Diario de Valladolid

El edificio de Valladolid donde sigue visible el símbolo de uno de los reyes más rechazados de España

La Iglesia de San Benito el Real de Valladolid conserva un detalle histórico sorprendente: el escudo de José I Bonaparte, el monarca impuesto durante la invasión napoleónica y recordado históricamente como una de las figuras más controvertidas del periodo

La Iglesia de San Benito el Real de Valladolid conserva en su pórtico uno de los vestigios históricos más sorprendentes de la ocupación napoleónica.

La Iglesia de San Benito el Real de Valladolid conserva en su pórtico uno de los vestigios históricos más sorprendentes de la ocupación napoleónica.JUAN GARCÍA

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La historia de España sigue escrita en piedra. A veces, incluso en lugares donde pocos se detienen a mirar. En pleno centro de Valladolid, la Iglesia de San Benito el Real conserva un símbolo inesperado que remite a uno de los periodos más traumáticos del país: la invasión napoleónica. En el pórtico de acceso todavía puede verse el escudo de José I Bonaparte, hermano de Napoleón y rey impuesto durante la ocupación francesa, popularmente conocido como el "rey intruso", sobrenombre asociado al rechazo que despertó en amplios sectores de la España ocupada tras su llegada al trono en 1808.

Lo llamativo no es solo que siga ahí, visible a ojos de cualquiera, sino que permaneció oculto durante casi dos siglos. Según recoge el portal especializado Memoria Mágica, el emblema reapareció cuando se restauró la fachada del templo a comienzos de los años 2000.

La Iglesia de San Benito el Real de Valladolid y el escudo de José I

La Iglesia de San Benito el Real no es un templo cualquiera dentro del patrimonio vallisoletano. La Fundación Santa María la Real recuerda que fue la iglesia del monasterio que se convirtió en la «cabeza de la Congregación de San Benito», uno de los grandes centros de poder religioso de Castilla.

El edificio actual comenzó a levantarse entre finales del siglo XV y comienzos del XVI sobre los restos del antiguo Alcázar Real castellano. Según documentación patrimonial y estudios históricos sobre el conjunto monumental, la iglesia fue diseñada inicialmente por Juan de Arandia y García de Olave, mientras que el monumental pórtico que hoy caracteriza su imagen fue proyectado décadas después por Rodrigo Gil de Hontañón.

Ese pórtico es precisamente donde permanece visible el símbolo napoleónico. Tal y como explica Memoria Mágica, se trata de «un blasón dividido en seis cuarteles» donde aparecen representados los históricos reinos de Castilla, León, Aragón, Navarra y Granada, además de las Indias, simbolizadas mediante dos esferas terrestres acompañadas por las columnas de Hércules. En el centro destaca el sello familiar de los Bonaparte: el águila imperial junto a un haz de flechas.

Durante la Guerra de la Independencia, San Benito el Real dejó temporalmente de ser solo un espacio religioso. El edificio fue utilizado como cuartel imperial y almacén de municiones por las tropas francesas, un destino compartido por numerosos edificios estratégicos de Valladolid durante la ocupación.

El monumental pórtico de San Benito el Real, diseñado por Rodrigo Gil de Hontañón en el siglo XVI, es uno de los iconos arquitectónicos de Valladolid.

El monumental pórtico de San Benito el Real, diseñado por Rodrigo Gil de Hontañón en el siglo XVI, es uno de los iconos arquitectónicos de Valladolid.JUAN GARCÍA

Por qué el símbolo de José Bonaparte sigue en San Benito el Real

La pregunta inevitable es por qué nunca se eliminó del todo. La respuesta está relacionada con las múltiples transformaciones sufridas por el edificio. La Fundación Santa María la Real documenta que el pórtico ha vivido «grandes reformas volumétricas y estilísticas» a lo largo de su historia y fue objeto de una profunda restauración culminada en los 2000.

Los trabajos fueron especialmente complejos. El conjunto presentaba filtraciones de humedad, deterioro de las fachadas, roturas estructurales y añadidos arquitectónicos posteriores que comprometían su estabilidad. Entre otras actuaciones, se eliminaron cuerpos añadidos, se reformaron cubiertas, se consolidaron relieves y se limpiaron las fábricas de piedra.

El escudo napoleónico de José I Bonaparte permanece visible en el pórtico de San Benito el Real, posiblemente un vestigio excepcional de la ocupación francesa en España.

El escudo napoleónico de José I Bonaparte permanece visible en el pórtico de San Benito el Real, posiblemente un vestigio excepcional de la ocupación francesa en España.Ayuntamiento de Valladolid

Fue precisamente en este contexto de recuperación patrimonial cuando apareció el escudo de José I, escondido durante generaciones. El emblema quedó integrado en la restauración del conjunto y hoy permanece visible como testimonio material de la ocupación napoleónica.

La Iglesia de San Benito el Real, uno de los templos con más historia de Valladolid

Más allá del escudo napoleónico, San Benito el Real es una de las grandes joyas monumentales de Valladolid. Su monumental torre-pórtico, considerada por la Fundación Santa María la Real como «uno de los símbolos emblemáticos de la arquitectura del XVI de la ciudad», sigue dominando visualmente el entorno urbano.

La iglesia fue concebida con tres naves de gran altura y responde al modelo de iglesia-salón tan extendido en el Renacimiento castellano. Durante siglos acumuló un importante patrimonio artístico, incluyendo la célebre sillería plateresca de Andrés de Nájera y gran parte del retablo mayor de Alonso Berruguete, hoy conservados en el Museo Nacional de Escultura tras las consecuencias de la desamortización del siglo XIX.

El monasterio atravesó la ocupación napoleónica, episodios de expolio, procesos de abandono y sucesivas reconversiones militares tras la desamortización del siglo XIX. Sin embargo, parte del conjunto logró sobrevivir y hoy alberga espacios culturales como el Patio Herreriano, convertido en museo de arte contemporáneo.

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