ELECCIONES 15-M 2026 CASTILLA Y LEÓN
Mañueco vence, fortalece al PP y frena a Vox, mientras Martínez resucita al PSOE
El PP gana dos escaños (35,5%), Vox (18,9%) sólo consigue un procurador más en Soria, donde no tenía representación, y el PSOE (30,7%) rompe con la tendencia del partido y sube dos parlamentarios

Alfonso Fernández Mañueco celebra la victoria electoral en Salamanca
Mañueco gana, Martínez despega y Vox se queda con las ganas. La Comunidad aumenta aún más su confianza en el PP de Mañueco, que revalida la victoria con más votos y procuradores, y frena a VOX, aunque los de Abascal siguen siendo llave en unas Cortes más escoradas a la derecha y menos fragmentadas. Mientras, Carlos Martínez da la sorpresa, vence a los sondeos, resucita al PSOE al sumar dos escaños y rompe con la sangría en la que estaba sumido el partido nacional.
El PP vence con más amplitud y aumenta la distancia con los socialistas: sube hasta los 33 procuradores y aglutina el 35,5% de los votos, cuatro puntos más que en 2022; por los 30 que alcanza el PSOE (30,7%) y los 14 de Vox (18,9%), que sólo suma uno. Por lo que el bloque de derechas cuenta con tres parlamentarios más. Y a la izquierda del PSOE, la nada.
Las Cortes pierden dos partidos con el adiós definitivo a Ciudadanos y Podemos once años después de su irrupción. Mientras, UPL resiste y blinda sus tres procuradores; Soria Ya firma el gran destrozo de la noche, se da un batacazo estratosférico y sólo retiene un parlamentario. Por Ávila se mantiene intacto con su único asiento.
Las certezas y nueces del PP dan sus frutos. Triunfo claro de Mañueco, que fortalece al PP y se convierte en el barón popular que logra contener el ascenso de Vox y detener su fuerza. Su llamamiento al voto útil, a «castigar al que estafa», como pedía Feijóo en el cierre de campaña, y las dificultades que ha puesto Vox para la investidura de Guardiola y Azcón les ha penalizado, a lo que se suma un PSOE al alza que les ha peleado escaños y ha resurgido con una fuerza inesperada, a tenor de los pronósticos.
Los 14 de Vox dejan un sabor de decepción por las expectativas y las encuestas a las que ellos mismos aludían, alejándose se ese techo del 19 y 20% al que aseguraron que aspiraban. Bien es cierto que Vox ya viene de un buen resultado de hace cuatro años donde irrumpía con el 17% de los sufragios.
Castilla y León
Mañueco: "Vamos a dialogar con todos pero no vamos a pactar el gobierno con el PSOE"
Felipe Ramos
Carlos Martínez se estrena en la arena autonómica dando la campanada y la primera alegría a Sánchez en las últimas citas electorales, pese a no ganar a los populares. Acostumbrado a barrer en las municipales, se tiene que conformar con una derrota menos amarga: incrementa parlamentarios e invierte la tendencia de su partido nacional.
Mejora los datos del PSOE de Luis Tudanca y se revela como el revulsivo que los socialistas esperaban. El ‘efecto alcalde’ Martínez, que quería ser el regidor de la Comunidad, unido al ‘no a la guerra’ frenan la caída libre en la que estaba sumido el PSOE, anota unos resultados más positivos que sus compañeros de partido en Aragón y Extremadura. Aunque insuficientes.
Castilla y León vuelve a certificar que está en un ciclo político y electoral distinto a otras comunidades, aunque en ambos fue un adelanto electoral y aquí no. El PP perdió dos procuradores en Aragón y apenas ganó uno en Extremadura, con un Vox en efervescencia y un PSOE hundido.
En cambio, en esta Comunidad las urnas otorgan otras confianzas. Proporcionan más oxígeno y afianzan el liderazgo de Alfonso Fernández Mañueco, que recibe el respaldo de los ciudadanos para dirigir la Comunidad, aunque no podrá hacerlo en solitario [la mayoría absoluta está en 42] y le vuelven a encomendar pactar.
La derecha suma, lo que hace prever a todas luces que Mañueco afrontará su tercer mandato al frente del gobierno autonómico, a falta de ver en qué se concretan las conversaciones entre PP y Vox en los próximos días.
Y ahora que toca cambiar los mitines por los despachos y desplegar la ingeniería de pactos para articular una mayoría que le permita formar gobierno, el PP llega a una negociación con Vox con más fortaleza y autoridad, dado que sale mejor parado de estas elecciones que la formación de Carlos Pollán.
Fue el propio Abascal el que aseguró que los comicios servían para medir fuerzas de cara a alcanzar acuerdos. Y los ciudadanos han hablado.
