ESPÍRITUS LIBRES| EDUARDO MARTÍNEZ DE PISÓN, GEÓGRAFO Y ALPINISTA
«La aglomeración de turistas en la montaña ya está pasando aquí»
Eduardo Martínes de Pisón es catedrático emérito de Geografía de la Universidad Autónoma de Madrid. Además es autor de libros literarios y de divulgación de viajes y geografía y alpinista

Eduardo Martínez de Pisón
Pregunta. ¿Qué es para usted ser un espíritu libre?
Respuesta. No traicionar a tus sentimientos e ideales.
P. ¿Cómo se gana la vida?
R. Como profesor.
R. ¿Qué le gustaría ser de mayor?
P. Pintor.
P. ¿De qué se siente más orgulloso en la vida?
R. No me siento orgulloso de nada, pero estoy contento con lo que la vida me ha dado.
P. ¿Tiene algún sueño por cumplir?
R. Sí. Viajar a sitios donde todavía no he estado. A alguna isla perdida en el Pacífico que tenga un volcán.
P. ¿Qué es para usted el amor?
R. Una entrega que devuelve todo lo que das.
P. ¿Qué tal se lleva con Dios?
R. Bien. A veces mal.
P. Otro espíritu libre al que admire.
R. Antonio Machado.
P. ¿Alguna vez ha impartido una clase en lo alto de una montaña?
R. Con mucha frecuencia. Seguramente mis alumnos recuerdan más que asistieron a clase en los Picos de Europa que del contenido de la clase en sí.
P. ¿Por qué eligió la geografía?
R. Porque enseña el mundo y a tener un espíritu universal a través del paisaje, que es un legado cultural que debemos conocer con finura.
P. ¿Dónde fueron sus primeros juegos?
R. En el Campo Grande y en la plaza de Zorrilla.
P. ¿Dónde aprendió sus primeras letras?
R. En mi casa, con la señorita Teresa que me enseñó a leer con 4 años.
P. ¿Qué recuerdos tiene de su paso por La Salle?
R. Todos muy buenos. Eran muy buenos profesores.
P. Después de haber recorrido el mundo, ¿qué le queda de pucelano?
R. Mucho, porque es el primer cielo que yo vi en mi vida, el primer paisaje urbano que recuerdo. Uno es de donde se ha sido niño.
P. ¿Han cambiado mucho las cosas desde el ICONA hasta el ministerio de Medio Ambiente?
R. Mucho, pero no sólo institucionalmente. El cambio más profundo ha sido en la sociedad y su relación con la naturaleza.
P. ¿Plantó bien el ICONA?
R. Depende de dónde y depende de qué.
P. ¿Qué ha supuesto para usted recibir el Premio Nacional de Medio Ambiente en el año 91?
R. Tener un mayor compromiso con la naturaleza.
P. ¿Alguna vez nos va a pasar en la montaña castellanoleonesa que haya una saturación de gente?
R. Ya está pasando. Cuando yo era joven la montaña era soledad, pero ahora hay aglomeraciones en algunos lugares más turísticos.
P. ¿Había algo de verdad en Julio Verne?
R. Mucha. Sus personajes y andanzas son verosímiles. Sus paisajes también. Cuando se relee de adulto aún gusta más que cuando se leyó de niño.
P. Después de Tintín, ¿algún día le tocará al Capitán Trueno?
R. No, porque yo ya era mayor cuando se publicó el Capitán Trueno.
P. Los de la Generación del 98 ¿eran de los que subían a las montañas o solo se inspiraban en ellas?
R. Se inspiraban. Azorín las veía con distancia. Baroja pasó por Urbión y Gredos, pero sin subir. Unamuno sí que subió al Circo de Gredos y a las montañas vascas.
P. Usted conoce bien la Antártida. ¿Debemos alarmarnos con lo que oímos sobre su deshielo?
R. No hay que dramatizar, pero sí es cierto que los glaciares están desapareciendo universalmente. Si es a causa del sistema solar, no se puede hacer nada, pero si la culpa es del hombre, hay que actuar.
P. ¿Los desiertos son un fracaso de la geografía?
R. No. Los desiertos son bellos y místicos.
P. ¿Qué libro tiene ahora sobre su escritorio?
R. Estoy trabajando sobre la figura de Ramond de Carbonnières, uno de los primeros románticos de la montaña pirenaica.
P. El anterior entrevistado, José Miguel Mulet le dejó esta pregunta: ¿Lo que comías hace 20 años se parece a lo que comes ahora?
R. No, pero por una razón humana, no dietética, porque antes vivía con familia y ahora vivo solo.
P. Deje una pregunta para el siguiente entrevistado.
R. ¿Qué paisajes prefieres?