CENTRO DE MENORES
Nueva agresión en el Zambrana de Valladolid: un interno manda al hospital a dos guardias de seguridad
El nuevo altercado se inició en una unidad poco conflictiva, después de que un recluso se negase a realizar una actividad programada
UGT recuerda que siguen esperando reunirse con Pollán para que reciba sus propuestas

Acceso al centro de menores Zambrana
Apenas una semana después de la visita al Zambrana del vicepresidente primero de la Junta de Castilla y León y consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, Carlos Pollán, los altercados vuelven a sucederse en el centro de menores de Valladolid. El resultado del nuevo conflicto, ocurrido en la noche del martes, dejó heridos a dos guardias de seguridad, quienes tuvieron que ser trasladados a un hospital de la capital. Por esta reyerta, UGT vuelve a posicionarse en contra de la empresa adjudicataria por la "degradación del servicio" y ante la dirección del centro, "que mira para otro lado".
El último incidente se inició por la negativa de un interno a realizar la actividad programada en grupo en la noche de ayer, en una unidad –apunta el sindicato– que no es la de más conflictivas del Zambrana. Pero aún así, dos trabajadores resultaron heridos por el comportamiento del recluso, que cometió heridas de levedad contra los empleados al revolverse contra ellos.
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Para UGT lo grave no es sólo que se haya producido un nuevo altercado contra la integridad de los trabajadores del centro de menores de Valladolid, sino que se haya producido cuando el pasado 25 de agosto tuvo lugar la visita de Pollán al Zambrana para reunirse con la dirección y tomar nota de los problemas que refieren los trabajadores, con diversas expectativas generadas para mejorar el panorama. "El resultado una semana después queda sin efectos, la situación sigue empeorando día a día", consideran al respecto.
"Si bien es cierto que el centro está saturado de internos, estos nuevos incidentes demuestran que la causa de la situación del Zambrana no es el perfil de los menores si no la mala gestión de la empresa adjudicataria del servicio, con un modelo educativo que se ha demostrado ineficaz que deja sin recursos a los trabajadores con los menores", reflejan desde UGT.
No sólo son las agresiones "constantes" que sufren los trabajadores, tanto verbales y físicas, como psicológicas, sino que el sindicato enumera un listado de incumplimientos en el pliego de contratación que van desde "no alcanzar el ratio mínimo de educadores para cubrir el servicio" hasta una "sobresaturación del trabajo del equipo técnico" para dar salida a los expedientes de los menores. Todo ello deriva, bajo su punta de vista, en "agotamiento" de los responsables de tratar con los reclusos y en una "rotación masiva de contrataciones nuevas".
UGT también señala que persisten las "malas condiciones" en el centro Zambrana, con falta de recursos y cerraduras que fallan, pudiendo dejar a los educadores encerrados en situaciones de riesgo o a menores fuera de sus habitaciones. Además, aseguran que el consumo de drogas por parte de los internos "no se ataja", lo que consideran que es un detonante para que cualquier incidente o agresión se inicie.
"Y nadie se pregunta porqué hay tantas bajas entre los trabajadores", cuestiona el sindicato ante una situación que también incluye retrasos en los pagos de nóminas, "aunque siempre dentro del margen legal".
Por todo ello, desde UGT concluye que el panorama en el Zambrana no es consecuencia del "perfil de los internos", sino que está relacionado con una "degradación del servicio por parte de una empresa adjudicataria y una dirección que mira a otro lado". Mientras tanto, el sindicato espera que la reunión anunciada por Pollán con el sindicato UGT para recoger también sus propuestas sea una realidad. "Seguimos luchando", finalizan.