«La ingeniería puede aprender del funcionamiento de la naturaleza»
El investigador de la Universidad de Toulouse, Iñaki Fernández, propone profundizar en la «eficiencia» de la naturaleza para avanzar en sistemas de inteligencia artificial

Iñaki Fernández, ayer en la Escuela de Ingeniería Informática de la UVA.-MIGUEL ÁNGEL SANTOS-PHOTOGENIC
Iñaki Fernández Pérez volvió ayer a las aulas de la Escuela de Ingeniería Informática de la UVA como antiguo alumno e investigador de la Universidad de Toulouse para advertir en una conferencia que «La naturaleza está optimizada para la eficiencia» y sostener que los ingenieros pueden aprender de su funcionamiento.
El también vicepresidente del grupo de estudiantes de la Sociedad Internacional por la Vida Artificial se basó para avalar su postulado en el comportamiento de la flora (robot inspirados en plantas), los insectos (hormigas) o la interacción química de las moléculas (química artificial). «La evolución encarnada utiliza algoritmos inspirados de la evolución de cada uno de los agentes (robots) del enjambre». Según Fernández, «lo que uno de los individuos aprende, lo comparte con los demás individuos cuando se encuentran». Asu juicio, se trata «de una suerte de aprendizaje social».
La apuesta investigadora de este ex alumno de la Universidad de Valladolid es que se puede «mejorar y optimizar ese aprendizaje social» y ver «en qué condiciones y configuraciones son más favorables para que los robots hagan bien la tarea que les encomendamos».
La conferencia titulada «Vida Artificial (robótica en enjambre y evolución encarnada) y cómo resolver problemas mirando a la naturaleza» fue seguida ayer por 130 personas. Fernández fue presentado por Benjamín Sahelices, director de la escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática de la UVA.
El ingeniero Informático cuestionó la definición clásica de vida artificial y se mostró optimista porque en «vida artificial» se pueden hoy explorar «soluciones desarrolladas por la naturaleza para resolver problemas humanos». Al respecto, la ventaja actual es que se pueden hacer experimentos en simulación con robots gracias al desarrollo de los ordenadores modernos y «explorar cuestiones de fondo en biología sobre cómo podría ser la vida si las condiciones en las que apareció hubieran sido diferentes».