Valladolid registra 161 colonias de gatos callejeros y tiene otra treintena en vías de autorización
El Ayuntamiento promueve un plan de control y esterilización para «evitar la proliferación incontrolada» de felinos y calcula que hay 1.800 ejemplares
Hay 294 personas autorizadas con carné de alimentador

Dos ejemplares de una colonia felina junto al río.
El ‘plan municipal de gestión felina’ ha cumplido su primera 'legislatura' y, desde su aprobación en verano de 2021, llega a la actualidad con un balance de 161 colonias de gatos callejeros registradas, que suman en torno a 1.800 ejemplares en la ciudad. Hay, además, otra treintena de colonias en vías de legalización, así que antes de finalizar el año podrían rozarse las 200 en Valladolid.
Del total de asentamientos contabilizados a fecha de septiembre, el 44% tiene a todos sus miembros esterilizados y desparasitados, con una gestión «muy avanzada» en general pues, según los datos facilitados por el Ayuntamiento, prácticamente ocho de cada diez animales identificados están ya controlados.
Y es que el objetivo del denominado ‘Programa Sanitario y de Control Poblacional de colonias Felinas’ es la vigilancia demográfica de los mininos mediante su identificación con microchip, su control sanitario y su esterilización. Así, desde la puesta en marcha del plan hace cuatro años ha habido una «mejora sustancial», a juicio del Consistorio, pues se ha pasado de un «número elevado de gatos enfermos y en deficientes condiciones» a «felinos en aparente buen estado», con las zonas que ocupan «limpias».
Del total de familias gatunas que existen en la capital vallisoletana de forma regulada, la mayoría (83) se encuentra en suelo privado –por ejemplo en espacios comunes de una comunidad de vecinos o en parcelas de empresas– y en ellas el Ayuntamiento no puede intervenir directamente, aunque colabora con los voluntarios autorizados para llevar un control. Las que sí puede autorizar por decreto son las ubicadas en suelo público. En total hay 48 colonias en terreno municipal que suman 580 gatos, y existen otras seis pendientes de autorizar, con 83 ejemplares.
De las ya aprobadas en vías públicas, la más numerosa es la bautizada como 'Arcas Reales', con un hogar ente las calles Zarzamora y Malva para 38 felinos. Le sigue la denominada ‘Arturo Eyries 2’, con 35 miembros asentados en la confluencia de la avenida Bolivia con la avenida de Argentina; y la ‘Colonia Azaña’, con 34 ejemplares en la calle Arzobispo José Delicado con la Escuela de Música.
De las pendientes de autorizar, la más importante es la llamada ‘Los guardianes de la noche’, con 34 gatos callejeros entre Picos de Europa y Sierra de Gredos; seguida de ‘Colonia Marina’, en la calle Juan de Valladolid, con 23 animales; y de ‘Estadio’, junto al recinto de fútbol, con 17.
Según aclaró el Consistorio, la regulación de una nueva colonia en suelo público parte de la solicitud de asociaciones o de particulares que ya la estén gestionando. Son ellos los que tienen que presentar un informe donde deben indicar la ubicación exacta, los puntos de alimentación dispuestos, el número de machos y de hembras, e identificar quiénes son los cuidadores que se están encargando de ella.
Después, un técnico veterinario municipal debe «revisar y evaluar el estado higiénico sanitario» del entorno, proponer las medidas de mejora que sean necesarias y asignar a un voluntario que se responsabilice. Cuando el 80% de los miembros de la colonia han sido vacunados, desparasitados y esterilizados, «se decide si procede su autorización».
Todo ello sin olvidar que es obligatorio que quien se haga cargo de uno de los ‘clanes de cuatro patas’ disponga de un carné oficial de alimentador. Se trata de una credencial supeditada a que la colonia se gestione mediante el método CER de captura, esterilización y retorno.
En total, en Valladolid hay 294 personas autorizadas. Para obtener el permiso deben realizar un curso formativo –impartido de forma gratuita por voluntarios de asociaciones protectoras con experiencia y por las veterinarias municipales– y firmar «una declaración responsable de que se va a respetar lo establecido en la normativa vigente y el plan de control sanitario y población felino». Aunque antes el carné era vitalicio, ahora su vigencia dura entre dos y tres años.
