ZONA DE BAJAS EMISIONES
La Zona de Bajas Emisiones de Valladolid recauda 1,18 millones en sanciones en los cinco primeros meses
Las multas alcanzan a 6.827 vehículos, 84 de ellos son reincidentes con más de 10 sanciones, desde que la ZBE comenzó a penalizar en julio

Cartel que alerta de la Zona de Bajas Emisiones en plaza España
Para algunos usuarios la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) ha cambiado la forma de moverse por Valladolid, cambios de rutas para evitar pasar por el centro o dejar el coche en un parking para evitar la temida sanción. Un despiste, una falta de conocimiento de la norma o desconocer la extensión del área restringida pueden suponer una multa de 200 euros, 100 si es pronto pago. Así, desde que la medida comenzó a multar a los infractores, ha acumulado más de 1,18 millones de euros en sanciones.
Los vehículos multados en estos primeros cinco meses de vigencia ha alcanzado los 6.827 aunque la inmensa mayoría solo han sido sancionados una única vez. Alguna de las 32 cámaras que vigilan este perímetro han cazado en una ocasión a 4.941 coches. En términos porcentuales significa que el 72% de los usuarios solo ha recibido una única multa. O lo que es lo mismo, casi tres de cada cuatro conductores sancionados han aprendido la lección: no podrá acceder dentro del recinto los coches sin etiqueta, es decir, los diésel anteriores a 2006 y los gasolina previos al 2001.
Sin embargo, otros conductores han necesitado tocarse más el bolsillo para aprender la normativa. Hasta 1.802 vehículos han recibido entre una y diez sanciones en todo este periodo. Sin embargo, dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. En esta ocasión la cuenta podría continuar hasta diez e incluso más: 84 vehículos han sido sancionados una decena de veces como mínimo. Este tipo de sanciones ascienden hasta las 1.460. Si se hace una simple división sale una media de 17 sanciones por cada uno de estos coches que ha sido multado más de diez veces por acceder al perímetro restringido de la ZBE sin tener autorización.
Si bien, cabe reseñar que no todas las sanciones impuestas son firmes, algunas están recurridas. Por lo tanto se trata de datos provisionales que pueden cambiar dependiendo si los usuarios consiguen que le retiren la multa de 200 euros, 100 si son pronto pago como han abonado todos los que han incumplido la normativa. A mayores, a buen seguro que este dato aumentará hasta final de año y superará las 11.830 que se han alcanzado en los primeros cinco meses.
La evolución mensual de las multas va lógicamente en descenso. Las sanciones fueron elevadas en los primeros meses y con el paso del tiempo ido cayendo. La ciudadanía se acostumbra a la nueva norma y evita incurrir en ella para no ser sancionada. Entre julio, primer mes en el que se empezó a multar, y noviembre las sanciones se han reducido un 31%. En el sexto mes del año las penalizaciones fueron 2.629, en agosto se elevaron aún más hasta las 2.791 el tope histórico de multas emitidas, según las cifras municipales.
Desde agosto, el mes por excelencia de las vacaciones, el número de vehículos que accedieron a la Zona de Bajas Emisiones comenzó a disminuir. En septiembre ya descendieron ligeramente, aunque se situaron muy cerca de los de julio, con 2.652 accesos no permitidos al perímetro. La verdadera caída llegó en el mes de octubre cuando bajaron de las 2.000 hasta llegar a las 1.969. Ya en noviembre las cifras continuaron bajando aunque en menor medida con 1.792 multas. El descenso de sanciones entre julio y noviembre es de 837, un tercio menos.
Origen y autorizaciones
Cuando comenzó la Zona de Bajas Emisiones la mayoría (el 47%) de los vehículos multados eran de la propia ciudad de Valladolid. Un número que con el paso del tiempo ha ido descendiendo y los vallisoletanos ya no lideran las multas recibidas. En julio una de cada diez sanciones la recibían los habitantes del alfoz de la capital, los ciudadanos del resto de la provincia acaparaban el 18% y la población fuera de Valladolid recibía el 26% de las sanciones.
Se puede afirmar que los vallisoletanos se han aprendido la Zona de Bajas Emisiones. En apenas cinco meses ha descendido el porcentaje de vallisoletanos que han sido sancionados al 34%. Es decir, en julio una de cada dos multas la recibían los censados en la ciudad y en noviembre es uno de cada tres. Ahora son los conductores de fuera de la provincia quienes acaparan la mayoría de las penalizaciones con el 35%. Los vecinos del alfoz realizan el 10% de los incumplimientos y los vecinos de la provincia, el 19%.
En estos primeros cinco meses de medida los tránsitos por la Zona de Bajas Emisiones han superado los 3,17 millones con más de 318.000 vehículos que han accedido a ella, una media de un coche por cada diez entradas a la ZBE. El mes en que más accesos se han producido ha sido noviembre con 66.000, seguido con octubre con 65.000. La cifra más baja es en agosto, mes en el que se suele vaciar la ciudad, con 48.000 entradas al perímetro. En los meses de julio y septiembre hay un empate a accesos con 57.000 cada uno.
En cuanto a las autorizaciones para entrar en el perímetro, hay 2.848 que son permanentes y otras 454 son de carácter temporal. En relación al primer grupo, destacan los vehículos de empresas que prestan servicios en la ZBE, en los dos primeros meses de vigencia se solicitaron 605 permisos. En ese mismo espacio de tiempo se pidieron 387 excepciones para plazas de garaje y otras 275 fueron para quienes perciben ingresos inferiores a 1,3 veces el IPREM.
Otras excepciones a la ZBE que destacan son los vehículos extranjeros, los empleados para carga y descarga o quienes poseen una Tarjeta de Estacionamiento para Personas con Movilidad Reducida. En cuanto a las autorizaciones temporales, que ascienden a 454 en los primeros cinco meses de la ZBE, destacan el acceso temporal a clínicas, a talleres o vehículos para ocupaciones y actos en la vía pública. Así, también se puede solicitar para embarazos, mudanzas o enfermedad que desaconseje el uso del transporte público.