Diario de Valladolid

ECLIPSE SOLAR

"Lleno" en las casas rurales de Valladolid a un mes del eclipse pese a las reservas de hasta 800 euros

Los alojamientos alcanzan un 90% de ocupación a un mes del fenómeno, con una llegada prevista de 2 millones visitantes, muchos de ellos provenientes del extranjero

Una casa rural en una localidad de Salamanca, en una imagen de archivo

Una casa rural en una localidad de Salamanca, en una imagen de archivoE.M.

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Apenas serán unos segundos el tiempo en el que se podrá presenciar el eclipse solar del 12 de agosto, pero el que será un evento único en Castilla y León ya «llena» las casas rurales, convertidos en lo más parecido a alojamientos de lujo para esa fecha. No sólo por su privilegiada ubicación, sino por los precios a los que se han podido disparar algunas reservas, con tarifas de hasta 800 euros por una única noche.

Así lo asegura Luis Chico, presidente la Asociación Regional de Empresarios de Alojamientos Rurales de Castilla y León, que, no obstante, asegura que el precio difiere mucho según el tipo de alojamiento y el perfil de cliente. «Sí que es cierto que el precio de las reservas se va a incrementar un poquito», refleja con una perspectiva general, sin especificar el dato.

Lo que sí concreta Chico es el porcentaje en el que se sitúa la ocupación de casas rurales en la región a un mes del eclipse solar, situándose en el 90%. Pero aunque pueda parecer que el desencadenante del elevado dato sea el fenómeno astronómico, la realidad es otra. «Es un lleno como siempre en el mes de agosto», refleja el también gerente de la Casa Rural ‘Campo y Lumbre’, que explica que el octavo mes del año es el «mejor del sector» por la concurrencia de las fiestas patronales y el regreso de las familias que cuentan con una segunda residencia en los pueblos.

Donde el empresario de turismo rural sí se aventura a ofrecer una cifra es en la afluencia de visitantes prevista para el próximo 12 de agosto. «Vienen casi dos millones de personas», anticipa, entre los que una parte importante serán los conocidos como «cazadores de eclipses», llegados desde países tan lejanos como Nueva Zelanda, Australia, Estados Unidos o Canadá. Se trata, explica Chico, de un «turismo especializado», integrado por aficionados, expertos e investigadores que recorren el mundo para presenciar este tipo de eventos. El resto será el cliente «de siempre», representado por familias que aprovechan el verano para visitar los pueblos y su entorno.

Sea cual sea el perfil del visitante, el eclipse solar brinda la oportunidad de transformar una estancia puntual en un destino al que regresar con el paso de los años. «El objetivo es fidelizar a todo el que venga. Los que ya nos conocen, no hay problema, pero a los que vienen de fuera el principal objetivo es fidelizarlos», refleja al respecto. Para ello, Chico considera como «muy importante» facilitar al visitante todos los datos para que disfrute de la estancia al máximo –como es el uso de gafas homologadas– y que no esté centrada únicamente en ver el eclipse solar, sino integrar otras actividades. «La experiencia que van a a tener los clientes no se la va a llevar nadie. Ese es el valor que tiene el eclipse. Pero si a esa experiencia le unes una experiencia gastronómica única o una experiencia de enoturismo, la gente va a disfrutar de esas sensaciones únicas que puede ofrecer nuestra comunidad. Por ejemplo, tengo gente de Córdoba que no ha estado por esta zona nunca y les voy a llevar a bodegas, museos del queso, a comer a Valladolid, al autobús turístico... Están alucinados y al final no se quedan cuatro días, sino siete», explica.

Además, varios municipios ya están preparando su planificación para fusionar el eclipse solar con, por ejemplo, el arte y la gastronomía. «Casi todas las bodegas tienen actividades para ver el sol», traslada Chico. Por otro lado, pueblos con el sello oficial para visualizar el eclipse total de sol lo aderezan con festivales de música y teatro, como ocurrirá Medina de Rioseco, Montealegre de Campos, Urones de Castroponce y Villalón de Campos, cuatro pueblos de la comarca de Tierra de Campos.

Más allá de que el próximo eclipse solar será una cita histórica, siendo el primero visible en la Península Ibérica desde 1905, su breve duración abre la puerta a que la visita a cualquier rincón de Castilla y León no se limite únicamente al fenómeno astronómico, sino que se prolongue para descubrir el patrimonio, la gastronomía y el entorno de la Comunidad «El eclipse solar es el gran escaparate para mostrar la riqueza infinita que tiene nuestra comunidad. Es decir, no olvidemos que el eclipse dura 90 segundos. Y no nos interesa que la gente venga, vea el eclipse y se vaya. De ahí que una de las medidas que ha hecho en general nuestra Asociación es exigir un mínimo de 2 o 3 noches de estancia para que la gente no solo venga a ver el eclipse, sino que pueda ver y disfrutar de nuestra gastronomía, nuestro patrimonio y nuestra naturaleza», comenta Luis Chico, que destaca diferentes recursos turísticos de Castilla y León, como son los espacios certificados por la Fundación Starlight o los bienes declarados Patrimonio de la Humanidad, listados en los que lidera la región.

La Comunidad contará con 73 emplazamientos oficiales, entre las nueve provincias, para poder disfrutar del fenómenos astronómico. Sea cual sea, Chico considera una «suerte» que Castilla y León tenga tantas «zonas privilegiadas» para ver el eclipse solar del 12 de agosto. «Yo he estado haciendo las pruebas y yo no tengo un árbol en 70 kilómetros enfrente. En Tierra de Campos –que se extiende por las provincias de Palencia, Valladolid, Zamora y León– no hay árboles y vamos a verlo de una manera totalmente clara, sin obstáculos, sin contaminación de nada. Y si el destino quiere, esperemos que no haya nubes ni otra serie de aspectos meteorológicos que puedan cambiar un poco esa vista. Estamos en una época muy buena para ver el cielo en general. Agosto es muy bueno, posiblemente de las épocas del año donde tenemos una percepción mucho más bonita de lo que es el cielo, y sobre todo en zonas que no están nada contaminadas lumínicamente hablando, como son los pueblos de Castilla y León», refleja.

Aún es pronto para conocer el impacto económico que desencadenará el evento del 12 de agosto, pero Chico afirma que, como mínimo, los beneficios repuntarán un 20%, especialmente por ese repunte en el precio de las reservas. «No solamente la Luna va a morder al Sol, sino que yo creo que muchos profesionales también van a coger una parte importante del pastel que va a dejar este evento astronómico. La gente que vende productos típicos de nuestra tierra, como miel y los quesos. Y, por supuesto, las bodegas», concluye.

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