Anclaje insiste en exigir a Vestas que busque un inversor
El PP denuncia ante el Tribunal Supremo el cierre de la planta / Los trabajadores no descartan ir a manifestarse frente al Parlamento Europeo en Bruselas

Campamento de los trabajadores de la fábrica de Vestas en Villadangos del Páramo.-ICAL
Fundación Anclaje –integrada por la Junta de Castilla y León, Cecale, UGT y CCOO– insiste en exigir a Vestas que busque un inversor para detener el cierre de la planta.
Esto lo ha exigido en la reunión llevada a cabo ayer entre Fundación Anclaje y el director general del Ministerio de Industria, Galo Gutiérrez, para debatir sobre el cierre de la planta de aerogeneradores y lo que ello supone: el despido de 362 empleados fijos.
En ella, el responsable de Industria trasladó que las intenciones de Vestas de deslocalizar su factoría en otras dos plantas en España –Daimiel y Viveiro- no son la solución. Además, Industria trasladó su disposición a integrarse en la Fundación Anclaje para facilitar la llegada de un inversor y exigir la reactivación de la planta.
Un encuentro en el que también se insistió en buscar una solución tras la decisión de la multinacional danesa de cerrar definitivamente. Ambas agrupaciones se reunirán de nuevo el 4 de octubre.
Vestas lleva luchando por conservar la planta desde que se hizo público su cierre por parte de la empresa danesa. Por ello, las principales fuerzas políticas españolas en el Parlamento Europeo enviaron una carta conjunta al presidente de Vestas, Eduardo Medina, y al presidente de la empresa, Anders Runevad, en la que exigen la paralización del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) y que mantenga la actividad productiva y el empleo directo e indirecto, según Europa Press.
Los trabajadores de Vestas mantienen un campamento frente a la planta mientras siga las negociación y llevarán a cabo las medidas que hagan falta. Entre ellas, para hacer llegar una carta hasta la sede en Aarhus (Dinamarca) con el sentir de todas los afectados por dicha decisión o por una Proposición No de Ley en defensa de sus puestos de trabajo; e incluso no descartan ir a manifestarse a Bruselas frente al Parlamento Europeo.