FUGA DE VILLANUBLA
Interior cree que la fuga del narco de Villanubla fue un «fallo multiorgánico de todos los estamentos» de la cárcel
La información reservada del servicio de Inspección Penitenciaria concluye que existió un «abandono de las funciones encomendadas en registros y recuentos extraordinarios», que se realizan siempre que hay una entrada o una salida

Detención de Ángel Benito Moreno el 27 de junio de 2018 en una foto de archivo
El Ministerio del Interior prosigue con sus investigación sobre la fuga del peligroso narcotraficante Ángel Benito Moreno de la cárcel de Villanubla. Instituciones penitenciarias fija que se produjo un «fallo multiorgánico de todos los estamentos de la cárcel» aquel 14 de febrero en el que el preso extremeño consiguió escapar en el petate de otro recluso aprovechando el alboroto de la hora de visitas y mientras se ponía en libertad a otros tres compañeros suyos.
Este «fallo multiorgánico», tal y como se revela en una información reservada de Inspección Penitenciaria, según ha podido saber este periódico, es una de las conclusiones de la investigación llevada a cabo por instituciones penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior. La información apunta a una cadena de errores en la prisión vallisoletana, un fallo en la custodia de los reos, fallos en los recuentos que se hacen a lo largo del día, porque hay recuentos extraordinarios cuando entra o sale un preso de la cárcel, como era este caso porque se ponía en libertad a tres reclusos.
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Desde la investigación se entiende que no es posible que un petate salga de la cárcel sin ser registrado o cacheado, pero así consiguió salir de Villanubla este hombre de 47 años. Esta información reservada apunta a un «abandono de las funciones encomendadas en registros y recuentos extraordinarios» en la prisión vallisoletana para que esta rocambolesca fuga fuera posible.
De ahí que se señale que este abandono de funciones se da en «todos los estamentos de la cárcel». Cabe reseñar que como ya publicó este periódico, el narco fugado tuvo que pasar hasta cuatro controles para escapar de los muros de la cárcel. Pero su actuación no se queda ahí, se libró de cuatro controles en cuatro espacios y módulos diferentes. El número de controles que deben pasar los presos que quedan en libertad hacen ver que hay unos fallos que evidencian que ha habido errores dentro de la prisión.
Todas las irregularidades que se deducen de la investigación de Instituciones Penitenciarias provocan el cese del máximo responsable de la cárcel de Valladolid, Carlos Blanco. Una información que le fue comunicada este mismo jueves y que se hará efectiva la semana que viene. De esta manera, con la fuga de un narcotraficante, pone fin a su etapa al frente de la prisión Carlos Blanco tras 20 años como director.
La actual directora de la prisión de Segovia, Nuria San José, se posiciona como favorita para sustituir al cesado, tal y como publicó este periódico en su anterior edición.
San José es la actual directora del centro penitenciario de Segovia, psicóloga de profesión, ingresó en el Cuerpo Superior de Técnicos de Instituciones Penitenciarias hace dos años. Ejerció sus labores como profesional en las cárceles de Dueñas (Palencia), Teixeiro (A Coruña) y El Dueso (Cantabria).
Si su llegada a la cárcel de Valladolid se materializa, no le resultará un sitio desconocido porque ya estuvo entre los pasillos de Villanubla como subdirectora de Tratamiento. Un puesto que también desempeñó en la cárcel de Villahierro de la localidad leonesa de Mansilla de la Mulas. Nuria San José estuvo en Valladolid desde 2008 hasta 2024 cuando se fue de directora a Segovia. Ahora podría hacer el camino de vuelta.
El preso fugado
Mientras dentro del centro penitenciario se depuran responsabilidades con el cese del director de la prisión, la investigación sobre el paradero de Ángel Benito Moreno continúa tres semanas después de la fuga: «Existen razones para creer que no está en España», según ha podido saber este periódico. De hecho, ya se ha dado parte a la Interpol (Organización Internacional de Policía Criminal) de la fuga de este narcotraficante extremeño.
El preso fugado de Villanubla llevaba un año entre las rejas vallisoletanas, había llegado de la cárcel de Cáceres donde había cumplido otros siente. Pertenece a un clan familiar de tráfico de drogas originario de Plasencia, en la provincia cacereña, llamado ‘Los Hilarios’.
Se cree que el fugado tiene material y dinero suficiente para haberse fugado al extranjeros y estar ya fuera de las fronteras españolas.