Todo el capital de los nuevos dueños estará en Ignite Sports Spain
La sociedad limitada radicada en España es el vehículo de inversión de todos los accionistas recién llegados, de forma independiente a su nacionalidad, excepto el fondo Ben Oldman
El Ignite americano no estará ligado al club

Gabriel Solares, aún socio único de Ignite Sports Spain SL.
Hay dos Macedonias, dos Sicilias, dos Coreas... pero no habrá dos Ignites. Al menos, ligados legalmente al Real Valladolid. La estructura de inversión privada Ignite creada en Norteamérica, entre Estados Unidos y México, no tendrá reflejo en el accionariado del Real Valladolid.
Todos los nuevos propietarios del club estarán agrupados en torno a Ignite Sports Spain, sociedad limitada y aún unipersonal, a nombre de Gabriel Solares, creada en pasado día 4. Éste será el vehículo de inversión de todos los accionistas, no sólo los españoles, independientemente de su nacionalidad.
Por lo tanto esta limitada recién creada aglutinará capital de Estados Unidos, México y España, si se confirman los países de procedencia de los accionistas. Al ser una sociedad radicada en territorio español, su control será a priori mucho más fácil por parte de LaLiga y el CSD.
Queda fuera de Ignite Sports Spain el fondo Ben Oldman, compañero en esta aventura pero no encuadrado entre los nuevos dueños. Su incursión en el accionariado del club se debe a su intento de recuperar los préstamos realizados en la etapa de Ronaldo al frente de la entidad.
Fuentes de la nueva propiedad confirmaron que todo los inversores estarán en Ignite Sports Spain y que ya se saben todos sus nombres. Sin embargo aún no figuran en la SL, no se han hecho públicos y este diario tiene constancia de movimientos de captación en México para repartir más la inversión.
Ésta puede ser una de las causas por la que ni se ha comunicado después de tres semanas quiénes son los compradores, ni se ha celebrado la reunión prevista con el alcalde. En estos casos los compradores suelen aportar un completo dosier en el que explican quién es cada cual de los recién llegados al Real Valladolid y su posición económica en el club.
Dos de las justificaciones para el retraso en el anuncio son que el CSDse ha equivocado al transcribir un nombre (problema burocrático muy menor) y que se espera al 1 de julio, cuando comienza oficialmente la próxima temporada. En este caso, no tiene sentido programar una reunión con el alcalde a mediados de junio que después se va a suspender. Se hubiese esperado a julio.
Mientras, algún director deportivo y entrenador puede haberse cansado de estar en tierra de nadie y no ser confirmado, al no estar aún los nuevos dueños en el club.