SUCESOS
Detenido por provocar daños en coches aparcados en Las Delicias (Valladolid)
El arrestado justificó su comportamiento ante la Policía Nacional por el "mal trato recibido en un bar"

Daños ocasionados a los coches aparcados en Las Delicias
La Policía Nacional detuvo en Valladolid a un hombre como presunto autor de un delito de daños tras ser sorprendido golpeando retrovisores de vehículos estacionados en el barrio de las Delicias.
Los hechos ocurrieron el pasado día 13 de junio, cuando se recibió una llamada en la Sala 091 de un bar del barrio de Las Delicias, donde un individuo estaba causando problemas. Una vez en el lugar, los agentes se entrevistaron con el responsable del establecimiento, quien manifestó que momentos antes un cliente había accedido al bar, solicitando una consumición. Al ir a abonar el importe, trató de pagar con un billete de 50 euros, informándole el camarero de que no disponía de cambio, informa Ical.
Esta circunstancia originó una discusión, durante la cual el cliente adoptó una actitud agresiva, abandonando el local mientras voceaba y profería expresiones insultantes, llegando a decir que el camarero era un racista y que “iba a quemar la calle”.
Pocos segundos después de salir del establecimiento, el camarero escuchó golpes procedentes del exterior. Al asomarse, observó cómo el individuo caminaba hacia calle Hornija mientras golpeaba varios vehículos estacionados.
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Tras comunicar la trayectoria del individuo, los agentes fueron requeridos desde una ventana en calle Caamaño por una mujer que manifestó haber escuchado un fuerte golpe y haber visto a un hombre golpeando el retrovisor de un vehículo. El indicativo comprobó que dicho turismo presentaba el retrovisor derecho fracturado y, en la confluencia de calle Caamaño con Caballería, localizaron otro vehículo con el retrovisor izquierdo desencajado, posiblemente dañado por la misma persona.
Paralelamente, otro indicativo que patrullaba la zona localizó en calle Aaiún con calle Embajadores a un individuo cuyas características coincidían plenamente con las aportadas por el propietario del bar. Los agentes pudieron observar directamente cómo, en ese momento, el hombre propinaba una patada al retrovisor derecho de un vehículo.
Preguntado por los agentes, el individuo reconoció haber estado minutos antes en el bar, afirmando que se había tomado “un chupito” y que no le había gustado el trato recibido, motivo por el que se marchó “muy enfadado”.
El varón fue trasladado a dependencias policiales y una vez finalizado el atestado policial fue puesto en libertad con la obligación de comparecer ante la autoridad judicial cuando sea requerido para ello.