PATINETES ELÉCTRICOS
Valladolid aplaza sin fecha el registro y el seguro obligatorio de los patinetes eléctricos
La DGT confirma que no será aplicable desde el 2 de enero al no estar completa su regulación

Un persona conduce un patinete eléctrico, en una imagen de archivo
El Ayuntamiento de Valladolid mantendrá en suspenso la exigencia del registro y el seguro obligatorio para los patinetes eléctricos, una medida que debía entrar en vigor con el cambio de año pero que ha quedado paralizada a la espera de la normativa estatal. Sin embargo, este aplazamiento administrativo no implica una tregua en las calles. El concejal de Tráfico y Movilidad, Alberto Gutiérrez Alberca, confirmó este martes a este periódico que las sanciones por incumplir la ordenanza que regula el uso de bicicletas y vehículos de movilidad personal se aplicarán desde este jueves.
La obligación de contar con una póliza de responsabilidad civil, prevista en la reforma de la Ley de Seguros de Automóviles aprobada el pasado mes de junio, no será efectiva a partir del viernes. El bloqueo se encuentra en Madrid. La Dirección General de Tráfico (DGT) reconoció que, aunque el desarrollo técnico para el registro de los vehículos de movilidad personal (VMP) está finalizado, carece todavía del paraguas legal necesario.
El Consejo de Ministros acordó el pasado 18 de noviembre tramitar por la vía de urgencia el Real Decreto que debe regular este censo, pero los plazos administrativos han impedido su aprobación a tiempo. Ante este escenario, la DGT ha comunicado que mientras no se complete el marco jurídico no será exigible ni la inscripción en el registro ni, por extensión, la contratación del seguro para estos vehículos.
La incertidumbre normativa ha frenado las gestiones de los usuarios con respecto a la contratación de seguros para sus patinetes eléctricos. De hecho, algunas corredurías de seguros recomiendan esperar «por si los nuevos productos no se ajustan a las exigencias de Tráfico».
No obstante, la moratoria tiene letra pequeña. La Ley 5/2025 mantiene la obligación de asegurarse para aquellos patinetes de mayor envergadura, concretamente los que superan los 25 kilos de peso y los 14 kilómetros por hora. Para estos modelos, el periodo transitorio expira el 26 de enero y no habrá prórrogas.
«Tras la aprobación y entrada en vigor del citado real decreto, todos los vehículos de movilidad personal quedarán obligados a su inscripción en el registro de vehículos, mediante un sencillo procedimiento telemático a través de la sede electrónica de la Dirección General de Tráfico», según expone una nota de prensa del Ministerio del Interior, en la que también se indica que desde la DGT se informará «de forma detallada» sobre el proceso de inscripción.
Donde no hay margen para la duda es en el cumplimiento de la normativa de circulación local. Tras tres meses de labor informativa y avisos a pie de calle, la Policía Municipal tiene orden de sancionar las infracciones recogidas en el listado definitivo aprobado el pasado 5 de diciembre. El consistorio busca así frenar una siniestralidad que ha repuntado un 60% en los dos últimos años debido a la conflictividad entre estos vehículos y los peatones.
El nuevo reglamento municipal pone el foco en los menores y en la seguridad. La edad mínima para conducir un patinete eléctrico en Valladolid queda fijada en los 16 años. Si los agentes interceptan a un conductor por debajo de esa edad, la sanción será de 200 euros y conllevará la inmovilización inmediata del vehículo, que solo podrá ser recuperado por los padres o tutores previo pago. Idéntica multa y retirada del patinete se aplicará a quienes circulen sin casco homologado y abrochado, una exigencia que deja de ser recomendación para convertirse en imperativo legal.
La ordenanza también persigue las conductas que provocan distracciones al manillar. El uso de auriculares o el manejo del teléfono móvil mientras se conduce se castigará con 200 euros, la misma cantidad que deberán abonar quienes circulen con dos personas en un mismo vehículo, una práctica muy extendida que el Ayuntamiento quiere erradicar. Además, con las pocas horas de luz del invierno, la Policía Local vigilará el uso de alumbrado y prendas reflectantes por la noche; carecer de ellas supondrá una infracción grave y la inmovilización del patinete.
El lugar por el que transitan estos vehículos de movilidad personal sigue siendo el principal punto de fricción. La normativa es clara al establecer que los patinetes deben circular por la calzada –en vías de un carril o limitadas a 30 kilómetros por hora– o por los carriles bici. Rodar por las aceras o zonas peatonales, que aglutina el grueso de las quejas vecinales, se tipifica como infracción leve con multas de 100 euros, cuantía que también se aplicará a los estacionamientos indebidos que estorben el paso.
Aunque el registro obligatorio se retrase, el horizonte para los propietarios está marcado. Cuando el Gobierno apruebe el Real Decreto, todos los vehículos deberán inscribirse telemáticamente para obtener su certificado de circulación y etiqueta identificativa. El Ayuntamiento estima que hay unos 4.000 patinetes en la ciudad que deberán salir del anonimato mediante un trámite que costará 15,67 euros, sumando la tasa y la placa física. Una vez el sistema estatal esté operativo, Valladolid ya reserva en su cuadro de multas una sanción de 500 euros para quienes intenten eludir esta identificación.