El líder popular ya avanzó ayer tras conocerse los resultados que «tendería la mano»: «Habrá que dialogar, Castilla y León será un terreno libre de sanchismo. Ahora se abre una etapa de diálogo, acuerdo y pacto, y eso es lo que vamos a hacer sobre la base del proyecto del PP».
El de Bambú valoró los resultados desde Madrid sin acompañar al candidato Carlos Pollán en Valladolid, pese al recorrido sideral en campaña por tierras castellanas y leonesas. Recordó que su partido obtuvo ayer «el mejor resultado electoral en una comunidad» y avanzó que negociarían «medida a medida»: «Tres regiones españolas esperan un cambio de rumbo. No nos preguntes por los sillones, sino por medidas concretas», aseveró.
Si en las anteriores autonómicas con 13 procuradores Vox exigió tres consejeros y una vicepresidencia además de la presidencia de las Cortes, hay que esperar para ver en qué postura se coloca Vox, si en la de ejercer una presión que pueda llegar incluso al bloqueo o decide entrar al Gobierno, como en 2022.
Martínez aseguró no estar conforme, pese a haber obtenido «unos buenos resultados». «No estoy contento, pero hay partido de vuelta», señaló y criticó a Mañueco: «Dice que vamos a volver a lo mismo, como si tuviera una mayoría holgada y suficiente para tener gobierno. Se va a ver dentro de poco la falta de reconocimiento y solvencia que tiene un presunto gobierno que, con una exigua ventaja, pretende volver a gobernar en la comunidad».
Tras una campaña en clave nacional, con los líderes de todas las formaciones volcados en las elecciones para afianzar liderazgos, reafirmarlos o evitar la debacle, Alberto Núñez Feijóo sale victorioso; Sánchez y su ‘no a la guerra’ esquivan la caída a la que estaban abocados de repetirse los resultados de Aragón y Extremadura y resiste el envite de las urnas, y Abascal, obligado a conformarse porque aunque suma un asiento, ese crecimiento apenas representa el empuje que reclamaba para pactar la formación del próximo Ejecutivo con una posición más dominante.
La Unión del Pueblo Leonés vuelve a demostrar su músculo y reedita los tres parlamentarios, aunque queda lejos de conseguir el grupo propio.
El revés de la moneda es Soria Ya, uno de los perdedores de la noche. La formación que había conseguido sentar a la España vacía en el Parlamento autonómico no corre la misma suerte que los leonesistas y firma un decepcionante único procurador, perdiendo dos. El tirón de Carlos Martínez en su feudo le arrebata un asiento y otro recae en Vox.
Lejos quedan los tiempos en los que el bipartidismo miraba a Cs y Podemos para encajar escaños. Adiós definitivo a Ciudadanos, que ya en la anterior cita con las urnas había certificado su hecatombe reduciéndose a la irrelevancia de un sólo asiento cuando había sido decisivo. Ya no queda rastro de una formación que en su día, en 2019, llegó a tener en su mano decidir el gobierno y se lo arrebató al PSOE por dárselo al PP.
También se esfuma Podemos, que irrumpió como tercera fuerza y 10 procuradores en 2015, liderado entonces por Pablo Fernández, y que ya se descalabró en las anteriores. La falta de acuerdo de las formaciones de izquierdas para concurrir juntos a las elecciones ha salido mal para ellas y deja a todos fuera de juego con un PSOE completamente solo en la izquierda del parlamento autonómico.
El reparto del peso político en las provincias da al Partido Popular el triunfo en procuradores en Ávila, Salamanca y Burgos, mientras el PSOE se conforma con Soria, el territorio de Martínez. En las otras cinco se produce un empate técnico en parlamentarios.
El liderazgo de los tres candidatos de PP, PSOE y VOX en su tierra resulta muy desigual a decir de los votos.
Mañueco arrasa en Salamanca, con el 43% de los apoyos de los, y situando a la provincia en el mayor granero de votos de los populares. Allí revalida sus cinco procuradores, dos más que el PSOE, mientras Vox logra dos.
En Soria, Carlos Martínez también sale vencedor con el 37,23% del respaldo electoral, cosechando en la provincia soriana el mejor resultado para los socialistas.
Pollán es la excepción, muy lejos del popular y el socialista, y no consigue aglutinar a los votantes en León, donde se tiene que conformar con ser la cuarta fuerza con apenas el 16,47% del respaldo, mientras PP y PSOE empatan a cuatro escaños, con tres de UPL por sólo dos para Vox. De hecho, el partido de Pollán y Abascal sólo logra sumar en una provincia en la que no tenía representación, en Soria.
El escaño extra que este año entraba en juego gracias al aumento de población en la provincia de Segovia recae en la saca de los socialistas.