El Pucela y la lacra de ser el segundo equipo con más derrotas en Primera y Segunda en 26 años
Tras la derrota sufrida en Granada suma 401, las mismas que Osasuna y solo por detrás de las 409 del Espanyol

Imagen de la impotencia del Real Valladolid en un partido esta temporada.
Hay derrotas que duelen, derrotas que enseñan y derrotas que se olvidan. Y luego están las que, de tanto repetirse, terminan por formar parte del paisaje. En Valladolid hace tiempo que perder dejó de ser una excepción. Se ha convertido en una posibilidad demasiado familiar, en algo que ya no sorprende tanto como debería incluso en una situación en la que la afición, de capa caída pero tremendamente fiel, ha acabado por acostumbrarse.
El Real Valladolid tiene que luchar contra sí mismo y contra una lacra que le ha llevado a ser el segundo equipo con más derrotas de Primera y Segunda División en el presente siglo. No importa que se cambie de entrenador, de jugadores, de proyecto o incluso de propiedad. El sendero, con dirección a la derrota, es el mismo.
Los números no engañan y dejan retratado al Real Valladolid camino del sonrojo. Su pobre bagaje de poco pico y pala de un tiempo a esta parte le ha llevado a ser el segundo equipo que más partidos ha perdido entre Primera y Segunda División en el siglo XXI. La friolera de 401 derrotas en 26 campañas con 1.047 partidos disputados tras la certificada el pasado viernes en Granada, marca solo superada por un Espanyol (409 en 1.006 partidos), que paradójicamente cesaba a su entrenador hace dos días tras encadenar su mala racha en Liga y ser eliminado en Copa.
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401 derrotas, un registro que le iguala al de Osasuna, ahora en Primera. Luego e rebufo, Málaga con 390 derrotas y Getafe con 389.
No es un dato aislado ni una mala racha. Es la consecuencia estadística de una trayectoria negra marcada por la incapacidad y la falta de continuidad.
Y lo peor es que la estadística se ha disparado precisamente en los últimos tiempos. La temporada pasada, en Segunda, el Valladolid alcanzó las 21 derrotas, récord blanquivioleta en la categoría. Un año antes, en Primera, llegó el desastre de la 2024/25, con 30 derrotas, una cifra que retrata por sí sola la dimensión del naufragio. Dos temporadas consecutivas en las que el club ha engordado de manera considerable una estadística que de por sí ya era muy pesada.
El histórico del siglo XXI muestra un Valladolid que ha vivido demasiadas veces instalado en la zona media de la tabla de derrotas, con campañas de 14, 15, 16 o 17 partidos perdidos que se han ido acumulando hasta construir esa cifra de 401. Hay, eso sí, algunas excepciones que sirven precisamente para demostrar que cuando el equipo ha sido competitivo de verdad, la historia ha sido muy diferente. Solo tres temporadas han terminado con menos de diez derrotas: las seis de 2006/2007, las seis de 2011/2012 y las nueve de 2021/2022. Las tres en Segunda y de forma caprichosa otorgando los galones de ascenso a Primera.
Cuando las derrotas se han disparado, el resultado ha sido, casi siempre, el contrario. Ahí están las 20 de 2022/2023, que terminaron con otro descenso, o las 19 de 2008/2009, en otra temporada de caída.
El Valladolid parece llevar demasiado tiempo en modo supervivencia. Sobreviviendo a los descensos, a los malos mercados, a los cambios de entrenador, a las reconstrucciones y a las temporadas de transición. El problema aparece cuando perder deja de ser una anomalía y pasa a ser una algo esperable y casi habitual.