FÚTBOL / LALIGA HYPERMOTION
La salida de balón, asignatura pendiente
El Real Valladolid dio en Cádiz su peor versión en lo que a imprecisiones se refiere / Juric y Alejo perdieron 18 balones, Jorge Delgado 14, Pablo Tomeo y David Torres, 12

Stanko Juric cabecea un balón ante el Cádiz.
La obsesión de Almada desde su llegada a Valladolid es que el equipo despliegue un mejor juego con balón, algo que todavía no ha conseguido aunque sí ha logrado perfeccionar con la inclusión de Ponceau en los onces. No obstante, lo de Cádiz fue la gota que colmó el vaso. Un cúmulo de imprecisiones que generaron ocasiones peligrosas del rival e hicieron al equipo estar más temeroso sobre el césped.
Juric y Alejo perdieron 18 balones, Jorge Delgado 14 (y también fue el que cayó derrotado en más duelos, nueve), Pablo Tomeo y David Torres, 12, es decir 74 posesiones perdidas entre cinco futbolistas, fiel reflejo de que es muy fácil hacer que el Valladolid esté incómodo, algo que sucede siempre que tiene más posesión que sus rivales. Cuando quieres la pelota, pero no dejas a tus futbolistas jugar en largo o hacia atrás se suceden los problemas y las imprecisiones que generan un inconveniente a resolver.
Cuando un aspecto del juego se repite de manera tan redundante jornada tras jornada y los intentos de cambio no llegan puede estancarse en imposible. Este equipo parece destinado a jugar, como dijo su capitán Juric, con el croata como pivote (al que Almada considera insustituible) y dos interiores que hagan jugar al equipo como pueden ser Ponceau, Chuki, Meseguer, Maroto o Lachuer. Las opciones son muchas, pero la peculiar forma de gestionar de Almada y los pocos cambios tácticos hacen que tres futbolistas de esa lista no sean ni alternativa en los últimos encuentros.
Y es que a pesar de que Ponceau con su gran precisión en el pase da más fluidez no es suficiente para mejorar el juego pucelano con la posesión eficaz como asignatura pendiente.