¿Cómo nace una colonia?
Normalmente las colonias surgen porque hay personas (alimentadores no autorizados) que depositan comida en una zona y, al encontrar un punto fijo de sustento, los gatos se asientan cerca de él. Para que después el Ayuntamiento las autorice (en caso de estar en terreno público), tiene que haber como mínimo dos ejemplares de diferente sexo.
Objetivos
El control de las colonias se realiza mediante el método CER, que consiste en la captura de los gatos para su identificación con microchip, control sanitario, esterilización y posterior devolución a su entorno. Se considera «una técnica de gran efectividad para evitar la proliferación incontrolada de gatos ferales; mejorar sus condiciones sanitarias y estado nutricional; reducir el impacto ambiental que altas densidades de individuos causarían en el entorno; y conseguir el necesario equilibrio que debe haber entre las colonias felinas y los vecinos que viven por la zona, para que las molestias y los riesgos sanitarios que pueda suponer su presencia sean percibidas como asumibles».
Beneficios del control
El Ayuntamiento alega en su normativa que el método que están desarrollando reduce los costes sanitarios ligados a la prevención de enfermedades infecto contagiosas y parasitarias, reduce las capturas de gatos no controlados, disminuye el número de indemnizaciones por atropellos y evita la saturación de gatos del Centro Municipal de Protección Animal.
Coste: 78.000 euros
El Consistorio estima un gasto anual aproximado dedicado a las colonias felinas de unos 78.000 euros. En esta cifra se incluyen los 20.000 euros de subvención a protectoras de animales, los trabajos veterinarios y el personal contratado para su gestión. Según aclararon fuentes municipales, además del personal administrativo propio del Centro Municipal de Protección Animal, en noviembre de 2024 se incorporó una auxiliar administrativa al Servicio de Salud Pública mediante un contrato de tres años de duración para dedicarse específicamente a sistematizar, informatizar y actualizar la totalidad de los datos relativos a la gestión de las colonias felinas. La auxiliar también actúa de interlocutora con las entidades de protección animal para poder canalizar sus problemas y transmitirles las quejas ciudadanas.
Principales quejas
Los vecinos que viven cerca de una colonia sobre todo se quejan de la existencia de excrementos, malos olores, acceso de los gatos a propiedades privadas o presencia de alimentadores sin autorización que depositan restos de comida y ensucian el entorno. También de daños causados a la biodiversidad, sobre todo a los pájaros, según aclararon fuentes del Ayuntamiento.
Obligaciones
Quienes gestionan una colonia de gatos callejeros están obligados a quitar a diario los excrementos, retirar los restos de comida húmeda, proporcionar comida seca en recipientes que, al igual que los usados para el agua, deben permanecer ocultos entre la vegetación, trasladar y comunicar incidencias a los veterinarios o encargarse de mediar con los vecinos en caso de que se muestren en contra de la presencia de los felinos.
El Ayuntamiento, por su parte, se encarga de la esterilización (con veterinarios municipales o clínicas concertadas), de mantener actualizado el censo, de desarrollar los cursos para la obtención del carné de alimentador, de realizar actividades de divulgación para que los ciudadanos sean conscientes de las ventajas de una gestión controlada, o de realizar inspecciones periódicas, entre otros cometidos. Además, tiene que señalizar verticalmente las colonias autorizadas.

Una de las colonias de gatos callejeros de la ciudad.
Placa identificadora

Una de las colonias de gatos callejeros de la ciudad.
Cobijo

Una de las colonias de gatos callejeros de la ciudad.
Comida y agua en recipientes

Una de las colonias de gatos callejeros de la ciudad.
Detalle del cartel

Una de las colonias de gatos callejeros de la ciudad.
Espacio cuidado

Una de las colonias de gatos callejeros de la ciudad.
Refugio

Una de las colonias de gatos callejeros de la ciudad.
Juegos

Una de las colonias de gatos callejeros de la ciudad.