ZONA DE BAJAS EMISIONES
La empresa que controla la almendra central de Madrid se lleva la gestión de la ZBE de Valladolid
La mesa de contratación propone a Eysa por su propuesta económica que rebaja un 13,78% el precio de licitación

Panel informativo en la Zona de Bajas Emisiones en el puente de Poniente.
La mesa de contratación del Ayuntamiento de Valladolid ha propuesto a Estacionamientos y Servicios (Eysa) como la candidata principal para hacerse cargo del mantenimiento y explotación de los sistemas de control de accesos y gestión de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE). Su propuesta económica, que asciende a 1.173.111,82 euros (más IVA), ha sido determinante, al suponer una baja del 13,78% respecto al precio base de licitación del contrato, fijado en 1.360.587,00 euros (más IVA), según la información a la que ha tenido acceso este periódico.
De esta forma, este grupo español con una notable trayectoria en la gestión de la movilidad en diversas ciudades españolas, como la almendra central de Madrid y el Área Metropolitana de Barcelona, se encamina a supervisar las cámaras y la tramitación de las sanciones derivadas de esta normativa en la capital, cuyo 'cuartel general' estará en el edificio de la Jefatura de la Policía Municipal.
La confirmación definitiva de esta adjudicación se espera para la Junta de Gobierno Local de la última semana de mayo, una vez que se complete la evaluación del informe de intervención. Todo indica que la oferta económica de Eysa ha sido el factor determinante para que esta empresa obtenga el contrato.
El acta de la mesa de contratación detalla que, tras el análisis de las dos propuestas presentadas, Eysa alcanzó la puntuación máxima de 30 puntos en el apartado de mejor propuesta económica. Su competidora, la UTE Kapsch-Teva, cuya oferta económica fue de 1.329.973,79 euros (más IVA), obtuvo 4,81 puntos en este mismo criterio.
Esta diferencia del 11,79% entre las dos ofertas presentadas (siendo la de Eysa la más baja) no fue considerada baja temeraria por la mesa, ya que el umbral para ello, con solo dos licitadores, se sitúa en una diferencia superior al 20%. De hecho, esta ventaja económica llevó a Eysa a sumar 70 puntos en los criterios evaluables mediante fórmulas frente a los 44,81 de la UTE. Aunque esta última superó al grupo español en los criterios sujetos a juicio de valor –con 28,69 puntos frente a los 11 de Eysa–, la balanza económica inclinó la propuesta. El informe de valoración de las ofertas técnicas, fechado el 21 de abril, ya reflejaba estas disparidades.
Respecto al Plan de Mantenimiento del sistema de captación y elementos relacionados de Eysa, los técnicos apuntaron que la empresa «recoge todos los aspectos propuestos, pero lo hace de una forma muy somera, poco concreta y generalista». En cuanto al mantenimiento preventivo, el informe especificaba que «reproduce principalmente la información del PPT, sin demostrar un conocimiento específico de los elementos a mantener ni proponer soluciones adaptadas al caso concreto», lo que resultó en una calificación de «mala» y una puntuación de 0,5 puntos para este subcriterio.
En contraposición, la UTE Kapsch-Teva, para el mismo apartado de mantenimiento preventivo, presentó una propuesta que fue valorada como «muy detallada y concreta, además de demostrar un completo conocimiento de la infraestructura», lo que le valió una calificación de «muy buena» y una puntuación de 2 puntos. A pesar de esta ventaja técnica en varios aspectos para Kapsch-Teva, la propuesta económica de Eysa ha sido la que ha prevalecido para la mesa de contratación.
El contrato para la gestión de la ZBE tendrá una vigencia de tres años, iniciándose tras su formalización. Este calendario administrativo sugiere que la fase de pruebas de la Zona de Bajas Emisiones, prevista inicialmente para finales de mayo, podría retrasarse, dado que la adjudicación definitiva se producirá previsiblemente en esas mismas fechas.
Eysa es un actor consolidado en el sector. La compañía tecnológica española gestiona también la Zona de Bajas Emisiones de Salamanca, Bilbao, La Coruña, Talavera de la Reina, Valencia y San Sebastián, entre otras ciudades.
Valladolid está a punto de ver cómo su Zona de Bajas Emisiones entra en pleno funcionamiento. Hay que tener en cuenta que a partir del 1 de julio empezarán las multas, que serán de 200 euros para quienes no cumplan con la norma.
El plan es ir aplicando las restricciones por fases: primero los coches sin etiqueta, luego los que tienen la B (desde finales de 2027) y más tarde los de etiqueta C (desde principios de 2030). Para que la gente pueda adaptarse, el Ayuntamiento ha previsto muchas excepciones y permisos temporales. Por ejemplo, si vives dentro de la ZBE, tienes una plaza de garaje, necesitas ir al médico o llevar a los niños al colegio dentro de esta almendra central de 1,1 kilómetros, hay soluciones.
También se contemplan casos como el de familias numerosas o personas con ingresos más bajos. Todos estos trámites se pueden hacer en la web (zbe.valladolid.es), y se está informando a los ciudadanos para que sepan cómo funciona todo. Además, recalcan desde el Consistorio, las señales marcarán «muy bien» que se está accediendo a una zona restringida.

Una de las cámaras para controlar la Zona de Bajas Emisiones en la calle Paraíso.
Una de las cámaras para controlar la Zona de Bajas Emisiones en la calle Paraíso

Cámaras de control de la ZBE en la plaza del Poniente.