SUCESOS
Muere atropellado en Rioseco un jubilado de Castromonte tras un choque múltiple
Julio, de 76 años, fue arrollado cuando accedía a su coche por uno de los tres vehículos implicados en un impacto en cadena

C. San Juan, 20, en Medina de Rioseco
La localidad vallisoletana de Castromonte se vio sumida este sábado en la conmoción tras el atropello mortal de un vecino de 76 años en la travesía de Medina de Rioseco. En el momento de acceder a su vehículo, la víctima fue arrollada por un coche, perdiendo así la vida.
«Julio había acudido a una comida para los jubilados del municipio de Castromonte en el Hotel Vittoria Colonna de Medina de Rioseco. En un momento fue a su coche y al acceder del maletero a la puerta fue atropellado por otro vehículo», explica a este medio Heliodoro de la Iglesia, alcalde de Castromonte.
El suceso, que tuvo lugar a las 17.20 en la calle San Juan, se produjo cuando un coche que iba en dirección León-Valladolid «había invadido el carril contrario de la calzada, cuando la víctima se encontraba accediendo a su vehículo», según relata el regidor castromontino, mientras que el 112 agrega que el siniestro habría ocurrido después del rebote de uno de los turismos implicados en un choque múltiple.
Desde la Sala de Operaciones del 112 se informó a la Policía Local de Mediana de Rioseco, la Guardia Cívil de tráfico de Valladolid y a Emergencias Sanitarias -Sacyl para que acudieran al lugar de los hechos y atender al herido, del que finalmente se confirmó el fallecimiento.
En el lugar del accidente se congregaron a lo largo de la tarde varias personas, tanto aquellas que lo habían presenciado como otras que se veían obligadas a detenerse con sus vehículos ante la densidad de tráfico que provocó el choque. No osbtante, todos quedaron impactados al conocer lo que había sucedido.
Julio, según pudo saber este periódico en declaraciones de de la Iglesia, era un hombre muy querido en Castromonte y que estaba muy involucrado en las distintas actividades del municipio, como la peña o la asociación de jubilados, a cuya comida había acudido antes del trágico suceso. El fallecido tenía su residencia habitual en Valladolid capital, aunque se traldaba con frecuencia al pueblo.