Diario de Valladolid

LA METAMORFOSIS DE CAMPO GRANDE

La obra de la nueva estación de Valladolid tendrá 13 fases y no impedirá el tráfico de trenes

La planificación de Transportes establece que, en el último periodo, se demolerá el aparcamiento actual 

Las nuevas vías destinadas al tráfico convencional se pondrán en marcha a finales de 2026

Recreación de la nueva estación de trenes de Valladolid

Recreación de la nueva estación de trenes de ValladolidADIF

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Es el calendario para una gran obra; el cronograma perfecto en el que no existen vicisitudes. Ni retrasos ni percances. Todo discurre según el guion. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha diseñado una planificación que recoge todas las tareas para que la nueva estación de trenes de Valladolid sea una realidad en 2028.

Una hoja de ruta a la altura de la metamorfosis que experimentará este nudo ferroviario, con el objetivo de integrar el tráfico convencional y la alta velocidad, mejorar la experiencia del viajero y modernizar unas instalaciones clave para la conectividad regional y nacional.

El documento de la remodelación de Campo Grande, al que ha tenido acceso este periódico, detalla 13 fases, con la meta de reconfigurar por completo la playa de vías, construir andenes, reubicar los accesos y renovar edificaciones e instalaciones ferroviarias. Todo ello, según figura en el calendario, sin detener el incesante ir y venir de trenes.

La fase cero marcará el pistoletazo de salida. En esta etapa se habilitará el terreno necesario para desplegar la maquinaria y el personal. Esto implica la instalación de oficinas provisionales, la adaptación de accesos específicos para la obra que no interfieran con el tránsito habitual de pasajeros y vehículos ferroviarios, y las primeras demoliciones selectivas. Se trata de despejar el lienzo sobre el que se pintará la nueva estación, preparando el escenario para las actuaciones de mayor envergadura que están por venir.

Una vez preparado el terreno, arrancará la fase 1, subdividida en cinco etapas (A-E) y con una duración estimada de aproximadamente un año. Este primer gran bloque de actuaciones se centrará sobre todo en la parte sur de la playa de vías, reconfigurando la infraestructura destinada a la red convencional.

La fase 1A comenzará con la retirada de vías existentes que ya no encajan en el nuevo diseño. También se procederá a la retirada de la actual pasarela que conecta con los talleres y a la demolición de algunos edificios que obstaculizan el nuevo trazado. Para mantener la conectividad peatonal durante las obras, se montará una primera pasarela provisional y se instalarán toperas metálicas temporales como medida de seguridad.

Con la fase 1B, el proyecto empezará a tomar una forma más tangible. Se iniciará la construcción del que será el nuevo andén 4. Paralelamente, se procederá al montaje de las vías 13 y 15, junto con los desvíos necesarios para su correcta operatividad. De igual manera, en esta etapa también se darán los primeros pasos en la edificación de la nueva estación y una parte del futuro aparcamiento subterráneo, comenzando a levantar las estructuras que definirán el rostro de la estación Campo Grande.

La fase 1C introduce una complejidad añadida: el montaje de desvíos provisionales. Estos elementos son esenciales para realizar pruebas de circulación y para poder desviar trenes mientras se trabaja en otras zonas. Con estos desvíos operativos, se podrá proceder al levantamiento de la vía 6. Mientras tanto, bajo tierra y en superficie, continuarán los avances estructurales tanto en el aparcamiento como en un edificio auxiliar previsto en el proyecto, tal y como describe el documento de planificación.

En la fase 1D, el foco se trasladará al montaje de más vías: la 9, la 11A y la 11B. Estas se conectarán a elementos clave como el desvío D04 y la vía II, tejiendo de manera progresiva la nueva red. Simultáneamente, los trabajos subterráneos se intensificarán con la excavación y ejecución de la losa del aparcamiento, una estructura de gran envergadura que dotará a la estación de un servicio muy demandado.

Finalmente, la fase 1E culminará este primer gran ciclo con un hito a finales de 2026: la puesta en servicio de las nuevas vías destinadas al tráfico convencional. Una vez operativas estas nuevas infraestructuras, se podrá proceder con seguridad al levantamiento de las antiguas vías 4, 5 y 1E, así como a la demolición del andén 3 existente, liberando espacio para la siguiente fase de transformación.

Infografía de la nueva terminal, plataforma y accesos de la nueva estación de tren. 

Infografía de la nueva terminal, plataforma y accesos de la nueva estación de tren. ADIF

Fase 2: 20 meses

Con la red convencional parcialmente renovada y operativa en su nueva configuración, la fase 2, más extensa (aproximadamente 20 meses) y dividida en siete subfases (A-G), se adentrará en el corazón de la alta velocidad y la finalización de los edificios.

