SUCESOS
Los vecinos de Tudela tras la muerte de un hombre en el incendio de su casa: "Salían las llamas por el tejado"
Los testigos del fuego que devoró la vivienda relatan como se elevó varios metros y obligó a los bomberos a cortar toda la calle

Fallece un hombre de unos 60 años en el incendio de una vivienda en Tudela de Duero (Valladolid).
La calle 29 de diciembre del municipio vallisoletano de Tudela de Duero amaneció ayer con el olor a humo todavía presente en el ambiente, y la casa de una sola planta que ocupa el número 17 de esta vía presentaba todavía las consecuencias del terrible incendio que se desató el viernes por la noche y que acabó con la vida de su único ocupante, un hombre de unos 60 años y vecino de la localidad. Un trágico suceso que la Guardia Civil de Valladolid continúa investigando y, por el momento, «todas las hipótesis están abiertas».
A medida que ayer Tudela iba despertando en el municipio solo se hablaba del trágico incendio de la noche anterior. Fueron muchos los vecinos que estaban por la zona cuando se declararon las llamas y que se agolparon ante la vivienda antes de la llegada de los servicios de emergencia.
Alguno de ellos, en declaraciones a este periódico, señalaba que «las llamas salían por el tejado» y que por eso los bomberos «tuvieron que cortar toda la calle» para acometer las labores de extinción.
Una extinción que, a decir de los testigos, pudo complicarse en algunos momentos por la presencia de uralita en el tejado de la estructura. De hecho, estos restos todavía eran visibles ayer amontonados frente a la puerta principal de la vivienda y a la espera de su retirada.
A pesar de la envergadura del incendio, los vecinos destacaban que al menos las llamas no se habían extendido a los edificios colindantes. La propietaria de un comercio, a este respecto, señalaba que gracias a la existencia de un recinto vacío entre la vivienda incendiada y su negocio no había tenido que lamentar males mayores.
A pesar de que la noticia de este suceso se extendió rápidamente entre los vecinos de Tudela, a media mañana eran todavía muchos los que no tenían constancia de lo sucedido y que se iban enterando por el boca a boca o cuando al llegar a la calle 29 de diciembre se encontraban con la vivienda calcinada.
En lo que algunos coincidían, eso sí, es que la víctima y único ocupante de la casa, ya que su perro logró escapar a tiempo, no mantenía demasida relación con otras personas y se mostraba siempre bastante introvertido.