MOVILIDAD
¿Qué significan las nuevas cámaras de tráfico de Parquesol y Vallsur?
Varios postes con una cámara se han instalado en rotondas de la ciudad durante esta semana

Cámara instalada en la rotonda de Vallsur
Si uno es conductor o viandante habitual de la avenida de Salamanca, habrá notado en los últimos días que algo cambia en una rotonda tras otra. No es que se haya revertido el sentido de la circulación ni que los semáforos hayan cambiado los colores de sus luces para desatar un caos, sino que desde ayer hay cámaras instaladas que transforman discretamente el paisaje urbano. Si uno puede pensar que resultan simples dispositivos de vigilancia, la realidad es que forman parte del despliegue tecnológico vinculado a futuro proyecto de vehículo conectado en el que participará Valladolid y que aspira a convertirla en referente europeo.
Más allá del hermetismo que venía caracterizando al convenio firmado entre el Ayuntamiento y la Junta de Castilla y León desde su firma en noviembre de 2024, hay elementos que empiezan a hacerse visibles, como estas estructuras que ya emergen en distintos puntos del tráfico vallisoletano.
Casualmente, los postes colocados con cámaras en lo alto se encuentran en el interior de diferentes rotondas, como es la del cruce del puente de Juan de Austria con la avenida de Salamanca, o en la que conecta esta última vía con el puente de la Hispanidad, o en la de Vallsur, en la avenida de Zamora. Y es que si estas estructuras deben de estar concebidas para monitorizar el tráfico en tiempo real y analizar el comportamiento de los vehículos, las rotondas es donde se producen algunos de los escenarios más complejos para la conducción.
De esta forma, el circuito urbano, que está cerca de ser una realidad, contará con tecnología de última generación para garantizar que los vehículos interactúen de forma segura con la infraestructura vial y otros automóviles. Además, se implementarán medidas avanzadas para prevenir ciberataques que podrían comprometer la seguridad del tráfico.
Valladolid se convertirá así en un epicentro tecnológico después de disponer un circuito abierto para que empresas automovilísticas, investigadores y universidades puedan realizar pruebas avanzadas de conectividad y ciberseguridad en condiciones reales gracias al sistema de antenas y sensores que ya están empezando a integrarse en el paisaje de la ciudad. Y es que, hasta ahora, las pruebas se realizaban en circuitos cerrados.
Para que Valladolid se convierta en un entorno demostrativo de referencia del coche conectado también se necesitará un software específico, el cual permitirá una comunicación continua entre los vehículos y los elementos urbanos, como semáforos, señales de tráfico y rotondas, además de prever posibles fallos en la seguridad informática.
El circuito urbano, que forma parte de una red colaborativa de ciberseguridad en la que participan Castilla y León, Andalucía y el País Vasco, posicionará a la capital vallisoletana como un laboratorio de pruebas único en toda Europa, capaz de atraer a fabricantes, universidades y centros de investigación de todo el mundo.

Cámara en el cruce del puente Juan de Austria con la avenida Salamanca
Cámara en el cruce del puente Juan de Austria con la avenida Salamanca

Cámara en la rotonda próxima al Puente de la Hispanidad
Cámara en la rotonda próxima al Puente de la Hispanidad

Cámara en el cruce del puente Juan de Austria con la avenida Salamanca
Cámara en el cruce del puente Juan de Austria con la avenida Salamanca

Cámara instalada en la rotonda de Vallsur
Cámara instalada en la rotonda de Vallsur

Cámara en la rotonda del puente de la Hispanidad