Las inundaciones evidencian la falta de medidas preventivas
Es hora de actuar. Ahora de tomar medidas y hacerlo en cuanto pase el temporal para evaluar, primero, y paliar, después, los ingentes daños causados por el desborde de los ríos y las consabidas inundaciones provocadas prácticamente en toda Castilla y León.
Los daños, a la vista de las imágenes, se prevén cuantiosos en determinadas zonas de laComunidad. El gobierno acaba de comprometer ayudas públicas para hacer frente a los mismos.Y, aunque era de esperar que así lo hicera, conviene valorar como se merece este apoyo.
Pero, dicho esto, el ejecutivo, a través de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), debería tomar cartas en el asunto, escuchar las quejas de los alcaldes de los ayuntamientos afectados y de las organizaciones agrarias. Entre otras cuestiones porque, los unos y los otros, conocen como nadie la situación de los ríos y de sus riberas. Y de cómo se encuentran cubiertas por la maleza, arbustos y árboles que, evidentemente, en nada perjudican cuando los cauces son los normales o por debajo de los normales, pero que se convierten en una verdadera complicación cuando llegan las grandes avenidas.
Una tarea, la de la limpieza de las márgenes de los ríos, para la que no sirven excusas. La CHD, como la autoridad en la cuenca del Duero, tiene que tomar cartas en el asunto. Suya es la competencia, después podrá determinar si en la tarea se involucra a más administraciones, pero lo que no se puede es mirar para otro lado.Las labores preventivas para evitar, al menos lo más posible, estos grandes desbordamientos de los ríos, es tan fundamental como cuando se habla de la necesaria limpieza y mantenimiento de los montes, lo que vendría a frenar la propagación de los incendios. ¿Esta labor preventiva los evitaría totalmente? No, entre otras razones porque la gran mayoría de ellos son provocados por desalmados pirómanos. Pero, una limpieza de los montes ayuda a atacar los fuegos y evita su propagación.
Pues otro tanto puede decirse de los ríos. ¿Pueden evitarse episodios de grandes avenidas cuando azota un temporal? Evidentemente, no del todo, pero el obligado trabajo previo de limpieza de los cauces evitará muchas de ellas y ayudará a mitigar otros. Lo que no puede ser es que la vegetación y la maleza campe a sus anchas y que los ríos presenten en algunos de sus tramos un estado lamentable.
Lo que toca ahora es reparar los daños causados por las crecidas y ayudar a los damnificados. Pero debe tomarse nota de cara al futuro para actuar y trabajar en esa obligada limpieza de las márgenes fluviales de los ríos que recorren la Comunidad. Y es que si algo evidencias las inundaciones es la escasa o nula labor preventiva y la necesidad de ponerla ya en marcha.