EJERCICIO INTERNACIONAL
Paracaidismo de vértigo en Villanubla (Valladolid), saltos desde 7.000 metros con 45 minutos de descenso
La élite internacional del paracaidismo militar se ejercita hasta el 29 de mayo en la base aérea en tácticas que se están empleando en la guerra de Irán

Paracas de la Bripac, en el momento de lanzarse del avión.
Es el paracaidismo extremo, solo reservado para militares con muy alta experiencia. De alta cota lo llaman. Desde el 18 de mayo y hasta el día 29 la Base Aérea de Villanubla se ha convertido en el epicentro internacional del paracaidismo de vértigo, con saltos al vacío desde 7.000 metros de altura y con 45 eternos minutos de navegación de descenso. Unas condiciones que hacen necesario e imprescindible el uso auxiliar de oxígeno.
El ejercicio nacional e internacional Lone Paratrooper 26 (LP26), que lidera la Brigada “Almogávares” VI de Paracaidistas (BRIPAC) ha vuelto a escoger la base aérea vallisoletana por las características de su pista. Una de ellas, por desgracia, es la baja actividad de la terminal por las escasas operaciones, y a ello hay que sumar que la orografía de la provincia es llana, sin olvidar la amplia longitud de la pista, ya que con 3.000 metros de largo por 45 de ancho, permite que puedan operar todo tipo de aeronaves.
El ejercicio LP26 se constituye como uno de los más relevantes en las Fuerzas Armadas españolas en exigentes procedimientos de paracaidismo militar, siendo además un referente entre los países aliados que participan en este tipo de adiestramiento. El LP tiene su origen en el Ejercicio “Internacional”, que se realizó por primera vez en la Base Aérea de Alcantarilla (España), sede de la Escuela Militar de Paracaidismo (EMP) “Méndez Parada”, en el año 1994, siendo sus participantes aquel año España, Alemania y México. En 2010 cambió de nombre al actual Lone Paratrooper, que con los años ha posibilitado entrenar a sus participantes en los más modernos procedimientos de inserción en situaciones exigentes, con empleo de oxígeno, condiciones de visibilidad limitada, temperaturas extremas y equipos pesados, permitiendo la infiltración de unidades en escenarios complejos,según informó el Ministerio de Defensa en un comunicado de prensa.
Este año participan delegaciones de Alemania, Estados Unidos, Italia, Países Bajos, Polonia y Portugal. Asimismo, están presentes en el ejercicio personal de la BRIPAC y del Mando de Operaciones Especiales (MOE), ambas del Ejército de Tierra (ET), el Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (EADA), el Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (EZAPAC) y la EMP, del Ejército del Aire y del Espacio, y la Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE), perteneciente a la Armada. Finalmente, y por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE), se suma el Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Policía Nacional.
Inserción en terreno hostil
La inserción de fuerzas especiales y de vanguardia en territorio hostil tiene desde hace décadas como uno de sus principales métodos los lanzamientos desde aviones de transporte en alta cota en sus dos modalidades: salto a gran altitud/apertura a baja cota High Altitude/Low Opening (HALO) y salto a gran altitud/apertura a alta cota High Altitude/High Opening (HAHO). Procedimientos que siguen en pleno vigor, como se ha comprobado en el conflicto en Irán.
La técnica HAHO permite navegar por el aire hasta 45 kilómetros desde el punto de lanzamiento, lo que evita en ocasiones entrar a la aeronave utilizada en el espacio aéreo del país rival. Se trata de uno de los métodos más útiles y discretos de infiltración en zona hostil, muy utilizado por las fuerzas especiales y por la vanguardia de una gran operación, como las que realiza la Compañía de Reconocimiento Avanzado (CRAV), que conforma la vanguardia de la BRIPAC.
A su vez, el LP26 permite operar desde diferentes aeronaves de transporte, tanto internacionales como nacionales, entre ellas el A400M (T.23 según designación militar española), C295 (T.21) y CASA C-212 (T.12) del Ejército del Aire y del Espacio, y mejorar capacidades como la navegación táctica, el lanzamiento de cargas pesadas y los procedimientos de inserción conjunta, aspectos clave en operaciones aerotransportadas. El ejercicio se estructura en una fase nacional, orientada a la consolidación de capacidades de las unidades españolas, y una fase internacional, en la que participan contingentes de dichos países aliados, favoreciendo el adiestramiento combinado y el intercambio de conocimientos.
El ET mantiene su compromiso con la disponibilidad operativa, la proyección expedicionaria y la interoperabilidad con aliados internacionales, con el objetivo de garantizar una respuesta eficaz en escenarios multinacionales

Paracaidismo de vértigo en la Base de Villanubla
Paracaidismo de vértigo en la Base de Villanubla

Paracaidismo de vértigo en la Base de Villanubla
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Paracaidismo de vértigo en la Base de Villanubla
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Paracaidismo de vértigo en la Base de Villanubla
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Paracaidismo de vértigo en la Base de Villanubla
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Paracaidismo de vértigo en la Base de Villanubla
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Paracaidismo de vértigo en la Base de Villanubla
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Paracaidismo de vértigo en la Base de Villanubla
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