El Museo Patio Herreriano de Valladolid construye futuro dando inicio a su propia colección
Mediante donaciones, el MPH atesora ya en propiedad obras de Dora García, Teresa Lanceta, Alberto Peral, David Bestué, Manolo Laguillo, Cristina Mejías y Damaris Pan

Una imagen nocturna del Museo Patio Herreriano.
Siete nombres que, como jalones en el camino, marcan el principio de una aventura que promete ser satisfactoria. El Museo de Arte Contemporáneo Patio Herreriano, recientemente reconocido por el Observatorio de la Cultura como la Insignia Cultural de Castilla y León, está dando forma a una antigua aspiración que no había terminado nunca de materializarse. El MPH está levantando su propia colección.
Lo está haciendo con las donaciones de algunos de los artistas que en los últimos años han expuesto su trabajo en el espacio vallisoletano, con muestras producidas por el Museo Patio Herreriano para la ocasión.
Así, junto a dos ganadoras del Premio Nacional de Artes Plásticas como Dora García (La máquina horizonte; junio - septiembre de 2022) y Teresa Lanceta (El sueño de la cólcedra; enero - septiembre de 2024), ya están representados en esta nueva colección Alberto Peral (Dar la vuelta; septiembre 2022 - enero de 2023), David Bestué (Pajarazos; julio de 2023 - enero de 2024), Manolo Laguillo (Valladolid. Aquí y ahora; septiembre de 2023 - febrero de 2024), Cristina Mejías (Aprendices errantes; octubre de 2023 - marzo de 2024) y la última ganadora del prestigioso Premio BMW de Pintura Damaris Pan (Oalddilal V; octubre de 2024 - marzo de 2025).

Tres imágenes de Dora García para 'La máquina horizonte'.
En total, cerca de una veintena de esculturas, videocreaciones, dibujos con audio, pinturas y fotografías... a las que hay que sumar las 150 imágenes de la serie realizada por Manolo Laguillo, donada en su integridad por el fotógrafo madrileño.
«Se trata de hacer patrimonio para la ciudad. Se trata de que el Ayuntamiento de Valladolid tenga su propia colección de arte contemporáneo, apelando exclusivamente a la generosidad de los creadores que exponen en el museo, sin que medie un contrato que les obligue a ello como sí ocurre en algunos lugares, contando con la asesoría de los servicios jurídicos del Ayuntamiento, porque, desde el punto de vista de la fiscalidad, la donación también revierte positivamente en los artistas», resume en declaraciones a este diario el director del museo, Javier Hontoria, máximo responsable de ir dando forma a la nueva colección.

Javier Hontoria, en una imagen de archivo.
Una práctica que es, por otra parte, habitual. Sirva como ejemplo el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía: según informa la pinacoteca, solo entre 2008 y 2018, por ejemplo, recibió 1.387 obras fruto de donaciones de coleccionistas, artistas, empresarios, particulares y de instituciones. El MNCARS alberga más de 6.050 obras procedentes de donaciones y legados, lo que representa un 26,8% del total de su colección.
Se trata, así pues, de construir futuro sin perder de vista una realidad que no por obvia conviene olvidar: los fondos que atesora el Patio Herreriano pertenecen a la Asociación Colección Arte Contemporáneo (ACAC), creada en 1987 por un grupo de empresas privadas convencidas de la necesidad de contribuir a la conservación y divulgación del patrimonio artístico español, y cedida en enero de 2000 para su disfrute en Valladolid. Julián Trincado, José Lladó, Antonio Bonet, Valeriano Bozal... Muchos de aquellos empresarios y expertos en arte que dieron forma a la colección ya no están.
«Tenemos la segunda colección más importante de arte contemporáneo de España, pero no es nuestra. Personas como Manuel Valencia (adjunto al presidente de la ACAC) hacen una trabajo formidable por mantener los fondos cohesionados y custodiados en Valladolid. Y nosotros trabajamos para dar visibilidad a todas sus obras. Todos, creo, estamos muy contentos. Pero hay que ser realistas y pensar que quizá la Colección no vaya a estar toda la vida aquí», subraya Hontoria. Pese a la advertencia, remarca la buena relación existente en la actualidad con los responsables de la asociación, que en marzo de 2024 renovaron el convenio de cesión en comodato de los fondos artísticos de la Colección, al Museo de Arte Contemporáneo Patio Herreriano, por tres años más.

Algunas de las obras de Manolo Laguillo donadas a Valladolid
Las tres fotografías de gran formato que realizó Dora García para acompañar La máquina horizonte –donadas por la galerista Juana de Aizpuru al cerrar su espacio–, una escultura y una pintura en gran formato de Damaris Pan, una escultura colgante y dos videocreaciones de Cristina Mejías... «Estas obras van a brindar una continuidad temporal perfecta al relato que ofrece la Colección Arte Contemporáneo. Estas donaciones son un regalo maravilloso a la ciudad. El legado de Laguillo, por ejemplo, es de gran importancia, con una lectura de Valladolid inédita, con unas fotografías seductoras que retratan la ciudad de los sesenta, setenta y ochenta. Hasta el Archivo Municipal ha llegado a un acuerdo con el artista para que se pueda acceder a sus fotografías desde su web», apunta Hontoria.