URBANISMO
La reforma de la antigua sede de Hacienda en Valladolid encara su recta final
Los trabajos exteriores están prácticamente finalizados con la instalación de las vidrieras, por lo que queda la conclusión de las labores en el interior

Instalación de las vidrieras del edificio de Hacienda en plaza Madrid.
La reforma de la antigua sede de Hacienda de Valladolid en la plaza de Madrid encara su recta final. Tras una odisea que arrancó en septiembre de 2022 cuando se formalizó el contrato con la constructora San José y después de una modificación presupuestaria en 2024, las obras de rehabilitación en el exterior del histórico edificio se acercan a su fin, según ha podido conocer este periódico a través de la Consejería de Economía.
En la actualidad, los operarios se encuentran trabajando en la instalación de las vidrieras exteriores, que finalizará en los próximos días, y todavía queda la conclusión de la reforma del interior del edificio. En total, y tras la modificación presupuestaria, el inmueble ha contado con una inversión de 16.887.789 euros, como ya adelantó este periódico. Un 20% más respecto a los cálculos iniciales, presupuestados en torno a 14,2 millones de euros.
Y es que, en mayo de 2023, poco tiempo después de comenzar los trabajos de rehabilitación, la constructora encargada de las actuaciones elaboró un escrito solicitando una modificación de las condiciones, tanto económicas como de plazos por "causas imprevistas". La Junta autorizó la continuidad provisional de las obras, amplió el plazo de ejecución en cinco meses, aprobó un gasto añadido de 2,4 millones de euros y encargó a la unión temporal de empresas (UTE) G. Cabanillas - Ábalo una nueva redacción del proyecto para abordar el requerimiento.
Los ingenieros y arquitectos de la citada UTE concluyeron que serían necesarios más meses de intervención y consideraron que, además de los 2,4 millones que ya había sumado la Junta, habría que añadir casi 367.000 más. Por eso el global de la intervención en el edificio roza los 16,9 millones.
Todo ello debido a que durante el desempeño de los trabajos de rehabilitación se encontraron problemas que no se habían detectado en el estudio que se realizó antes de que arrancaran las obras, relacionados con la "necesidad de resolución constructiva de patologías ocultas" y con la "mejora de la estabilidad estructural del inmueble".
El objetivo de esta intervención es dotar al edificio de un uso administrativo después de estar 10 años vacío. Entre sus novedades destaca la instalación de un salón de actos con capacidad para más de 150 personas ubicado en el semisótano del inmueble, en concreto en el patio central, bajo la gran cristalera que cubre el techo a la altura de la primera planta.
Fue en el año 2014 cuando el Estado traspasó la propiedad a la Junta de Castilla y León mediante la fórmula de una permuta tras haber sido sede de la Delegación Especial de la Agencia Tributaria en Valladolid hasta ese año. Desde entonces, el deterioro y las deficiencias por su desuso han estado presentes con el devenir del tiempo.
Valladolid
El edificio de Hacienda de Valladolid tendrá un salón de actos en el patio central para 150 personas
Laura G. Estrada
El estado del edificio condicionó su aprovechamiento para nuevos usos a una profunda renovación basada en una "actuación integral en materia de rehabilitación y recuperación estructural y de envolvente, junto a una organización de espacios, adecuación funcional y renovación de sus dotaciones", como explicó en su momento este periódico.
Una vez finalizadas las actuaciones, se mudarán en torno a 300 trabajadores de la administración regional, aunque la Junta aún no ha definido qué servicios se prestarán en el céntrico inmueble de 7.200 metros cuadrados, distribuidos en semisótano y cuatro plantas sobre rasante. Asimismo, las divisiones interiores están pensadas mediante sistemas modulares y tabiquería con placas de yeso con el objetivo de que sea más fácil mover las mamparas en caso de que en el futuro se quieran realizar cambios de distribución.
En la planta baja, por su parte, se han proyectado varias salas de espera, despachos de diferentes tamaños, salas de reuniones, mostrador de atención al público y zona de reprografía, mientras que en el resto de plantas se dispondrán sobre todo unidades administrativas con despachos y salas de reuniones de diferentes dimensiones.
Con estas intervenciones se persigue conseguir un edificio eficiente a nivel energético, con consumo "casi nulo", que sea "sostenible y respetuoso con el medio ambiente, con mínima emisión de CO2" e "innovador" en cuanto a las "soluciones tecnológicas que integren sus dotaciones y equipamientos", tal y como recogió la memoria del proyecto y explicó este diario.