SEGURIDAD
La AUGC denuncia la "irrisoria dotación de pistolas eléctricas" de la Guardia Civil de Valladolid
La Asociación convoca una concentración ante la Subdelegación del Gobierno porque considera que la disponibilidad de estas armas "es insuficiente en comparación al número de agentes que opera en las calles"

Agente del Cuerpo Nacional de Policía con una pistola eléctrica.
Más pistolas eléctricas para la Benemérita. Esa es la demanda de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) de Valladolid, que representa a más del 40% de la plantilla en la provincia, y que el próximo lunes se concentrará ante la Subdelegación del Gobierno para reclamar que se acabe "con la discriminación que sufren los guardias civiles, y los 204.683 ciudadanos a los que la Guardia Civil tiene el deber de proteger, ante la irrisoria dotación de pistolas eléctricas en comparación con el ingente material de este tipo con el que SÍ se ha dotado a sus compañeros de Policía Nacional para dar protección a la ciudadanía de Valladolid capital".
AUGC sigue insistiendo en que el número de pistolas eléctricas incapacitantes, que la Guardia Civil está repartiendo en tandas, "es insuficiente en comparación al número de agentes que opera en las calles". "Es una cantidad extremadamente limitada, y no cubre las necesidades mínimas para garantizar la seguridad de nuestros compañeros y de la ciudadanía a la que servimos", aseguran desde AUGC.
A pesar de que la Guardia Civil comenzó a recibir estas armas no letales desde el año pasado, "las cifras actuales son alarmantemente bajas". "Apenas 240 unidades se han distribuido recientemente en toda España, lo que significa que la gran mayoría de los agentes sigue sin acceso a estas herramientas esenciales para su seguridad y la de los ciudadanos", remarcan.
También detalla la Asociación que "en la comandancia de Valladolid sólo hay dos pistolas eléctricas disponibles, asignadas a la Unidad de Seguridad Ciudadana de Comandancia (USECIC), una unidad que no presta servicio las 24 horas, 7 días a la semana, lo que es claramente insuficiente, dado el número de intervenciones de riesgo que enfrentan diariamente los agentes".
"La escasa dotación de pistolas eléctricas a la Guardia Civil de Valladolid", apuntan, "contrasta con las adjudicadas a sus compañeros de Policía Nacional de Valladolid, que dispone de 23 pistolas eléctricas".
La AUGC señala también que "hay muchos ejemplos recientes de la urgente necesidad de esta dotación, como el suceso ocurrido en Laguna de Duero, donde un individuo logró asaltar las instalaciones del cuartel de la Guardia Civil armado con un bate y un puñal, amenazando a los agentes. O como se finalizó el año en Cabezón de Pisuerga, donde un joven armado con una guadaña de grandes dimensiones amenazó a los guardias civiles y a varios vecinos, teniendo que ser reducido mediante el uso del arma de fuego. Y como último incidente reciente, el homicidio con arma blanca ocurrido en Viana de Cega, donde el autor también hirió a las personas que se encontraban en el domicilio, y que finalmente le retuvieron hasta la llegada de los agentes".
"Hechos que demuestran el aumento de hechos violentos con armas blancas y objetos peligrosos, y la urgente necesidad de mejorar el equipamiento de los guardias civiles", reclaman en un comunicado.
"Destacar que desde AUGC llevamos años reclamando la dotación de estas pistolas a todos los agentes que realizan servicios en la calle. Estas armas permiten un uso de la fuerza más gradual y menos lesiva en situaciones de riesgo, evitando en muchos casos la necesidad de recurrir al arma de fuego, lo que supone un grave riesgo para la ciudadanía que se encuentra próxima a la intervención policial, sin olvidar el calvario judicial que supone para los guardias civiles", aclaran.
Por todo lo anterior, desde la Asociación exigen a la Subdelegación del Gobierno "que se incremente de manera inmediata la dotación de pistolas eléctricas en la Guardia Civil de Valladolid en la misma proporción que la Policía Nacional en la provincia para garantizar la seguridad de los agentes y de la ciudadanía a la que servimos".
"No podemos seguir siendo escudos humanos en situaciones de alto riesgo. Es responsabilidad del Estado proporcionar a sus fuerzas de seguridad los medios necesarios para proteger su vida y la de los ciudadanos", finalizan.