MUNICIPAL
Valladolid prohíbe las nuevas terrazas con cerramiento
El Ayuntamiento rechaza las últimas 11 peticiones y asegura que analizará si las existentes se pueden mantener o deben desaparecer
Regulará este año espacios como plaza Mayor, la Antigua, plaza del Poniente y paseo de Zorrilla

Varias personas pasean por la calle Cascajares, en una imagen de archivo.
Ya no habrá nuevas terrazas con cerramiento fijo en Valladolid. El concejal de Tráfico y Movilidad, Alberto Gutiérrez Alberca, confirmó este lunes que el Ayuntamiento ha rechazado las últimas 11 peticiones de infraestructuras de este tipo porque suponen una ocupación «excesiva y permanente» del espacio público. Además, puntualizó que habrá que estudiar si las que ya existen se pueden mantener o, por el contrario, deben desaparecer.
Esta prohibición se adelanta a la nueva ordenanza que, al menos, tardará otro año en aprobarse debido a todos los «trámites administrativos» que conlleva.
Estas zonas exteriores se expandieron a raíz de la pandemia y, cuando el actual equipo de Gobierno asumió el cargo, advirtió que la situación «se había ido de las manos» y que era necesario reconducirla. Han pasado casi dos años desde aquella promesa, pero muchas calles siguen ocupadas por terrazas cubiertas fijas.
«Esta instrucción de carácter ejecutivo evita cualquier ocupación excesiva y permanente de las llamadas ‘terrazas almacén’, las cuales generan un recinto cerrado, impiden la circulación y la limpieza y, además, son utilizadas por la propiedad como almacén de todo tipo de objetos: bebidas, parasoles...», detalló.
Pero la instrucción contra las ‘terrazas almacén’ es solo el primer paso de una propuesta más ambiciosa. Gutiérrez Alberca anunció la licitación para la elaboración del plan director para la ordenación integral de las terrazas, un proyecto que se desarrollará en varias fases y que culminará con la creación de una nueva ordenanza municipal. «Este plan nos va a permitir ordenar los principales espacios de la ciudad, es decir, plaza Mayor, plaza del Poniente, La Antigua y paseo de Zorrilla. El plazo para presentar la documentación es de seis meses, y se otorgará una mejor puntuación a las empresas que lo reduzcan».
El objetivo, según apuntó, es lograr una ordenación «singular y específica» para cada zona, teniendo en cuenta factores como el mobiliario, la ocupación del espacio, los metros cuadrados de los locales y la capacidad de almacenamiento de los entornos, en especial en el casco histórico.

El concejal Alberto Gutiérrez Alberca junto a una terraza en la plaza de la Rinconada.
El plan director no se limitará a estas zonas prioritarias, sino que se extenderá progresivamente a otros ámbitos de la ciudad, sentando las bases para una nueva ordenanza municipal que ofrezca una «mejor garantía jurídica en el futuro».
Respecto a las fases de esta hoja de ruta, que cuenta con un presupuesto base de licitación de 105.455 euros (IVA incluido), detalló que la primera servirá para identificar, delimitar y diagnosticar las distintas zonas en las que pueden agruparse las terrazas; una segunda fase con propuestas de ordenación en zonas «más sensibles y singulares», y una tercera fase para ordenar y regular el resto de infraestructuras, incluyendo una revisión y, en este caso, una propuesta de adaptación al marco de la ordenanza.
En la fase 2, según consta en los pliegos del expediente del plan director, deberán elaborarse propuestas concretas para ordenar las «zonas más sensibles y singulares», considerando aspectos como «mejorar los elementos estéticos y armonizar el diseño y la calidad de las instalaciones; regular las condiciones para minimizar las molestias al vecindario, en especial en las denominadas como Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS), y regular y dimensionar la ocupación de elementos de equipos y mobiliario, tales como mesas, sillas, sombrillas, toldos, jardineras, cortavientos, celosías, tarimas, atriles, expositores, calefactores, ventiladores, luminarias, barras de apoyo, equipos audiovisuales, etcétera».
El concejal de Tráfico y Movilidad insistió en que la instrucción actual no modifica la ordenanza vigente, sino que se trata de una medida ejecutiva para abordar «problemas urgentes». La nueva ordenanza, tal y como explicó, será fruto del plan director y buscará «una regulación más eficaz y adaptada» a la realidad de la ciudad.
En este sentido, adelantó algunas de las posibles modificaciones que podría incorporar la nueva ordenanza, como son la forma de calcular la ocupación del espacio público. Actualmente, la norma se basa en metros cuadrados, un sistema que, según el concejal, ha fomentado «una mayor ocupación del espacio público». Por ello, el Ayuntamiento se plantea volver a un sistema basado en el número de veladores y sillas, considerado «mucho mejor para la vigilancia y seguimiento».
De cara a este año, la ordenanza reguladora tiene previsto que sean susceptibles de renovarse anualmente las autorizaciones para todas aquellas terrazas que se encuentren al corriente del pago de la tasa, y sin que se produzca variación en los requisitos y circunstancias tenidas en cuenta para la autorización con que contaran en el año anterior.
Desde el Ayuntamiento informaron que la mayoría de las terrazas instaladas en el municipio cumplen con esta condición, entrando dentro de la renovación automática. Las terrazas renovadas tienen hasta el 31 de marzo para abonar la tasa correspondiente al ejercicio 2025 por ocupación de la vía pública. Durante el año natural pueden solicitarse nuevas licencias o modificaciones de las existentes, siempre con los requisitos establecidos en la normativa.