La salida del parking de la plaza Mayor de Valladolid gana espacio y se amplia a los 4 metros
El Ayuntamiento modifica las dimensiones previstas en el proyecto por la estrechez del túnel y replantea la galería de servios / Saravia remarca que la «seguridad está garantizada» al cumplirse la normativa

Un vehículo saliendo del aparcamiento de la plaza Mayor, en dirección a la calle Jesús.-J.M. LOSTAU
Toda ejecución requiere de un ejercicio previo de supervisión que arroje posibles modificaciones a la propuesta inicial con la intención última de mejorarla. Y en este punto, en el que se estudian cada uno de los detalles que configuran el proyecto presentado, se encuentra el nuevo parking de la plaza Mayor vallisoletana.
Como ya era conocido y tras descartar la opción inicial que apuntaba a la calle Pasión, la salida del aparcamiento subterráneo se prolongará con un pequeño túnel que se construirá bajo la calle Jesús –paralela al Ayuntamiento–, de manera que los coches accederán a la superficie en la calle Los Molinos, junto al edificio de Correos. La altura del paso –2,20 metros–, estaba clara de antemano, pues sería la estrictamente indispensable para cumplir la normativa. Sin embargo, los 3,25 metros previstos para la anchura dibujaban una nueva salida estrecha, tal y como reprocharon los populares al equipo de Gobierno.
«Lo que se propone en la supervisión del proyecto es replantear la galería de servicios, por la que discurren una tubería de saneamiento y otra de abastecimiento que no precisan de tanta dimensión; de manera que el ancho efectivo del túnel aumente hasta prácticamente los 4 metros», explicó a este rotativo el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia. Con esta modificación se ampliaría también el paso de los peatones diseñado a uno de los lados del túnel, lográndose «una acera un poco más ancha».
El edil insistió en que la nueva salida del parking responde al reglamento de túneles de menos de 200 metros. «No es que sea un proyecto que no cumple la normativa, sino que simplemente está en proceso de supervisión», remarcó, para hacer hincapié en que es «algo normal» que forma «parte de un procedimiento en el se presenta, se mira y se corrige». Saravia subrayó la «legalidad» de la memoria que recoge las novedades del aparcamiento subterráneo de la plaza Mayor, cuya «seguridad está garantizada».
La modificación de las características del túnel de salida responde únicamente a una cuestión de «mejorar lo planteado» inicialmente, como ocurre en la mayoría de los proyectos. «Es algo habitual. De hecho, es rarísimo que exista algún caso en el se presente una propuesta y directamente salga adelante», apostilló el titular de Urbanismo.
Una corrección en el informe que tampoco implica retrasos en la ejecución de unas obras que el Consistorio vallisoletano tiene previsto adjudicar durante el verano para que puedan comenzar en septiembre, justo después de las Fiestas de la Virgen de San Lorenzo. «El proyecto aún no está aprobado», apuntó Saravia, añadiendo que se hará «próximamente». Una cercanía temporal que el regidor vallisoletano fijó en el Pleno del mes de junio.
Cabe recordar que este proyecto se ejecutará dentro del programa de Inversiones Financieramente Sostenibles de 2018, con un coste de 2,6 millones, siendo la mayor de las cuantías de esa especie de cajón desastre en el que cabe casi de todo.
El aparcamiento subterráneo de la plaza Mayor permanecerá cerrado durante los seis meses que se estima que duren las obras para cambiar tanto la salida del parking como el acceso que desde un primer momento se proyectó en la calle Manzana, es decir, unos metros antes de la entrada que hay ahora. Para abrir la boca de entrada al aparcamiento nunca se contempló otra opción.
A la vez que se modifican estas rampas, las actuaciones en la plaza Mayor se aprovecharán para la instalación de una caseta con un ascensor para bajar y subir al aparcamiento, un sistema similar al que funciona en Portugalete.
El cambio de los accesos a este parking es una vieja aspiración que viene de la etapa de gobierno anterior y que siempre se pospuso. Ahora parece encarrilada y con un horizonte temporal enmarcado en esta legislatura. Con la entrada y la salida del aparcamiento fuera del recinto central de la ciudad, la plaza Mayor de Valladolid se convertirá por fin un espacio para los peatones al cien por cien, sin los inconvenientes que suponen ahora los vehículos que utilizan el estacionamiento y que en el caso de los que salen casi rozan a quienes disfrutan de las terrazas. Esta operación pondrá así el punto final proceso de peatonalización, después de que en enero se suprimiera, de forma definitiva, la circulación de autobuses y taxis.
Fue el 29 de noviembre del pasado año cuando la junta de gobierno del Ayuntamiento aprobó un gasto de 38.000 euros para la redacción de un proyecto que ahora se encuentra en fase de supervisión.