La Sociedad Alta Velocidad se reinventa para paliar el fracaso del soterramiento
PP y C’s se aferran al proyecto original y critican que Adif sólo destine 13 M€ a túneles y pasarelas
La Sociedad Valladolid Alta Velocidad, creada en 2002 para traer el AVE a la ciudad y eliminar el tren en superficie, hará hoy un ejercicio de contorsionismo para evitar su liquidación y mantenerse viva con el objetivo de rematar obras pendientes, como el desvío de mercancías, y paliar le fracaso del soterramiento con una solución muy alejada del proyecto original: la construcción de túneles y pasarelas en los 5 kilómetros de vía desde Covaresa al apeadero de la Universidad.
Será en la reunión de hoy en Madrid donde, salvo sorpresas, se decidirá la continuidad de la Sociedad, dada por liquidada hasta hace poco debido a la deuda de 4004 millones que tiene con los bancos, pero con una modificación del convenio firmado hace 15 años para incluir la nueva alternativa al soterramiento integral: la integración en superficie. La modificación que se apruebe hoy deberá ser ratificada en el plazo de un mes por los órganos de los cuatro miembros de la Sociedad: el Ayuntamiento, la Junta, Renfe y el Ministerio de Fomento. Luego vendrá la concreción de los detalles: cuántos túneles, cuántas pasarelas y cuánto dinero, de los 355 millones que Adif estima necesarios para esta alternativa. Ya se sabe que habrá una profunda remodelación del túnel de Labradores, que habrá otro paso en el apeadero de la Universidad y el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, avanzó que otro de los puntos claves será un paso junto a la estación de trenes para unir Recoletos y el Campo Grande con Delicias.
Nadie suelta más prenda por ahora de lo que son posibilidades sin concretar, un ejercicio que se acometerá cuando esté aprobado el nuevo convenio de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad que se presentará hoy en la reunión de Madrid.
Una día antes de la reunión decisiva de hoy, Saravia expuso ayer a los grupos municipales las grandes líneas de la opción por la que se ha decidido el Ayuntamiento por ser la más «viable y realista». Pero la cara del concejal tras la reunión de la Comisión de Seguimiento de la Operación Ferroviaria, lo decía todo. No había logrado convencer ni al PP ni a Ciudadanos, algo por otra parte previsible, de la inviabilidad del soterramiento integral y de la necesidad de ser prácticos y agarrarse a lo que es posible y viable. Lo cierto es que tampoco la representante de Sí se Puede, Rosario Chávez, quedó muy convencida tras hora y media de reunión y cargó contra Adif.
Chávez advirtió de que «no existe ninguna concreción» en los planes presentados por Adif salvo que la opción de la integración en superficie, es decir la construcción de túneles y pasarelas para salvar la vía, costará 354,6 millones y de esos 72,5 tendrá que ponerlos el Ayuntamiento. Pero lo que no está claro es cuántos de esos casi 355 millones se destinarán a lo que son operaciones para ‘permeabilizar’ la vía. Es decir, para construir túneles y pasarelas.
El lío se armó cuando Saravia explicó que de los 355 millones sólo le salían 13, según sus cuentas, destinados a la integración en superficie.
Tanto el portavoz del PP, José Antonio Martínez Bermejo, quien rompió una lanza en favor de Saravia por su esfuerzo y por la información facilitada, como la representante de Ciudadanos, Pilar Vicente, se aferraron a esos 13 millones para justificar más si cabe sus críticas a un plan que obligará al Ayuntamiento a desembolsar 72,5 millones en 8 años, a una media de 9 millones anuales.
Mal negocio, vino a decir Bermejo, quien insistió en su defensa del soterramiento integral frente a la «integración superficial», como se refirió en tono jocoso a la opción que, casi con toda seguridad, se aprobará hoy.
Matizó luego el dato el concejal de Hacienda, Antonio Gato, para precisar que en el encuentro mantenido en Madrid el martes, Adif elevó esa cantidad a 23 millones. Y otra novedad, anunció la remodelación de la estación Campo Grande a costa también de Adif. Lo dicho, todo todavía por aclarar.