DÍA DE TODOS LOS SANTOS
La artesanía funeraria en piedra registra una caída del 66% en 30 años
El sector sufre una caída de dos tercios en facturación y empleo, aunque los profesionales observan un repunte de los trabajos tradicionales frente a la producción industrial

Preparativos para el Día de Todos los Santos en el cementerio de El Carmen
A las puertas del Día de Todos los Santos, los profesionales del arte funerario reivindican el valor de una actividad tradicional en la que Castilla y León mantiene una posición destacada a nivel nacional.
La industria del arte funerario en piedra natural de Castilla y León ha perdido dos tercios de su actividad en las últimas tres décadas, con una caída aproximada del 66% tanto en facturación como en empleo. Así lo estima, recogido por ICAL, la Asociación de Productores de Piedra Natural de Castilla y León (Pinacal), que, pese al retroceso del sector, observa un renovado interés por los trabajos artesanales y las sepulturas personalizadas.
«En un mundo industrializado donde prevalece el trabajo mecánico, con máquinas informatizadas que buscan la exactitud y la rapidez, aún quedan algunos artesanos que valoran el trabajo manual y el acabado artístico», explica Juan Manuel Gómez, de Granitos Cardeñosa (Ávila).
Aunque la demanda de este tipo de trabajos ha disminuido, todavía existen clientes que recurren a los canteros para elaborar sepulturas personalizadas que reflejen la vida y las aficiones de sus familiares.
Cambio en las costumbres funerarias
Desde Pinacal atribuyen parte de la transformación del sector a los cambios en las prácticas funerarias, especialmente al aumento de las incineraciones frente a los enterramientos tradicionales. Una tendencia que ha reducido la demanda de sepulturas de piedra, aunque todavía se construyen mausoleos y monumentos funerarios de elaboración artesanal.
La asociación recuerda que el uso de la piedra para honrar a los fallecidos se remonta a la Prehistoria, con construcciones megalíticas como los dólmenes y menhires, una tradición que evolucionó hasta los enterramientos monumentales de distintas civilizaciones.
Pese a la industrialización y los cambios en las costumbres, los profesionales del sector destacan la permanencia de la cantería artesanal como una forma de preservar el patrimonio y mantener viva una tradición vinculada al recuerdo de los fallecidos.