Un reconocimiento al esfuerzo y la dedicación
La Cuarta Subinspección General del Ejército celebra, por noveno ejercicio consecutivo, la entrega de su Diploma de Reconocimiento

Algunos de los militares durante el acto que tuvo lugar ayer en el Palacio Real de Valladolid.-EL MUNDO
El esfuerzo y la dedicación son los ingredientes principales en la receta del éxito que se degusta en el comedor de la vida. La constancia, tarde o temprano, termina siendo recompensada de alguna manera como ocurrió durante la mañana de ayer en el Palacio Real de la ciudad del Pisuerga.
Por noveno año consecutivo, la Cuarta Subinspección General del Ejército celebró un acto conmemorativo en el que el plato estrella fue la entrega de su Diploma de Reconocimiento, una distinción al esfuerzo y la dedicación especial en los servicios prestados.
Durante el segundo semestre de 2016 este galardón ha recaído en manos de lo más variopintas como las de José Luis Sanz Busto, entusiasta desinteresado y ejemplar, un incansable promotor de iniciativas en beneficio de los más desfavorecidos.
Pintor de reconocido prestigio y colaborador de la Jefatura, Enrique González Reche es otro de los reconocidos. El maestro del pincel donó un óleo de S.M. Felipe VI para la Galería de Reyes del Palacio Real vallisoletano.
El tercer diploma se encaminó hacia la Iglesia de Santa Clara de Valladolid, premiando la contribución de su párroco, Miguel Gallego García, a fomentar la imagen del Ejército de Tierra, en particular la de la Subinspección. También se distinguió su gran afecto por la Institución militar.
La imposición de condecoraciones, la lectura de la ‘Carta a un militar español’, la renovación del Juramento de Bandera por aquellos que han pasado a la situación de reserva y un cálido homenaje a los que dieron su vida por nuestro país fueron algunos de los puntos álgidos de la celebración.
El acto conmemorativo estuvo presidido por el Jefe de la Cuarta Subispección General del Ejército y Comandante Militar de Valladolid y Palencia, el General Manuel Gorjón Recio.
Autoridades civiles y militares así como numerosos invitados fueron testigos de esa recompensa que, tarde o temprano, la vida termina por brindarte.