descartarse que surjan nuevos focos y que se extiende el área de propagación.