HOSTELERÍA
Los hosteleros de Valladolid contra la prohibición de fumar y vapear en terrazas: "Es una medida desproporcionada"
El presidente de la APEH-VA exige "diálogo" antes de cerrar el nuevo marco: "Nos va a afectar gravemente a nivel turístico, porque va a crear confusión"

Varios grupos de personas pasan la tarde en las terrazas de la Antigua.
El Consejo de Ministros aprobó este martes el Anteproyecto de Ley que modifica la Ley 28/2005 y amplia los espacios sin humo —incluidas las terrazas de hostelería—, prohíbe el consumo de tabaco y de productos relacionados a menores, refuerza el régimen sancionador y veta los cigarrillos electrónicos de un solo uso. En Valladolid, los empresarios hosteleros alertan del impacto en terrazas, convivencia y turismo. "Son unas medidas desproporcionadas. No tiene ningún sentido… y no somos policías", resume Jaime Fernández Lafuente, presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Valladolid (APEH-VA), en declaraciones a este periódico.
El texto del Ministerio de Sanidad fija tres grandes ejes: la ampliación de los lugares donde estará prohibido fumar o vapear, también al aire libre, como "terrazas de bares, recintos de espectáculos, instalaciones deportivas, parques infantiles, estaciones de transporte o centros educativos", el blindaje frente a la publicidad, promoción y patrocinio de productos del tabaco y afines; y la equiparación regulatoria de cigarrillos electrónicos (con y sin nicotina), bolsitas de nicotina, shishas y dispositivos de tabaco calentado.
Para el sector, el foco inmediato está en la calle. "Va a provocar que la gente se levante de las terrazas, se ponga en un rincón, obstaculice el paso… y también la suciedad de las colillas, por mucho que quieras poner instrumentos. Además que no somos policías: si la gente se sienta y fuma, tú tienes que decir que deje de fumar; si no deja, tienes que llamar a la Policía… y es un sinvivir", advierte Fernández Lafuente.
El presidente de APEH-VA pide "diálogo" antes de cerrar el nuevo marco. "Yo creo que esto tiene que haber un diálogo antes… se están equivocando otra vez. Hay que analizar por sectores, no decir ‘esto para todos’", reclama, en referencia a la diversidad de casuísticas entre interiores y exteriores, y la especificidad de la hostelería al aire libre.
En clave turística, el hostelero alerta de un diferencial regulatorio con impacto en consumo y imagen de destino. “Nos va a afectar gravemente a nivel turístico, porque va a crear confusión. Tú imagínate al turista europeo, acostumbrado a una terraza libre, que aquí le prohíbes. En sus países no tienen ese problema”, señala, insistiendo en que "no hay una queja generalizada" por fumar en terrazas.
Fernández Lafuente defiende que el debate se aborde con "razón" y "proporcionalidad", y cita la experiencia de la pandemia. "Cuando el COVID hubo esa restricción de fumar y ¿qué hacía la gente? Se levantaba y se juntaba. Y después, el tema económico: el fumador que está acostumbrado a salir, tomarse una caña y un cigarrillo al aire libre, al final se va a ir a su casa; va a quedar con los amigos, y todo esto influye en la economía. Si bajan los consumos, baja todo", enlaza.
El presidente de los hosteleros vallisoletanos insiste en que "no se trata de decir ‘no, no, no’, sino de razonar". "Entiendo que en un hospital no tiene sentido que la gente esté fumando al lado con todo el humo. Puedo entender todas las cosas, pero en hostelería, al aire libre, en una terraza…", desliza, situando el punto de fricción en el exterior y reclamando que se escuche a un sector que asume que "cada tipología" de espacio exige soluciones distintas.
La patronal también apunta a la convivencia entre clientes. "Se trata un poco de educación: si estás fumando y a alguien le molesta, hay que tener un poquito de educación. La gente que es fumadora lo entiende perfectamente y se aleja. Pero no prohibirlo", afirma, antes de advertir de una supuesta desventaja competitiva con otros países europeos que no han equiparado sus terrazas a espacios totalmente libres de humo.
Sobre la posibilidad de reconducir el texto durante la tramitación, Fernández Lafuente confirma que el sector presentará alegaciones y espera ajustes. "Sí que se van a hacer alegaciones… y esperemos que, cuando esto se debata, se tenga todo en cuenta, porque hay que analizar por sectores", declara, recordando que ya trasladaron su postura cuando se "lanzó" el borrador.
El nuevo marco normativo, no obstante, perfila obligaciones claras para los hosteleros: una señalización visible de la prohibición en las zonas afectadas, la adecuación de la oferta para eliminar publicidad o patrocinio vinculado a tabaco y productos relacionados —también en soportes, rótulos o mobiliario de uso público— y el cumplimiento de un régimen sancionador actualizado. Todo ello, con un calendario de adaptación de 12 meses para determinados productos, como los vapeadores desechables.
Fernández Lafuente insiste en la importancia de escuchar al sector hostelero. "Lo lógico es escuchar. El problema que tenemos ahora mismo es que no se escucha: se hacen las cosas y después se ponen las manos en la cabeza cuando meten la pata", sostiene, convencido de que un enfoque "por sectores" evitaría que la norma penalice a la hostelería al aire libre.
El Anteproyecto también blinda a los menores de edad: por primera vez prohíbe no solo la venta, sino el propio consumo de tabaco, vapeadores y productos afines a los menores de 18 años, con un refuerzo de controles y sanciones. También equipara el tratamiento de todos los dispositivos relacionados con el acto de fumar o inhalar, incluidos los que no contienen nicotina. La medida, subraya Sanidad, se alinea con el Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer y con el Código Europeo contra el Cáncer.