Diario de Valladolid

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POR SEGUNDA VEZ en pocos meses, el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, se presenta ante Europa, concretamente en el Comité de las Regiones de la Unión Europa, para defender la necesidad de poner ya en marcha políticas serias para luchar contra la despoblación.

Herrera exige a Europa que deje de mirar para otro lado ante un problema que trasciende territorios, porque no se puede circunscribir a una sola región. La pérdida de población, como bien ha defendido el máximo responsable del Ejecutivo castellano y leonés en Bruselas y como viene haciendo la Junta, liderada por su presidente, compete al Gobierno central y, por elevación, a toda Europa.

El dictamen que ayer defendió Herrera, y en el que están otros territorios además de Castilla y León, como Aragón, Castilla-La Mancha, La Rioja, Galicia y Asturias, no es más que la radiografía perfecta del problema y, lo que es más importante, algunos de los caminos que hay que seguir para tratar de superarlo.

El primer paso, ese que tiene que ver con la aprobación del dictamen defendido por el máximo responsable de la Junta, que en esta ocasión representaba la voz de otras regiones, ya está dado, pero no es suficiente. De nada servirá ese voto unánime a favor, si finalmente la Unión Europa, aquellos que tienen ahora que tomar las decisiones hacen oídos sordos y miran para otro lado por el mero hecho de estar ante un dictamen aprobado por un comité que no es vinculante.

Mal haría Bruselas si se desentiende o pretende quitarse de encima un problema que le atañe, y de qué manera. La despoblación de los territorios, que en el caso de Castilla yLeón es especialmente preocupante y no solo en el mundo rural, porque las ciudades también ven como merma su población, tiene que verse ya como un problema europeo y de estado.

El Gobierno central, sea del color político que sea, no puede seguir mirando para otro lado como si esto solo importara allí donde más se sufre, Castilla y León, Aragón, Castilla-La Mancha, Asturias, La Rioja o Galicia, precisamente las regiones que han puesto sobre la mesa europea la raíz del problema.

Si al go ha que dado demostrado a lo largo de estos años de políticas y estrategias infructuosas, que no han servido para prácticamente nada, es que ante el problema demográfico no sirve ponerse de perfil. Al contrario, es hora de afrontarlo de frente y sin poner por delante los intereses partidistas. El reto de luchar contra la despoblación es común, no solo de algunos territorios.

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