La fase 2A arrancará construyendo el nuevo andén 3, cuyo espacio fue liberado al final de la fase anterior. Se montarán escapes (conjuntos de desvíos) en ambos extremos para flexibilizar la circulación y se acometerá una obra para la accesibilidad: la prolongación del paso inferior existente para que discurra también bajo la vía 5.

En la fase 2B continuará el intrincado montaje de la superestructura ferroviaria con los desvíos 14 y 17. Se construirá también la vía 7, aunque inicialmente sin conexión definitiva. Paralelamente, se avanzará en la construcción de un edificio técnico esencial para el control y mantenimiento de las nuevas instalaciones, y se seguirá progresando en los forjados (estructuras horizontales) del aparcamiento subterráneo.

En la fase 2C se realizará la conexión funcional de la nueva vía 7, poniéndola en servicio, y se activará parcialmente el recién construido andén 3, permitiendo su uso por los viajeros según lo requiera la operativa. Además, se iniciarán los trabajos preparatorios para la ampliación del andén 2.

Con la fase 2D se abordará la renovación de otra de las plataformas centrales. Se levantará la antigua vía 3 y se demolerá el andén 2 existente para reconstruirlo completamente adaptado a los nuevos estándares. El montaje de la nueva vía 5 y los desvíos asociados permitirá, además, activar plenamente el nuevo andén 3, que alcanzará así su funcionalidad completa.

La fase 2E se centrará en la materialización final de las infraestructuras pendientes en esta zona: la construcción de la nueva vía 3 y la reconstrucción integral del andén 2. Aprovechando que ciertas vías aún no están en servicio, se ejecutará parte de la estructura del nuevo edificio principal que se alzará sobre ellas, una de las imágenes más icónicas del proyecto.

La fase 2F supondrá la renovación total de las vías principales, la 1 y la 2, incluyendo el montaje de los escapes necesarios para garantizar una operativa fluida y flexible en el corazón de la estación. También se reconstruirá el andén 1, el más cercano al edificio histórico, y se culminará la estructura principal del nuevo edificio de viajeros.

Finalmente, la fase 2G marcará la culminación de la obra ferroviaria con la puesta en servicio completa de todo el sistema renovado, tanto convencional como de alta velocidad, con sus nuevas vías y andenes plenamente operativos. Será el momento de retirar las estructuras provisionales, como pasarelas o desvíos temporales. También se procederá a demoler el antiguo aparcamiento en superficie, liberando espacio y dando paso a la imagen definitiva de la nueva estación y su entorno.

Coordinación milimétrica

La ejecución de este complejo puzle requiere una coordinación milimétrica, adaptándose constantemente a las restricciones que impone el tráfico ferroviario. Gran parte de los trabajos más delicados, en especial aquellos que afectan directamente a las vías en uso, se realizarán por la noche, aprovechando las ventanas operativas nocturnas (generalmente entre las tres y las cinco de la madrugada) y las bandas de mantenimiento específicas de la alta velocidad (de 00:00 a 05:00 horas).

El uso inteligente de desvíos provisionales y la cuidadosa secuenciación de las fases de transición son «cruciales» para mantener siempre activo un corredor ferroviario, permitiendo que los trenes sigan circulando mientras a su alrededor la estación se transforma. Además, se ha planificado el acceso de maquinaria y materiales de construcción de forma permanente desde la parcela propiedad de Renfe, garantizando que estas operaciones logísticas no interfieran ni pongan en riesgo la seguridad de las vías en servicio, tal y como figura en la documentación de la remodelación de Campo Grande.

Recreación virtual de la nueva estación de tren de Campo Grande de Valladolid.

Recreación virtual de la nueva estación de tren de Campo Grande de Valladolid.ADIF

Una vez completadas todas las fases, Valladolid contará con una nueva estación preparada para los desafíos futuros de la movilidad. Los resultados previstos son la construcción y puesta en servicio de 4 nuevos andenes (numerados del 1 al 4) y más de 10 vías de nuevo trazado, perfectamente integradas. La configuración final contempla 7 vías de ancho internacional (UIC) para la alta velocidad y seis vías de ancho ibérico para los servicios convencionales, todas ellas conectadas a «andenes modernos, accesibles y bien equipados».

La garantía de accesibilidad durante y después de la obra es una prioridad, asegurada mediante pasarelas peatonales provisionales durante los trabajos y la consolidación de pasos inferiores definitivos. La envergadura estructural del proyecto se refleja en la ejecución de más de 5.000 metros cuadrados de losas y pantallas, elementos fundamentales tanto para el aparcamiento subterráneo como para el propio edificio de la estación. El complejo montaje de elementos ferroviarios como escapes, desvíos, ‘bretelles’ (conexiones dobles entre vías paralelas) y vías de servicio, tanto en ancho ibérico como UIC, subraya la complejidad técnica de la intervención.

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