Fusiles sin balas
Los blanquivioleta sacan un empate sin goles ante un Cádiz con los mismos problemas de cara a la portería que su rival / Sólo un tiro entre los tres palos de los pucelanos, obra de Amath en el minuto 83

Amath es agarrado por Tabatadze cuando se dispone a tirar a puerta.
Parafraseando a Gila, ‘señora, ha tenido usted un 0-0’. Hay partidos que se disputan desde la estadística más que desde el campo, desde lo que eres y no lo que aspiras a ser. Si Real Valladolid y Cádiz hubiesen jugado contra otro rival, el resultado podía haber sido diferente. Pero la confrontación entre equipos con claros problemas de cara al gol y que cuando disparan al arcoíris dan en uno de los colores, tiene esto. Unas gafas en el resultado del tamaño de un reclamo de fachada de óptica.
Lo peor es que ambos equipos no jugaron ni bien ni mal, sino todo lo contrario. Será un partido que se borre de la memoria colectiva en poco tiempo, hasta el punto de tener que rescatarlo vía internet.
Su resumen telegráfico: el Real Valladolid disparó una vez entre los tres palos. Fue Amath en el minuto 83. Aznar sacó el balón, raso y potente pero centrado. El Cádiz, quizá por aquello de ser local y verse más obligado, disparó el doble. Es decir, dos veces. En la primera, Álvaro cabeceó a bocajarro en el minuto 49 de la primera parte.
Lo que iba para gol psicológico se quedó en gran oportunidad , ya que Guilherme sacó por enésima vez su avatar felino y voló para tocar el balón y que éste impactase en la parte superior del larguero, saliendo a córner.
La otra oportunidad cadista, ya en la segunda parte, estuvo en las botas de Tabatadze. El georgiano se coló entre al defensa para mandar un chut raso y cruzado que el meta luso sacó al estilo de balonmano, estirando la pierna. Con Guilherme el Real Valladolid no ha fichado un portero, sino un sistema de seguridad como los que instalan en los domicilios. Y sus compañeros, los jugadores de campo, tienden a menudo a irse dejando la puerta abierta.
Con estos antecedentes en forma de tiros a la diana se puede ver que el partido dio poco de sí. Almada arriesgó y sacó un 4-4-2 con Marcos André y Delgado arriba, Amath ocupó el extremo izquierdo en lugar de Biuk.
El equipo no funcionó. En su rendimiento de dientes de sierra, tocó de nuevo la de arena. El Cádiz se hizo hasta bien entrada la primera parte con la velocidad, el peligro y la posesión, con un abrumador 65%. El Pucela jugaba al trantrán, sin velocidad en el desmarque ni en la presión, y llegando tarde a las jugadas divididas. El gol, del Cádiz parecía cuestión de tiempo pero los andaluces tampoco andaban finos en el último cuarto. Tabatadze marcó en el minuto 7 con la defensa pucelana viviendo en la anarquía, con cuatro jugadores sin marcar a nadie, pero el tanto fue anulado por fuera de juego. Ocampo tiró alto, en otro acercamiento peligroso. El Pucela no hizo más en este tiempo que un cabezazo muy desviado de Marcos André.
Si el Real Valladolid fue espectador en la primera mitad, asumió el rol de protagonista en la segunda. Mandó sobre el Cádiz a base de querer el balón y ser más vertical. Por fin los jugadores se ofrecían y había desmarques. El problema es que esta superioridad sobre el papel no se traducía en oportunidades. Bueno, Juric y Biuk preludiaron sin éxito el tiro de Amath entre palos.
Almada sorprendió quitando a Marcos André y Federico por Chuki y Biuk en el minuto 57, pero lo cierto es que el juego pucelano ganó en velocidad.
El gol quizá pudo llegar al principio de esta mitad, si el árbitro hubiese señalado una doble mano de Caicedo tras cabezazo de Juric. A veces se pita y a veces no, en esta ceremonia de confusión con el VAR. Quizá el árbitro, sin saberlo, quiso hacer justicia en un partido que no merecía el gol.
FICHA TÉCNICA
Cádiz: Aznar; Caicedo, Kovacevic, Recio, Climent; Tabatadze (Ugiagbe, min.80), Moussa, Ortuño (Joaquín, min. 46), Ocampo (De la Rosa, min. 68); Suso (Ontiveros, min.68) y Álvaro (Roger, min. 75).
R. Valladolid: Guilherme; Alejo, Tomeo, Torres, Bueno; Federico (Biuk, min. 57), Juric, Ponceau, Amath; Marcos André (Chuki, min.57) y Delgado (Arnu, min.93).
Árbitro: Bestard Servera.
Tarjetas amarillas: Ortuño, Climent, Ocampo, Kovacevic, Joaquín, Caicedo y Chuki.
Incidencias: 13.801 espectadores.