PATRIMONIO
La Asociación del Patrimonio exige un plan de prevención tras el derrumbe de la iglesia: "Muriel no es caso aislado"
"Antes de la caída hay señales y, a menudo, silencios", declar la Asociación

Desplome del ábside de Muriel de Zapardiel (Valladolid)
La Asociación por el Patrimonio de Valladolid ha emitido la mañana del miércoles 14 de enero un comunicado en el que culpa a la falta de prevención del derrumbe del ábside de la iglesia de Muriel de Zapardiel: "el derrumbe no solo ha dejado una herida material en uno de los templos más singulares de nuestra provincia; ha vuelto a colocarnos frente a una verdad incómoda: el patrimonio no se rompe “de golpe”. Antes de la caída hay señales, hay procesos lentos (humedades, fisuras, pérdida de fábrica, falta de mantenimiento) y, demasiado a menudo, hay silencios".
Desde la asociación exigen que se creen una serie de medidas realistas para lograr la conservación preventiva y participada y que esto no vuelva a suceder: crear un Plan Provincial de Conservación Preventiva que cuente con un calendario anual de revisiones y mantenimiento; idear un mapa de riesgos y prioridades con unos criterios que sean públicos y revisables; transparencia y trazabilidad, que se publiquen los informes básicos de inspección y medidas a tomar; la creación de un canal participativo de alertas para que los ayuntamientos y la ciudadanía puedan comunicar incidencias; concebir un fondo estable para mantenimiento, porque la prevención necesita presupuesto pequeño pero constante; establecer unos protocolos claros entre propietarios y administraciones con responsabilidades definidas, plazos y coordinación; crear unos programas de formación local en conservación básica, detección de patologías y buenas prácticas.
Además, la Asociación se ofrece a ayudar y colaborar: "Nuestra Asociación está para sumar esfuerzos, para tender puentes, colaborar y activar una conversación provincial madura: la del patrimonio entendido como infraestructura cultural del territorio".
Unas medidas que parecen necesarias porque según Patrimonio: "Muriel no es un caso aislado, sino un síntoma. Y porque cada templo, torre, puente, tapia histórica o retablo que se degrada no es un problema para las instituciones: es una pérdida irreparable de capital cultural, social y económico para el territorio".
La Asociación pide que Muriel sea un punto de inflexión: "Reconstruir será necesario, investigar causas, también, pero lo verdaderamente importante es que Muriel se convierta en un antes y un después: el momento en que asumimos, por fin, que el patrimonio no es una carga administrativa, sino una oportunidad. Y que cuidarlo no es un lujo: es una política pública esencial para la vida y el futuro de nuestros pueblos. Que no tengamos que volver a mirar los escombros para recordar lo evidente."